Su hermano Raúl asumirá provisionalmente todas las funciones. Estrés extremo le provocó una crisis intestinal con sangrado
LA HABANA. [EL COMERCIO/AGENCIAS]. Fidel Castro, el mandatario en el poder más antiguo de Occidente, además de la Reina Isabel II, delegó anoche provisionalmente, por primera vez en cerca de medio siglo de historia de la revolución, sus funciones en el Consejo de Estado, el Partido Comunista y las Fuerzas Armadas en su hermano Raúl.
También delegó funciones menores, prioritarias, en sus colaboradores, todas en carácter provisional.
Castro, que el próximo 13 de agosto cumplirá 80 años, sufrió una crisis intestinal aguda con sangrado sostenido que obligó a una complicada operación quirúrgica y que lo mantendrá unas semanas apartado de las tareas del Estado, según un comunicado, al parecer redactado por el propio líder cubano, y leído en la televisión por su jefe de despacho, Carlos Valenciaga.
En anteriores crisis de salud, cuando se desmayó en junio de 2001 y sufrió una caída accidental en octubre de 2004 que le fracturó el hombro derecho y la rodilla izquierda, siguió al frente del gobierno.
La televisión cubana extendió su habitual programa informativo para dar a conocer una proclama del comandante en jefe al pueblo de Cuba.
Rápidamente apareció en pantalla Valenciaga, también miembro del Buró Político, quien dio lectura al comunicado del presidente.
La crisis, de acuerdo con el comunicado le sobrevino a Castro por el "enorme esfuerzo" realizado durante su reciente visita a Argentina para participar en la Cumbre de Mercosur y su intervención en los actos por el aniversario del asalto al cuartel Moncada, tras su vuelta a La Habana.
El diagnóstico que ofreció el mandatario fue de "estrés extremo" que le provocó la mencionada crisis intestinal aguda con sangrado.
La situación lo retendrá varias semanas en reposo y alejado de sus múltiples ocupaciones, comentó el mandatario en su misiva, sin indicar nada sobre el resultado de la intervención quirúrgica o sus perspectivas.
Completamente inusual, el hecho se produce semanas después de una racha de cíclicos rumores sobre la salud de Castro --guardados como un secreto de Estado-- y hasta de una supuesta muerte del barbado líder.
Castro pidió a la población, al Partido Comunista y a todos los cuadros el mayor esfuerzo para no restar mérito a la Cumbre de los No Alineados, que se realizará entre el 11 y 16 de setiembre, e invocó a no suspenderla. Asimismo pidió que los festejos por su cumpleaños 80 --el 13 de agosto-- se desplacen hasta el 2 de diciembre, fecha en la cual se conmemora el desembarco de los rebeldes dirigidos por él en el yate Granma, cuando comenzó la lucha guerrillera que lo llevó al poder en 1959. Pese a que siempre ha presumido de una salud inquebrantable, fue el propio Fidel Castro quien hace meses sacó a la palestra el asunto de la sucesión y abrió un debate que ha quedado zanjado, de momento, con el reforzamiento del Partido Comunista de Cuba, declarado garante de la continuidad de la revolución.
La incertidumbre se esparció de inmediato entre los moradores de La Habana. "Recién nos enteramos y estamos bastante preocupados por lo que pueda pasar. Nos encontramos muy impresionados por la noticia". Desde la capital cubana, telefónicamente Silvia Vidal resumía así la alarma suscitada por la noticia.