Las modalidades se perfeccionan y podrían aparecer nuevos casos. El 53% de quejas por uso de tarjetas son por consumos no reconocidos
"Pagar la mensualidad del colegio, abonar la cuota del departamento, comprarle sus medicinas a mamá". Noria Fernández, repasaba las tareas que debía solucionar ese día, al tiempo que introducía su tarjeta en el cajero para hacer un retiro. Estaba intranquila por las deudas, pero al recibir su voucher la preocupación desapareció para dar paso al espanto: el saldo arrojaba 3.600 soles menos.
"Esto debe ser un error". Nuevamente introdujo la tarjeta y consultó los últimos movimientos: Seis pagos de servicios a destinatarios desconocidos y ella no tiene empleados. "Me han robado". La desazón de sus palabras refleja a todos los que han visto vulnerada su intimidad. Aquellos que solo se preguntan, cómo, cuándo, dónde.
En el sector bancario los ladrones han cambiado las balas por el software. En el último semestre del 2005, la Policía Nacional registró 456 denuncias por delitos informáticos, ya sea transferencias ilícitas, retiro de dinero o compra de bienes no autorizadas por el titular de la cuenta, pero que fueron posibles luego de que los facinerosos se las ingeniaran para obtener la clave y contraseña del usuario.
Sin embargo, estas cifras están lejos de la realidad. Agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la PNP tienen conocimiento de múltiples delitos cometidos contra grandes firmas bancarias, pero estas se abstienen de denunciarlo para no causar pánico.
¿DE QUÉ ME CUIDO?
Hace tres semanas, la policía capturó a una persona que se disponía a llevar un televisor y electrodomésticos luego de haber cancelado con su tarjeta. ¿Cuál fue el delito? Los agentes rastrearon a este sujeto por constantes transferencias y consumos costosos con tarjetas de crédito extranjeras. El verdadero propietario era un holandés, a quien le habían 'clonado' su tarjeta en Europa, pero los facinerosos la empleaban en Sudamérica.
La última modalidad es contratar por 30 soles a personas de bajos recursos para que abran una cuenta, con el fin de transferir virtualmente el dinero de la víctima y al cabo de unas horas hacer el retiro.
Las modalidades más empleadas para hurtar nuestros datos son el 'phishing', que mediante engaños hace que revelemos nuestra contraseña, y el 'skimming', un aparato que graba la información de la banda magnética. Esta última se ejecuta en colusión con empleados de grifos, boticas y restaurantes. Incluso han agregado a la técnica el uso de cámaras escondidas en los techos para captar el número de clave que se digita. Con estos datos se 'clonan' las tarjetas.
Hay una modalidad muy peligrosa detectada en EE.UU. y Brasil, que podrían llegar a Lima. Se trata de un decodificador de pulsaciones que puede ser instalado en teclados, incluso en el de los supermercados, para obtener nuestra contraseña. Los bancos ya preparan software especial para enfrentarlo.
Según la Defensoría del Cliente Financiero, de las 591 quejas que recibieron el año pasado los bancos, el 42% estaba referido a las tarjetas de crédito, y de estas, el 53% era por consumos no reconocidos, es decir, 131 casos. Pero, al ser esta una segunda instancia, las estadísticas solo reflejan las quejas que no han sido resueltas por el banco.
"Las quejas por operaciones no reconocidas se deben muchas veces al descuido del usuario. Hay clientes que escriben su clave en la billetera, la digitan a vista de todos o entran a páginas web inseguras que permiten el ingreso de virus o delincuentes que mediante engaños los convencen de brindar sus datos. Incluso, hay casos en los que la propia familia era quien hacía los retiros", indicó Giovanni Pichling, subgerente del Programa Integral de Seguridad Bancaria de la Asociación de Bancos (Asbanc).
Pues bien, de acuerdo con el consolidado de reclamos realizados ante el Banco Continental en el último trimestre del 2005, unos 135 fueron por operaciones no reconocidas realizadas con tarjetas de crédito y débito pero se dio la razón a 58 clientes, según indica su página web. En el mismo período, el Banco Wiesse Sudameris dio la razón al cliente en 209 de estas quejas en tarjetas de crédito y 124 por tarjetas de débito. En tanto, el Interbank reconoció 452 quejas por retiros no efectuados con tarjetas de débito y otras 89 con tarjetas de crédito.
El Banco de Crédito no pudo brindar la información a tiempo y tampoco la tenía en su página web --como los otros bancos-- pero personal de esta entidad advirtió de tres modalidades de estafa vía correos electrónicos falsos identificadas por sus usuarios.
SILENCIO PELIGROSO
Según Pichling, estos y los demás bancos asociados a Asbanc toman medidas para evitar que el daño sea mayor. Se elaboran software defensivos y establecen el perfil del usuario para saber la frecuencia y el tipo de operaciones que efectúa. En caso detecten retiros altos o compras no acostumbradas, llaman al cliente o bloquean temporalmente la cuenta. "Las pérdidas serían mayores si no se hiciera esto, pero todo será insuficiente si el cliente no es más cuidadoso", agregó.
Los bancos no están obligados a informar de ello a la PNP, por lo que no se tiene datos exactos sobre lugares e incidencia delictiva. La mayoría de afectados solo reporta el hurto a su entidad bancaria, el cual resuelve la queja en una semana, devolviendo al cliente -- en los casos comprobados -- el monto perdido. Pero la ausencia de denuncia policial impide que se investigue a las organizaciones que están detrás de este delito, por lo que pueden seguir atacando.
Elizabeth Salazar Vega