Viernes, 28 de julio de 2006
¿Y la agenda internacional?

Por Diego García Sayán, ex canciler de la República
"Su elección le cortó las alas al proyecto hegemónico chavista. Pero no se trataba, a partir de allí, de formar un eje antichavista"



Las señales dadas por el presidente electo Alan García con sus visitas a Brasil, Chile, Colombia y Ecuador, luego del 4 de junio, han sido bastante claras. Esos pasos --tanto como sus declaraciones y las del canciller designado, José Antonio García Belaunde-- vienen transmitiendo con propiedad lo que busca en la región el gobierno que hoy se instala: una vertebración regional en torno a valores e intereses comunes. Estaba claro que su elección le cortó las alas al proyecto hegemónico chavista. Pero no se trataba, a partir de allí, de formar una especie de "eje antichavista", definido por la negación, sino de una articulación en positivo.

Por eso es que tenía tanta importancia internacional la elección peruana, ya que de su resultado dependía que el Perú se convirtiese o no en una pieza clave del dominó chavista. En ese escenario, una articulación preferencial y constructiva con los países vecinos es fundamental para los intereses nacionales y la estabilidad regional.

En el quinquenio se pondrá en funcionamiento el ambicioso proyecto de integración vial con Brasil, que alimentará una articulación física postergada desde el origen mismo de la República. La variada agenda con Chile tendrá que ser impulsada para superar la actual etapa de estancamiento sobre la base de los temas de convergencia, como los del posible acuerdo de libre comercio. También sería aconsejable relanzar el tratamiento constructivo del complejo tema de las adquisiciones militares. Al tema marítimo, ciertamente, se le asignará el espacio estrictamente jurídico que le corresponde.

El relanzamiento de la relación con Bolivia, por su parte, es esencial, pensando no solo en la integración andina sino en el vital espacio sur-peruano. Con Colombia nos ata también la integración andina y, entre otros asuntos, la lucha contra el narcotráfico, cuyo manejo regional debe ser relanzado, superando los esquemas compartimentalizados prevalecientes. En el caso de Ecuador, al completar los compromisos derivados de los acuerdos del 98, se debería poner énfasis en los cinco ejes viales entonces acordados.

Más allá de la región, es evidente que en el escenario global, la importante relación con Estados Unidos debe llevar a poner sobre el tapete toda la compleja variedad de temas que nos relacionan en un contexto marcado por la agenda casi monotemática de los últimos tiempos, centrada en el TLC. Los temas que le hacen a la migración (se estima que hay más de un millón de compatriotas en Estados Unidos), la lucha contra el narcotráfico, la seguridad, entre muchos otros, se podrían ver dinamizados.

En el espacio global, Europa y la China son singularmente importantes. La relación con Europa se debe ver dinamizada a través de las negociaciones entre la UE y la CAN. Espacios políticos de mayor encuentro se deberían construir en ámbitos como Naciones Unidas. Nuestra importante relación con la China, por otra parte, debiera verse reforzada no solo con el aumento del comercio y la inversión sino con la puesta en funcionamiento de los acuerdos que permitan concretar que el Perú sea espacio turístico para los chinos.

Finalmente, en la medida en que el Perú es actualmente uno de los quince miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ello asigna al país una responsabilidad especial para contribuir activamente a la reforma de la ONU y para rescatar la autonomía nacional en las decisiones de los complejos asuntos que allí se tratan.

Los peruanos esperan un gobierno de apertura y concertación, que afiance el crecimiento económico, ordene el Estado y dé prioridad a la inclusión y la generación de empleo






¿Qué propondría al nuevo Gobierno para mejorar la educación?
4 Envíe su opinión


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa