Más que sanciones, familiares de las víctimas piden que les devuelvanlos restos para enterrarlos
Quince años después de que una patrulla del Ejército y de la policía se llevara por la fuerza al alcalde, al secretario municipal, al teniente gobernador y a un menor del distrito de Chuschi, en Ayacucho, sus familiares no se resignan a no volverlos a ver y siguen llorando su ausencia.
Más que un castigo para los culpables, los deudos piden la devolución de los restos, pues quieren enterrarlos junto con sus seres queridos fallecidos. Los cuerpos nunca fueron encontrados.
Los deudos llegaron a Lima para el inicio del juicio oral en la Sala Nacional de Terrorismo contra los dos oficiales del Ejército y los cinco policías implicados en la desaparición del alcalde Manuel Pacotaype Chaupín, del secretario Martín Cayllahua Galindo, del teniente gobernador Marcelo Cabana Tucno y del campesino Isaías Huamán, en ese entonces menor de edad. Fueron detenidos el 14 de marzo de 1991, por no formar un frente contra Sendero Luminoso.
Ni bien se inició la audiencia, varios de los procesados pidieron que los defendiera el abogado de oficio y por ello solicitaron la suspensión de la sesión para coordinar su defensa. Para la próxima audiencia, a realizarse el miércoles 3 de mayo, la fiscal María Maguiña deberá leer su acusación.
PEDIDO DE CÁRCEL
Este caso empezó a ser visto en el 2003 por el Juzgado Mixto de Cangallo, luego de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Comisión de la Verdad recomendaran su investigación. También lo estudió la fiscalía de Ayacucho, que pidió 20 años de prisión para el mayor EP Collins Collantes Guerra y para el comandante EP (r) Mario Caldas Dueñas (no habido). Asimismo, solicitó que sean condenados a 15 años los policías Luis Mariano Juárez, Domingo Morales Ampudia, Luis Bobadilla Cuba, Stalin Rivera Herrera y José Leiva Casaverde.