Jueves, 13 de julio de 2006
Letra viva: Reynoso dialéctico
Continuando con su valiosa colección en homenaje a la Generación del 50, el Instituto Nacional de Cultura nos entrega ahora un obsequio singular por ser el primer volumen inédito que difunde.

Pertenece a uno de los principales narradores del 50: Oswaldo Reynoso, cuya capacidad para sintetizar el esmero artístico (una prosa rítmica, rica en recursos expresivos) y la óptica crítica (de aliento revolucionario) que solían separar a los escritores de entonces en "puros" y "comprometidos", la pusimos de relieve al comentar, hace pocos meses, el lanzamiento del primer tomo de sus "Narraciones" en una edición de la Universidad Ricardo Palma.

Proust sostenía que todo gran autor escribe, en verdad, un solo libro. Eso se cumple cabalmente en Reynoso, cuyos escritos poseen una organicidad destacable. En "Las tres estaciones" Leonardo es el protagonista de las dos primeras (las rememora en confidencias a un profesor de La Cantuta, conforme apunta Tulio Mora en el prólogo), pasando a ser el receptor de las confidencias de dos jóvenes en la tercera estación y el cuento restante, cuando ya Leonardo es profesor de la Universidad de Huamanga. Los dos primeros textos refieren sucesos acaecidos en Arequipa; los otros dos, en Ayacucho. Y, por cierto, Leonardo es un personaje (con rasgos de 'alter ego') constante en los escritos de Reynoso; por ejemplo, es el protagonista de "El goce de la piel" (2005). Habría mucho que añadir sobre cómo "El triunfo" tiende nexos con el lenguaje de "Los inocentes" (1961) y de "El escarabajo y el hombre" (1970); y no se diga sobre el tema recurrente de la homosexualidad y, en general, el despertar de la sensualidad.

Detrás de una obra tan cohesionada actúa la visión dialéctica, propia del marxismo (crítico, como querían Mariátegui y Vallejo, sin encasillamientos partidarios) de Reynoso. Las estaciones son tres según el proceso dialéctico: tesis, el bautizo revolucionario, de la teoría, enseñada por el Dr. Corbacho, pasa a la praxis de un levantamiento. Antítesis, la dictadura alienante, encarnada por Odría: "nunca antes había visto un hombre de mirada tan sin ternura" (p. 43). Síntesis provisional: un prefecto pretende hacer justicia a favor del pueblo, pero fracasa porque no actúa con una masa revolucionaria (no tiene conciencia de clase, obedece solo al sentido del deber); incluso le disgusta que se acuse falsamente a los campesinos de "comunistas". Añádase el tono simbólico del título siguiente: "El triunfo".

CUARTETO
Cuatro inéditos escritos por Reynoso en los años 60, debidamente revisados y corregidos para este volumen. Tres de ellos, precisamente los que dan origen al título del libro, proceden del inmenso material (800 páginas) que debía formar parte de la novela "Los Kantus"; abordan un levantamiento del pueblo arequipeño contra Odría, la insurrección previa de Odría contra Bustamante y Rivero, y el comportamiento honesto de un prefecto en Ayacucho en defensa de unos campesinos, lo cual motiva que lo eliminen los poderosos de la zona. El cuarto texto se ambienta en Huamanga; las confidencias de un muchacho que se prostituía con homosexuales hasta que lo redime un "señor de lentes". Los nexos entre estas narraciones son examinados por el prólogo de Tulio Mora.

Título
Las tres estaciones
Autor
Oswaldo Reynoso
Editorial INC
Calificación ***



Ricardo González Vigil



El can que mató a un delincuente en defensa de la propiedad que resguardaba podría ser sacrificado. ¿Qué opina de este tema?
4 Envíe su opinión


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa