Más de 1.500 soldados y 50 aeronaves participan en acción. Es el mayor despliegue de fuerzas desde invasión del 2003
BAGDAD [EL COMERCIO/AGEN-CIAS]. Las fuerzas estadounidenses e iraquíes lanzaron el jueves una vasta acción militar al norte de Bagdad --la más importante desde la invasión de Iraq, el 20 de marzo de 2003-- mientras el Parlamento celebró una sesión inaugural protocolar en un clima de tensión.
La acción aeroterrestre --denominada Operación Enjambre-- empezó rodeada de una severa restricción de la información, al punto que al cierre de esta edición no habían llegado fotos del día sobre la ofensiva militar.
Según un comunicado militar la operación tiene como objetivo desmantelar los escondites de los rebeldes del jefe de la organización terrorista Al Qaeda en Iraq, Abu Musab al Zarqawi, al noreste de Samarra (120 kilómetros al norte de Bagdad).
Según el ejército estadounidense, 50 aeronaves, más de 1.500 hombres y 200 vehículos militares participan en una acción que, según las previsiones, durará varios días y en la que se intentará 'barrer' una zona de fuerte actividad rebelde y desmantelar los escondites de armas y explosivos de estos últimos.
Un comunicado militar estadounidense precisó que, por el momento, se descubrieron algunos escondites de armas, en los que fueron hallados explosivos artesanales.
De acuerdo con un oficial del ejército iraquí, la operación se puso en marcha tras haber recibido información sobre la presencia de elementos de Al Qaeda en el noreste de Samarra, en la región de Tikrit, en Dur y en el sur de Kirkuk.
INSTALACIÓN DEL PARLAMENTO
La Operación Enjambre coincidió con la celebración, en Bagdad, de la sesión inaugural protocolaria del nuevo Parlamento, más de tres meses después de las legislativas de diciembre de 2005 y en medio de un tenso clima de crisis política y de temores de guerra civil.
En los 40 minutos que duró la sesión, los 275 diputados reunidos en el sector fortificado de la Zona Verde (en el centro de la capital iraquí) prestaron juramento pero no eligieron a su presidente.
"Según la Constitución, la sesión debe designar al presidente y a los dos vicepresidentes, pero tras unas consultas con los bloques políticos se decidió dejarla abierta en espera de un acuerdo sobre un gobierno de unidad nacional", declaró el decano de los diputados, el sunita Adnan al-Pachachi.
El presidente saliente de la Cámara, el sunita Hajem alHassani, subrayó que la prioridad esencial para Iraq es la formación de un gobierno de unidad nacional.
A continuación Al Hassani proclamó oficialmente la disolución de la asamblea interina y confió la presidencia de la sesión a Al Pachachi.
Los partidos iraquíes siguen buscando una fórmula para un ejecutivo de concertación. El primer ministro saliente, Ibrahim Jaafari, de la Alianza Unificada Iraquí (AUI, con 128 escaños), quiere seguir en su cargo pero se enfrenta con la oposición de otros bloques parlamentarios.
Tras la sesión parlamentaria, Jaafari dijo que se espera la formación de un nuevo gobierno en no más de un mes y admitió que estaría dispuesto a no encabezarlo, si el pueblo le pide irse.
Jaafari, sin embargo, no parece muy dispuesto a renunciar a una candidatura que cuenta con el fuerte rechazo de kurdos y sunitas.
Virginia Rosas Ribeyro