Martes, 19 de setiembre de 2006
Carta a procuradora
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"Doctora Sonia Medina Calvo: Procuradora del Ministerio del Interior para casos de TID (tráfico ilícito de drogas).



Doctora:

Por intermedio de la presente, en forma voluntaria, libre y espontánea, me dirijo a usted pidiéndole disculpas por el daño que le ocasioné con las imputaciones totalmente falsas que hice contra su persona, obedeciendo órdenes de Fernando Melciades Zevallos Gonzales y el vocal supremo Alejandro Rodríguez Medrano, que tenían por finalidad desprestigiarla y difamarla, para que deje la Procuraduría, y evitar que continúe llevando y siendo parte del proceso que se le sigue a Fernando Zevallos en el cual usted siempre fue la más incisiva".

[La procuradora antidrogas Sonia Medina tuvo un papel decisivo en el juicio que el año pasado enfrentó Fernando Zevallos por sus vínculos con los narcotraficantes López Paredes. Medina presentó pruebas, indicios y testigos claves que sirvieron para que Zevallos fuera condenado a 20 años de prisión, que actualmente los cumple en el penal de Piedras Gordas. Durante el juicio, Jorge Chávez Montoya acusó públicamente a la doctora Medina de haber sido su amante. Paralelamente, el ex vocal supremo Alejandro Rodríguez Medrano (quien fue el operador de Vladimiro Montesinos en el Poder Judicial) denunció a Medina de tener varias propiedades e inmuebles que los habría adquirido con dinero sospechoso. Para ello adjuntó documentos adulterados, que también fueron exhibidos por Jorge Chávez Montoya. Medina negó con firmeza esas acusaciones. Hoy Chávez Montoya reconoce que todas esas infamias fueron urdidas por Zevallos.]

"Asimismo quiero indicarle que Fernando Zevallos tiene como modalidad el desprestigiar y/o victimar a las autoridades judiciales y del Ministerio Público con la finalidad de no ser condenado, como es el caso de los atentados contra la vida de la doctora Hortencia Loayza Suárez, fiscal de Maynas, así como de la señora jueza Rosario Hernández y su hijo que vive en Lima, con la finalidad de que ambos magistrados dejen el caso que viene siendo investigado".

[La doctora Luz Hortencia Loayza, fiscal de Maynas, solicitó en julio del año pasado la captura de Jorge Chávez Montoya. Y cuatro meses después, en noviembre, la de Fernando Zevallos. Loayza fue amenazada de muerte reiteradamente a través de llamadas telefónicas y mensajes de texto en su celular. A inicios de este año, inteligencia de la Policía Antidrogas detectó un plan para asesinarla, por lo que fue puesta a buen recaudo y se le asignó seguridad personal. Pero en marzo fue desembarcada del Caso Zevallos. Hasta ahora la fiscal de la Nación, Adelaida Bolívar, no ha dado una explicación satisfactoria de por qué sacó a Loayza de esta importante investigación.

Una cosa similar ocurre con la jueza de Maynas, Rosario Hernández, quien también ha sufrido amenazas y hasta robos en su domicilio. A inicios de este año, la policía detectó un plan para secuestrar a su hijo que estudia en Lima.].

"Luego de estas menciones, doctora procuradora, paso a detallarle las actividades ilícitas de Fernando Melciades Zevallos Gonzales: Mi relación con Fernando Zevallos data desde el año 1974, cuando ingresamos a la Fuerza Aérea como cadetes, permaneciendo ambos menos de un año, siendo dados de baja por incapacidad en vuelo".

[En efecto, según documentación oficial de la Fuerza Aérea del Perú, Jorge Chávez Montoya y Fernando Zevallos ingresaron a la Escuela de Oficiales en 1974. Ambos fueron dados de baja, un año después, por incapacidad académica].

"Yo ingreso después a la Escuela de Oficiales de la Guardia Civil, egresando en el año 1979, y allí comenzamos a frecuentarnos y así comenzó nuestra relación en forma más continua. Es así cuando en año 1980 soy cambiado a la ciudad de Pucallpa y entonces él [Fernando Zevallos] llega a tener un problema de narcotráfico, es capturado por la PIP [Policía de Investigaciones del Perú], y, para evitar que ingrese al penal, el doctor Reátegui coordina para que lo internen en el hospital y lo operen de apendicitis y así [ganar] tiempo para hacer las coordinaciones y evitar que vaya preso".

