Miércoles, 28 de marzo de 2007
"La gente está asustada de los 'outsiders'"


MANUEL TORRADO
El director de la encuestadora Datum analiza las estrategias de los candidatos y sus puntos fuertes y débiles. Eso sí, advierte que será una campaña electoral sucia y a pedrada limpia

¿Ya tenemos alguna certeza sobre quién puede ser el próximo presidente de la República?
Aún hay incógnitas, pero es seguro que Lourdes Flores va a la segunda vuelta (no sabemos con quién), salvo que cometa un grave error. Ella aprendió mucho de la anterior campaña, donde perdió por un punto. Cuando esto ocurre, es que las cosas se hicieron muy mal. Ha aprendido sobre el manejo de campaña, que es importante hacerla con tiempo...

A quien madruga, Dios ayuda...
Exactamente. Todos los asesores del mundo coinciden en que lo más importante de una campaña es el tiempo. Es como el enamoramiento, no se hace en una hora. Acá existe el síndrome de Alberto Fujimori, porque la campaña de Mario Vargas Llosa tuvo lo mejor en asesoría y en dinero, pero la gente dice: "Con todo eso perdió contra un chinito. ¿Por qué no me puede suceder a mí?". Ese es el drama del Perú, por eso tenemos 23 candidatos. Ello se refuerza con lo ocurrido con Alejandro Toledo.

¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de Lourdes Flores?
Son las primeras elecciones de género en el Perú. Cuando hicimos el perfil del candidato ideal, encontramos que el 35% quiere a una mujer en la presidencia, pues brinda mucha tranquilidad. Es una fortaleza, se proyecta como la persona que ayudará en el aspecto social, escuelas, salud, etc. A ella se la ve con experiencia, ha sido diputada, viene de un partido... Aunque parezca mentira, la gente está asustada con los 'outsiders' después de Fujimori y de Toledo, sobre todo. Quieren alguien que haya dirigido algo. Su debilidad es que es soltera. Otro flanco es la etiqueta de política tradicional.

¿Ha remontado el mote de ser la candidata de los banqueros?
Sí. En todas las clases sociales está en primer lugar, salvo en el sector E. Tiene que trabajar un poquito más el sector masculino, el campesino y el grupo E, donde Ollanta Humala la aventaja. Su estrategia es buena: una Lourdes que entra a la casa de los pobres y que está en todo el Perú.

¿Arturo Woodman suma o resta?
En la encuesta no tiene una oposición total. Es más bien un lío de blancos, de los sectores altos e intelectuales. Su edad puede estar en contra, pero él tiene que mostrar su lado positivo, que viene de Piura, del norte, que ha trabajado por el deporte, disipando así el rumor de que tiene un 'vladivideo'. Está bien que sea neutral, porque si es muy bueno, opaca a la candidata.

Aparentemente la estrategia será no exponer mucho a quienes van al Congreso.
Es una buena decisión, esa sobreexposición ocurrió con Vargas Llosa. En las campañas modernas se empuja al líder. Ahora bien, noto que Lourdes se está olvidando del Congreso y de cualquier forma se necesita una estrategia y una campaña para tener el mayor número de parlamentarios. Nadie está trabajando en ello aún. No se aborda, porque el 80% no quiere que haya gente que ya estuvo allí. ¡El índice de aprobación del Congreso es 7%! Es uno de los más bajos del mundo.

¿Cuál es el promedio de indecisos entre las encuestadoras serias?
Alrededor de 15%, cifra normal para esta etapa. Lo preocupante es que al 36% no lo convence ninguno de los candidatos, incluido Humala. Es peligroso porque no se vota por convicción, por adhesión. Es un voto de hipódromo, a ganador, por eso la sensación de ganador es muy importante, y la de Lourdes llega a 40% en Lima.

¿El 30% de Lourdes es un voto duro? ¿Cuánto puede migrar?
El 16% es un voto duro. Es que el voto peruano es de mantequilla, de gelatina, muy resbaladizo; tiene muchos colores, no es monolítico. En otros países los de la socialdemocracia no se van a la derecha. Mire la matriz de transferencia de voto de Ollanta Humala: 6% se va para Lourdes, 4% para Alan García y 4% para Valentín Paniagua. Por eso la estrategia es vital y el tiempo también. En Centroamérica las campañas comienzan dos años antes, pues es la única manera de consolidar los votos. Vargas Llosa no perdió por sobreexponerse en los medios, sino porque la gente venía de un gobierno de partidos y quería un 'outsider'. Si hubiera postulado con Libertad, ganaba fácilmente. Falló la estrategia.

Con tres meses en política, Ollanta Humala se convirtió en aluvión; sin embargo, usted dice que la gente quiere a alguien con un partido detrás.
Existen dos Perú: uno occidental y otro semifeudal que quiere paternalismo, populismo y dar un cheque en blanco. Es el 40% del electorado. Eligieron a Humala porque defendió el nacionalismo, está contra Chile, a lo plan macho, y contó mucho verlo como un peruano del pueblo, un peruano como tú.

