Jueves, 20 de abril de 2006
Un clásico de la narrativa peruana


Dentro de la serie "Ficciones" que, bajo la dirección de Roberto Reyes Tarazona publica la Universidad Ricardo Palma, ha comenzado a hacerse realidad un aporte mayor: la edición reunida de las obras de Oswaldo Reynoso (Arequipa, 1931), figura fundamental en el proceso de la narrativa peruana contemporánea, de una vigencia continua y creciente, en su trayectoria creadora que cubre ya medio siglo de publicaciones.

Resulta muy significativo el prólogo de Jorge Eslava, en tanto testimonio de un creador de las generaciones siguientes y, a la vez, de un profesor de literatura en la educación secundaria. En ambos casos, prueba el entusiasmo que sigue suscitando Reynoso en sus lectores, agotando numerosas ediciones de "Los inocentes" y "En octubre no hay milagros". Al respecto, citemos la experiencia docente de Eslava: "como profesor escolar, de una asignatura tan desprestigiada como la literatura, descubro un método pedagógico infalible: leerles a mis alumnos cada una de las historias de esa collera de los Barrios Altos ("Los inocentes").

En aquel colegio religioso de clase media, las dramáticas andanzas de los personajes de Reynoso causaban un impacto extraordinario. Mis estudiantes, que eran muchachos algo menores que yo, se sumergían en el rito de la lectura con la misma expectación y goce que tuve de adolescente. He aprendido después que en la enseñanza nada es más intenso que el descubrimiento y que cierta literatura, cuando se hunde en profundidades inquietantes, nos ofrece los mejores caminos para (re)conocer la experiencia humana" (p. 11).

Es ese "impacto extraordinario" el que ha consagrado a Reynoso como un clásico. No importa que haya padecido la mezquindad de reputados críticos literarios de los años 50-60, causante de una secuela de marginaciones que no ha cesado hasta ahora. La calidad de los escritos le tiene asegurado un lugar entre los autores imprescindibles de la Generación del 50, crucial en la maduración de la narrativa peruana contemporánea.

Reynoso concilia dos elementos que tendían a darse separados en su generación (más gruesamente opuestos en la división "poetas sociales" y "poetas puros"): mirada crítica de la sociedad y esmero estilístico. En lo primero, se sitúa entre los agudos retratistas de la condición humana: Ribeyro, Zavaleta, Congrains y Vargas Llosa. En lo segundo, entre los prosistas con esplendor verbal y aliento poético (y Reynoso es un poeta de interés, su primer libro fue el poemario "Luzbel", con un hilo narrativo subyacente), Vargas Vicuña, Durand y Loayza. Esas cualidades de Reynoso se perciben incluso en las penetrantes y hermosas crónicas que entregó al diario "Expreso": Lima vista por su corazón arequipeño.


OBRA REUNIDA
Se trata del primer volumen de una importante edición que reúne la obra narrativa de Oswaldo Reynoso. Contiene dos auténticos clásicos: los cuentos de "Los inocentes" y la novela "En octubre no hay milagros". Los acompañan escritos publicados en los años 50 y 60: la novela inconclusa "Los kantus", tres prosas breves, el poemario "Luzbel" y una serie de crónicas aparecidas en el diario "Expreso". Acertadamente afirma Jorge Eslava, en el prólogo: "Cada uno de sus libros ha significado el encuentro con un estilo inconfundible: sortilegio poético del placer, ensimismamiento, letanías sensoriales y exaltadas del cuerpo (...) Oswaldo Reynoso representa un clásico de nuestras letras".

Título Narraciones 1
Autor Oswaldo Reynoso
Editorial U. Ricardo Palma
Calificación ****



Ricardo González Vigil



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