[Este hecho está comprobado. En agosto de 1982 la policía encontró en Pucallpa, en un caserío llamado Nanantay, 10 kilos de pasta básica. En la incursión fueron arrestados Emiliano Gutiérrez Ibáñez y su esposa Olinda Nitzuma. Ambos confesaron que la droga era de Fernando Zevallos, quien se encontraba en Lima. Zevallos fue detenido y luego llevado a Pucallpa. En los primeros interrogatorios, reconoció ser narcotraficante y fue enviado a prisión, según su propia declaración policial que está en poder de este Diario. Pero allí estuvo solo dos días, pues su abogado Julio Reátegui Vela logró que fuera trasladado a una clínica para ser operado de apendicitis. El año pasado, en un encuentro fortuito en Pucallpa, el mismo Julio Reátegui reconoció a este redactor que en 1982 él fue abogado de Zevallos].

"Después paso al retiro el año 1985 y me voy a la zona del Alto Huallaga, llegando primero a Ramal [de Aspuzana, un caserío] con 3 toneladas de insumos para elaborar pasta básica y en esta oportunidad lo hago en 3 oportunidades, durante 8 meses, con un capital de 250.000 dólares. Ya ingreso a Uchiza donde (en) esa fecha, 1986, Fernando Zevallos ya era una firma muy poderosa junto con Richard Tipto (a) "Picuro". Es así cuando comenzamos a comprar droga y poner en contra [venderla], la entregábamos a los hermanos Zamora, Moisés y Arnulfo. Y Fernando Zevallos era la persona que transportaba en sus aviones la droga a Colombia en un total de 2 toneladas semanales. [Por] cada vuelo que hacía él cobraba 200.000 dólares".

[En 1985 Jorge Chávez Montoya fue dado de baja de la entonces Guardia Civil por sus vínculos con el narcotráfico. Una investigación de la policía determinó que los cargamentos de droga que incautaba los vendía personalmente a otros narcotraficantes. 'Polaco' hizo una pequeña fortuna hasta que fue descubierto y separado de la institución. En 1986, en efecto, Fernando Zevallos era un hombre importante en el negocio del narcotráfico en Uchiza. En 1980 constituyó una empresa de aerotaxis llamada Transportes Aéreos Unidos de la Selva Amazónica (Tausa), que hacía vuelos en toda la zona cocalera del Huallaga. Zevallos llegó a tener seis avionetas bimotor que --según testimonios judiciales-- las repletaba de droga y las enviaba a Colombia. De otro lado, desde inicios de los años setenta, los hermanos Moisés y Arnulfo Zamora Melgarejo han sido amigos y socios de Zevallos.

(Pasa a la página 3)

(Viene de la página 2)

Los tres fueron procesados el año pasado en el juicio de los hermanos López Paredes por narcotráfico].

"Él siempre ha trabajado con Pacho Herrera, jefe del cártel de Cali".

[Helmer Pacho Herrera era un célebre narcotraficante colombiano, calificado por la DEA como el gerente del cártel de Cali. Entre 1983 y 1993 fue el segundo hombre en importancia de esa organización, que lideraba Gilberto Rodríguez Orejuela. Era el responsable del envío de los cargamentos de droga a Estados Unidos y de llevar las ganancias a Colombia. Fue asesinado por un sicario en noviembre de 1998, en una cárcel de Colombia].

"Ya en el año 1988 yo me convierto en jefe de firma porque ya tenía un capital para comprar 2 toneladas. Es así cuando coordino con Fernando y Picuro [Richard Tipto] para que Fernando se encargue del transporte de droga hacia Cali, Colombia, pista L-10 y pista de Chucho Queso, personas que eran encargadas del señor Pacho Herrera. Ya en el año 1990 le entrego [a Zevallos] 500 kilos de clorhidrato de cocaína y lo llevan a Colombia y es así que él [Fernando Zevallos] le entrega a Jorge López Paredes y estos ofrecen pagar 3 mil dólares por kilo. Es así la verdadera historia del $ 1'500,000 (millón y medio de dólares)".

[En el juicio que el año pasado enfrentó Zevallos por tráfico de drogas, el narcotraficante Jorge López Paredes declaró que le entregó un millón y medio de dólares a Fernando Zevallos para la compra del primer avión de su compañía Aerocontinente. Zevallos negó el hecho, pero López se lo volvió a repetir en un careo judicial al que fueron sometidos ambos. Una procesada clave, Zelideth Castillo Villalobos, reveló en una entrevista con El Comercio que ella fue testigo de la entrega de ese dinero de los López a Zevallos].

"Entonces una vez que Jorge López le paga a Fernando [Zevallos], [este] se comunica conmigo y yo le envío a Richard Tipto ['Picuro'] a recoger el dinero a Cali, Colombia. Es así cuando Fernando entrega el dinero a las 2 p.m. y después de media hora lo mató de tres tiros en la cabeza cuando estaba comiendo, y Fernando se quedó con el dinero. Y no es la primera vez, es su modalidad de quedarse con el dinero ajeno, mejor si es de narcotráfico".

[Inteligencia de la Policía Antidrogas tiene registrado el asesinato en Cali de Richard Tipto Navarro, un narcotraficante conocido como 'Picuro', quien trabajaba en Uchiza y era socio de Fernando Zevallos].

"Durante años todas las firmas teníamos un problema con el dinero porque los aviones que llevaban la droga hacia Colombia no podían retornar con el dinero. Es así que se utilizan los servicios del doctor Chirinos, quien se conecta con Corrochano y así llegan donde el doctor Vladimiro Montesinos. Entonces, en el mes de octubre más o menos del año 1990, se comienza a trabajar con dinero que venía de Estados Unidos y las personas que recogía este dinero, producto de la venta de droga, que llegaba de Estados Unidos eran el doctor Chirinos, Desme Hurtado y Rolando Edgar Bustamante Fonseca. Y para mayor seguridad se recogía [el dinero] del aeropuerto Jorge Chávez en los carros del Servicio de Inteligencia Nacional".

[La relación de Vladimiro Montesinos con capos del narcotráfico data de los años 80. Luego, como asesor personal del presidente Alberto Fujimori, potenció esos vínculos al apoderarse en la sombra del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Los abogados Edgar Chirinos y Javier Corrochano eran allegados al SIN. Corrochano fue enviado a prisión por negocios oscuros que tuvo con Montesinos, pero tiempo después se acogió al beneficio de colaboración eficaz y fue dejado en libertad. En el 2002, Keiko Fujimori, la hija del ex presidente Fujimori, declaró ante una comisión investigadora del Congreso que el abogado Edgar Chirinos solicitó 5 millones de dólares a las hijas de Eudocio Martínez, propietario de la empresa Hayduk, denunciado por tráfico de drogas. "Las hijas de Martínez, Ana y Mariana, me contaron que Chirinos les dijo que el dinero era para el señor Alejandro Rodríguez Medrano y Vladimiro Montesinos", declaró Keiko Fujimori. Por su parte, Máximo Zadi Desme Hurtado [detenido por la justicia chilena en el 2001 por lavado de dinero] y Rolando Bustamante Fonseca eran hombres del entorno íntimo de Fernando Zevallos en Aerocontinente].

"Las primeras remesas fueron de 11 a 15 millones de dólares mensuales, y de allí fue subiendo hasta 30 millones de dólares mensuales. Cuando el señor Herrera llega a tener contacto en España, utilizan los servicios de algunas personas ['Polaco' las menciona, pero no incluimos sus nombres por encontrarse en investigación] quienes actualmente están lavando dinero de narcotráfico acá en Iquitos. Es así que estas personas cuentan con más de quince empresas en Iquitos. Todas estas personas que les menciono trabajan a órdenes de Fernando Zevallos".

"Cuando comenzó el juicio de Fernando Zevallos en el caso de Los Norteños, buscamos la persona que nos presentara a los vocales que veían el caso. Es así cuando nos contactamos con Walter Alcalá León, quien trabaja en el Juzgado Penal 16, el sobrino del vocal [Juan Pablo] Quispe Alcalá, y es así que comenzamos a reunirnos y llegar a un acuerdo sobre la absolución de Fernando. Y es así que pactamos en la entrega de 120.000 dólares, de un total de 300.000 mil dólares. Ese dinero lo entregamos a Walter Alcalá en la pollería El Rancho, que queda en la cuadra 29 de la avenida Benavides a las 8 de la noche. Yo lo acompaño a Walter y al vocal hasta la primera cuadra de Angamos. Y todo esto [el vocal Quispe] se puso mal con mi captura. Es así que el doctor Quispe no quería ningún arreglo porque pensaba que la DEA ya sabía del arreglo. Con mi captura se asustaron".