¿Su estrepitosa caída se explica por los líos en su partido?
Para mí lo más importante es que la gente no quiere que su líder se apoye en Hugo Chávez o en Evo Morales. Además, la intromisión de Chávez en la campaña lo afectó mucho. Después vienen los problemas internos, el ansia de poder que refleja, se le ve ambicioso... Unos empresarios estadounidenses no entendían el panorama electoral. Hubo que explicarles que dos terceras partes de nuestra vida republicana estuvieron bajo gobiernos militares. Lo máximo que hemos tenido de democracia son doce años ininterrumpidos y no hay partidos políticos. El Apra no es un partido moderno, renovado, y lo que sostiene a la democracia son los partidos. Ese es el drama del Perú: no hay profesionales de la política, estamos jugando un partido de fútbol sin futbolistas. La caída de Humala es más fuerte en Lima porque aquí se es más susceptible a los medios de comunicación. Estos y las encuestas han pasado a ocupar el espacio de los partidos.

¿Los medios han intervenido en la caída de Humala?
No. Aquí las campañas son muy pobres, en otros países se gastan siete millones de dólares. Si Humala hubiera tenido que hacer una campaña para obtener ese posicionamiento, habría gastado más de un millón de dólares. Los medios lo han hecho conocido gratuitamente. Es gracias a los medios o a una campaña costosa que se crea un político, no hay otro modo.

Los humalistas sostienen que los medios lo han demolido.
Él lo ha hecho por sus propios medios. Otro punto negativo suyo es su familia. Es soberbio encontrar una familia con dos candidatos y un padre que está detrás. Esperemos que no declare el que está en la cárcel. Con Toledo ya tuvimos un empacho familiar. Humala encontró un campo virgen, dado que en el sector que lo apoya no hay partidos presentes desde hace uno o dos años. El terreno está abonado, la gente estaba como loca buscando un candidato y está buscándolo todavía. Y le pide poco: que sea honesto y que trabaje.

A lo mencionado, ¿qué otras debilidades y fortalezas tiene Humala?

Se lo ve como alguien violento, prepotente, y eso pesa mucho, más aun cuando hemos tenido a Sendero Luminoso. Su popularidad es mala. El ser militar es un punto a favor, lo ven capaz de acabar con la corrupción y poner orden. Lo identifican con el pueblo. No presentar su programa no es algo que la gente aprecie o censure.

¿Su 18% en promedio indica que se ha desplomado?
Sí. Ya dejó de crecer, cosa que no ocurría antes. A veinte días de las elecciones, pasaba a la segunda vuelta. Como no se cuenta con dinero para elaborar estrategias y tener presencia en los medios, esta campaña será muy sucia. No hay para misiles, así que será a pedradas, habrá insultos de todo calibre, se tocará la vida sexual, habrá de todo. Primará la descalificación del enemigo, la campaña de demolición. Humala puede bajar más todavía y llegar a diez o doce puntos. Ahí la final sería entre Alan y Lourdes y volvemos a la normalidad: la socialdemocracia contra la democracia cristiana.

Alan García tiene 14 puntos en promedio. No es mucho, ¿no?
Hasta ahora no ha prendido, Humala lo desplazó un poco. Él es un buen candidato y tiene un equipo para buscarse un espacio. Debe explotar más su propuesta de una sierra exportadora, es su mejor mensaje, dado que el 40% de los limeños es de provincia.

¿Está devaluado como líder?
Ha perdido credibilidad y le es difícil reconquistarla. Su error es creer que lo del 2001 se puede repetir ahora. Ahí la gente estaba acostumbrada a los monosílabos de Fujimori y él sabe comunicar y se ocupó de los más débiles, de las tarifas altas... Los votantes dijeron: "este hombre no es tan malo como lo han pintado" e impactó. Pero en todo este tiempo se ha remarcado más su mala gestión. Además, la gente lo ve como hipócrita y de mal carácter, también como corrupto. Tiene buenos puntos fuertes: su forma de expresarse, le reconocen poder de convencimiento y experiencia de gestión. Tendría que hacer un relanzamiento, aceptando los errores del pasado y diciendo que su gobierno no fue bueno.

Los apristas sostienen que hay un voto escondido.
Creo que no. Menos a estas alturas. Tal vez antes existió. Es más, le reconocen virtudes. ¿Para qué esconder el voto? Un error de estrategia es atacar al oponente, la gente quiere saber cuál es su propuesta. También está proponiendo muchas cosas, debería concentrarse en dos o tres puntos fuertes.

Valentín Paniagua ha perdido espacio político.

Sí, pero después de los insultos que me lanzó prefiero no hablar de él. Está considerado el más honesto y trabajador de los candidatos. Él ha sido ministro de Educación, en ello debería concentrar su campaña, sería creíble.

A usted le dijo que era extranjero y que no podía opinar. ¿Eso lo autocensura?
Me siento dolido porque somos amigos y tenemos amigos en común. Pudo llamarme por teléfono, yo no lo quise ofender. Pero lo perciben sin ambición de ganar.

¿Quien se pica pierde?
Sí, la política hay que tomarla de manera muy fría.

¿El fujimorismo remontará?
Su techo máximo está entre 8% y 9%. Se vino abajo con Fujimori en prisión, pues la gente no quiere líderes caídos. Se destruyó su imagen. Que haya dos Fujimori en la lista ayuda, pero no es suficiente.

¿Surgirá un 'outsider' entre el grupo de los candidatos chiquilines?
Tendría que poseer una gran capacidad de comunicación y caerle bien a los medios, algo así como lo que sucedió con Humala, o tener mucha plata. Lo veo bien difícil.

¿Quién gana en una segunda vuelta entre Lourdes Flores y Alan García?
En todos los supuestos, Lourdes gana por amplio margen. Es una candidata ideal para una segunda vuelta, pues solo tiene 5% de anticuerpos. La estrategia de Toledo fue que Lourdes no llegara a la segunda vuelta porque sabía que perdería.





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