Nelly Luna Amancio, periodista
Cada día mueren en el mundo más de mil personas víctimas de algún arma de fuego pequeña (revólver o pistola). La Organización de las Naciones Unidas ha lanzado un grito de-sesperado por el desarme, pero, a pesar de los compromisos asumidos en los objetivos del milenio, todavía es poco lo que se ha logrado.
En el Perú, desde el 2004, en lugar de endurecer los requisitos para otorgar licencias, el Gobierno eliminó la obligatoriedad de presentar los antecedentes penales y judiciales del solicitante. Desde esa fecha solo basta la presentación de una declaración jurada. Esto es contraproducente. En Chile, por ejemplo, nadie puede caminar por la ciudad portando un arma. Para ello necesita un permiso de los carabineros de la jurisdicción.
Un ejemplo extremo para un caso extremo. En Estados Unidos, uno de los países más armados del mundo, hasta finales de los años 90, el 10% de las escuelas reportó hechos de violencia con armas de fuego.
La decisión de cambiar un arma por la tranquilidad y seguridad se debe asumir ahora.