[La sala que procesó y sentenció a 20 años de prisión a Zevallos estuvo conformada por los vocales Aldo Figueroa (quien la presidió), Marco Lizárraga y Juan Pablo Quispe Alcalá (este último tío de Walter Alcalá, que era en efecto secretario del Juzgado 16). Antes de la sentencia, la revista "Caretas" publicó una información sobre una supuesta reunión que habría tenido el vocal Quispe Alcalá con el hermano y amigos de Zevallos. Pero Quispe rechazó la versión en una audiencia judicial. Lo que llamó la atención es que, en esa sesión, Quispe denunció que era seguido constantemente por un auto diplomático de la Embajada de Estados Unidos. Incluso dio el número de la placa, que no existía. Nadie se explicó por qué Quispe lanzó esa versión. La respuesta tal vez esté en lo que dice Chávez Montoya ("Quispe creía que la DEA sabía del arreglo") en su carta enviada a la procuradora Sonia Medina. 'Polaco' fue detenido en julio del 2005 cuando el juicio de Zevallos se encontraba avanzado en un 80%. El 19 de noviembre, cuando Zevallos fue detenido, se le encontró un disco duro portátil (Memoria USB) que contenía el borrador de un proyecto de sentencia que lo absolvía en ese juicio. El hecho amenazaba en convertirse en un escándalo, pero todo quedó en el olvido el 19 de diciembre cuando la sala, por unanimidad, lo sentenció a 20 años de prisión. ¿Quién escribió ese proyecto de sentencia que absolvía a Zevallos? La Oficina de Control de la Magistratura debería investigar el caso].

"En la ciudad de Pucallpa se utilizó a Marreros para denunciar a los policías Aguilar Huamán y Casas Pereyra. Todo fue invento de Fernando [Zevallos] para así meterlos presos y ahí [estando ya] en prisión matarlos, porque fueron estos [los] policías que llevaron a los testigos a Chile [donde incriminaron a Zevallos] y que nos estaban siguiendo. Es así como ya sabíamos el movimiento de Casas Pereyra, lo seguimos y se estacionó en la playa de estacionamiento de Plaza Vea, que queda en el óvalo de Santa Anita. Ese día [el policía Casas] estaba en su camioneta ploma con otra persona. No se pudo hacer nada porque al frente había mucho policía y pasó un patrullero; y él creo que me vio y por eso no pasó nada".

[Néstor Purificación Marreros Flores era un sicario que trabajaba bajo órdenes de Fernando Zevallos. En el año 2002, Marreros denunció a Pedro Casas Pereyra y Wilberto Aguilar Huamán, dos policías adscritos a la DEA de Lima, de haberlo secuestrado para declarar en contra de Zevallos. Todo era falso. Se trataba de una represalia de Zevallos contra estos dos destacados policías, quienes a lo largo de diez años de investigación lograron obtener testimonios, pruebas y hasta grabaciones del accionar delictivo de Zevallos en el mundo del narcotráfico internacional. Estos mismos policías viajaron oficialmente a Chile, llevando a varios testigos, quienes declararon en un proceso que se le abrió a Zevallos por lavado de dinero. Casas y Aguilar, incluso, recibieron presiones de sus altos mandos y hasta fueron enjuiciados por Zevallos].

"Siempre Fernando [Zevallos] era el que planificaba y [proporcionaba] el medio logístico y [José] Mejía Regalado era muchas veces quien buscaba a la gente y pagaba por el trabajo. Hecho como es el caso de la señorita fiscal doctora Loayza y la señora jueza Hernández. Se sabían todos sus movimientos porque Mejía y Fernando [Zevallos] me comentaron que habían contratado a un personal A-1".

"Yo hablaba todos los días con Fernando y Mejía desde la prisión, y ellos sabían todos sus movimientos, más de la doctora Loayza. [A] la señora jueza, en uno de sus viajes que hacía a Lima, llevando los expedientes para tomar declaraciones le iban a robar [los expedientes], se lo iba a ser [pasar] como un asalto, pero gracias a Dios dejó de viajar. Pero creo y estoy muy seguro que el movimiento y desplazamiento salía de su propia seguridad, y sabían cómo viajaba, el día, hora, la compañía de aviación. Eso me comentó Mejía Regalado".

