Decisión permitirá que instrumentos del Estado sean más atractivos. Crecimiento en el segundo trimestre llegó a 5,8%, según cálculos del INEI
La agencia calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings elevó la calificación del Perú de BB a BB+, con lo cual ubicó al Perú a solo un peldaño del grado de inversión. El hecho fue destacado por el presidente de la República, Alan García, quien afirmó que esta decisión permitiría hacer atractivos los instrumentos emitidos por el Estado en moneda nacional y que, además, tendría un efecto positivo sobre el costo de financiamiento de las empresas.
Theresa Paiz, directora de calificación soberana para América Latina de Fitch, informó que el Perú alcanzó este nivel debido a que se ha beneficiado de las tendencias favorables de la economía global, las que han impulsado rápidamente el crecimiento de sus exportaciones.
Según destacó, el fuerte crecimiento económico peruano (alrededor de 6% al año) y la suave transición política que tuvo lugar en julio contribuyeron con la decisión. Paiz comentó que el gobierno actual "apunta a la continuidad de las políticas macroeconómicas que han servido al Perú tan bien en los años recientes".
Respecto a la buena noticia, el ministro de Economía, Luis Carranza, declaró que la mejora en la calificación crediticia del Perú por Fitch Ratings refleja la sostenibilidad de las cuentas fiscales en el mediano plazo.
Debe indicarse que, a diferencia de la calificación crediticia asignada por Fitch, la calificadora Standard and Poor's otorgó al Perú un BB con perspectiva positiva, distando dos peldaños del grado de inversión que en América Latina solo tienen, según esta agencia, México y Chile. Por su parte, Moody's Investors Service ha establecido un Ba3 con una perspectiva estable, distando tres peldaños del grado de inversión.
Fitch Ratings considera en su informe que el Perú mantendría la categoría BB+ durante los próximos dos o tres años, antes de pasar a la calificación de BBB- que representa grado de inversión. Theresa Paiz alertó que el Perú sigue siendo vulnerable ante un escenario de caída en los precios de las materias primas.
ECONOMÍA EN EXPANSIÓN
La calificación llega justo en un momento en que la economía peruana registró una expansión de 5,8% en términos reales durante el segundo trimestre del año, impulsada por la creciente demanda interna que permitió, por ejemplo, un fuerte dinamismo del sector construcción, según datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
A través de una nota de prensa, el INEI destacó que la economía acumuló veinte trimestres de crecimiento continuo.
"En los dos primeros trimestres del año, el PBI en términos reales acumuló un incremento de 6,3% con respecto al mismo período del año anterior y durante los últimos cuatro trimestres ha observado un ritmo de crecimiento de 6,6%", resaltó.
Sin embargo, el dinamismo de la actividad económica entre abril y junio fue el más bajo desde el tercer trimestre del 2004 debido a factores coyunturales, como el efecto de los días no trabajados por los feriados de Semana Santa, que este año cayeron en el segundo trimestre y no en el primero, como sucedió el 2005. Además, la prohibición de pescar anchoveta afectó al sector pesquero.
En cuanto al comportamiento sectorial, lo más destacable fue el incremento en 13% del sector construcción, mientras que minería e hidrocarburos lo hizo en 8,4%, favorecido por la mayor producción de minerales y por la demanda externa.
Por su parte, el sector agropecuario incrementó su producción en 3,4%, electricidad y agua lo hizo en 4,5% y la industria manufacturera aumentó en 3%. De igual modo, aumentó la producción de las actividades que involucran el rubro de servicios (6,9%) y comercio (7,2%).
Manuel Marticorena
Juan Vargas Sánchez