[José Mejía Regalado era uno de los hombres de más confianza que tenía Fernando Zevallos en Aerocontinente. Cuando fue llamado a declarar a la Policía Antidrogas, Mejía dijo no conocer nada, pero luego, abrumado por los testimonios que existen sobre su estrecha relación con Zevallos, hizo declaraciones explosivas y comprometedoras en contra de su jefe y sus familiares, que serán tomadas en cuenta en el proceso].

"La modalidad de Fernando [Zevallos] es intimidar y matar a quien lo estorba en su camino. Así como ya está planificando matar a todos los testigos como Jorge López Paredes, Tanchiva [Juan Carlos Angulo Tanchiva] y Óscar Benites [Óscar Benites Linares] por si acaso su caso baja a fojas cero y no habrá quien lo acuse".

[Hace dos semanas el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) detectó un plan cuyo objetivo era asesinar a Juan Carlos Angulo Tanchiva y Óscar Benites Linares, presos en el penal de Piedras Gordas. El crimen iba a ser ejecutado por un preso que recientemente había pedido su traslado a esa cárcel. El año pasado, Angulo y Benites declararon en contra de Zevallos].

"Además [Fernando Zevallos] es el autor intelectual de las muertes de [Jesús] Flores Matías y José María [José María Aguilar Ruiz 'Shushupe']. Su hermano Ricardo [Zevallos Gonzales] sabía de todos los movimientos de narcotráfico que se hacía de Uchiza. Él siempre estaba presente en los embarques de droga, tanto en Uchiza como en los vuelos Ferris".

[Esta acusación es gravísima, toda vez que, según las investigaciones policiales, Jorge Chávez Montoya fue el encargado de planificar los asesinatos de Jesús Flores Matías 'Shuco' y José María Aguilar Ruiz 'Shushupe', dos testigos que conocían el accionar delictivo de Zevallos].

"Toda la fortuna [de Fernando Zevallos] es producto del narcotráfico. A lo largo de nuestra relación de más de 30 años, he conocido de cerca las actividades ilícitas de Fernando Zevallos y sé la calidad de persona que es. Yo reconozco que he cometido delitos en mi vida, pero Fernando Zevallos es una persona que no tiene remordimientos, como ordenar matar inclusive a sus más cercanos colaboradores por el deseo de quedarse con su dinero, así como a sus enemigos que han participado con él en actividades ilícitas con el objeto de que no existan quienes lo delaten de sus crímenes".

"He sido testigo de excepción de la gran influencia que él [Fernando Zevallos] ha llegado a tener en los gobiernos de Fujimori y Toledo, donde le abrieron muchas puertas del Poder Judicial, contando con la anuencia de vocales supremos de los cuales siempre se ufanaba que eran sus amigos, de congresistas, algunos periodistas a quienes retribuía generosamente con canjes publicitarios, altos miembros de la policía y de las Fuerzas Armadas, inclusive de la iglesia que acudían a él en busca de favores como es de público conocimiento. En mérito a todo esto es que por muchos años nos sentíamos protegidos al realizar las actividades ilícitas y ello es lo que Fernando nos hacía conocer y se jactaba".

[Durante el gobierno de Fujimori, Fernando Zevallos se exhibía públicamente con congresistas, jueces, vocales superiores y supremos, altos mandos de la policía, militares, periodistas y connotados empresarios. Todos ellos eran asiduos concurrentes a las suntuosas fiestas que organizaba Zevallos, quien, como ya es público, a cambio de su amistad, silencio y complicidad, les regalaba pasajes aéreos de su compañía Aerocontinente, obsequios y hasta dinero. Lo mismo ocurrió durante el gobierno del presidente Alejandro Toledo].

"Señora procuradora, como vuelvo a repetir, sé que he cometido innumerables errores, pero también todos merecemos una oportunidad y estamos dispuestos a enmendarlos. Sé que me expongo a las represalias y venganza de este sujeto [Fernando Zevallos], pero estoy decidido a colaborar con la justicia. Por lo tanto no le tengo miedo porque más temprano que tarde la verdad se impondrá y los responsables asumirán las consecuencias de sus actos. Y si esta justicia terrenal no actúa yo sé que finalmente la justicia divina se encargará de juzgarlo".

"Firmado con mi puño y letra el 7 de setiembre 2006. Jorge Chávez Montoya".






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