Domingo, 8 de octubre de 2006
Los hombres del Marañón


Un documental premiado
Hace 31 años Raúl Gallegos de la Piniella tuvo su primer contacto con el río Marañón, cuando con su compañera Nenée Herrera y el poeta Tulio Mora viajaron a la zona del río Cenepa para inscribir a los nativos Awajun (Aguarunas) en el Registro Civil y puedan así adquirir sus partidas de nacimiento.

Por Antonio Muñoz Monge

Tenían el pelo largo y la saturación de la urbe por todos los poros. Llegaban de la gran ciudad buscando sociedades más equilibradas y en armonía con la naturaleza. Una de esas noches, como un ritual iniciático, se les acercaron tres ancianos de la comunidad y los peinaron durante horas, admitiéndolos en la comunidad. Cuando estos nativos llegaban a las ciudades con sus pelos largos los llamaban afeminados, viéndose obligados a cortarse sus largas cabelleras tradicionales.

Gallegos jamás olvidó esta experiencia que lo alimentaba para borronear proyectos y seguir investigando. Viajó repetidas veces a la zona llevado por otras tareas audiovisuales y la presencia del río Marañón se hizo permanente en su quehacer. Su turbulencia, su agresividad y su fuerza lo acompañaban en su descubrimiento del territorio peruano. "Por donde el Marañón rompe las cordilleras en un voluntarioso afán de avance, la sierra peruana tiene una bravura de puma acosado. Con él en torno no es cosa de estar al descuido. Un rumor profundo que palpita en todos los ámbitos, denuncia la creciente máxima que ocurre en febrero. Entonces uno siente respeto a la correntada y entiende su rugido como una advertencia personal". (Ciro Alegría. Cap. I "La Serpiente de Oro").

Hace un mes se otorgó a Raúl Gallegos el premio del I Programa de Fomento a la Producción y Teledifusión del Documental Íbero-Américano DOCTV IB para realizar el documental Hombres del Marañón.

Esta convocatoria involucra a 15 países, en cada uno de ellos se realizará un documental, formando así una serie de 15 capítulos acerca de la realidad iberoamericana, los mismos que serán exhibidos en cada uno de estos países, para luego ser vendidos a otras cadenas de televisión internacional.

Historias mínimas

El documental Hombres del Marañón constará de cuatro etapas: El Hombre de las alturas, el Hombre del valle, el Hombre del bosque húmedo y el Hombre de las tierras bajas. En cada uno de ellas se acompañará a un integrante de una familia en sus actividades cotidianas. El primer capítulo tratará sobre el padre que busca en una altura de 4 mil metros el sustento para su familia. Luego, en un puente sobre el Marañón, una niña de trece años cuida a su hermano menor, pero sufre los intentos de seducción de parte de los camioneros que circulan por la zona. Aguas abajo, en territorio awajún, un niño de once años nos muestra las propiedades de las plantas y reconoce las huellas de los animales en el monte. En la selva baja, una mujer conduce una tienda flotante en una barcaza que recorre chacras y poblados de las riberas del Bajo Marañón.

Además de estos elementos tendremos información de la historia arqueológica, la biodiversidad y las amenazas que sufre la tierra por la explotación minera y petrolera, por el corte indiscriminado de sus bosques y por la contaminación de las aguas.

El documental se ha comenzado a filmar a mediados de setiembre, justo antes de la época de lluvias; la primera etapa durará dos meses y medio y debe estar listo en 210 días. Acompaña a Raúl Gallegos, el reconocido videasta Fernando Valdivia, ganador el año 2004 del premio Anaconda al Video Indígena Amazónico del Chaco y los Bosques Tropicales de América Latina y el Caribe.

El río profundo

El Marañón nace en el nevado de Yerupajá en la cordillera Huayhuash, región de Huánuco, tiene un recorrido de 1.800 kilómetros hasta su encuentro con el Ucayali para formar el Amazonas; atraviesa 6 regiones y 29 provincias de la región nororiental del país, en dirección de sur a norte hasta Cajamarca, donde se desvía hacia el Este para ingresar a la región amazónica.

El Marañón tiene que superar un último ramal de la cordillera oriental formando un fenómeno geológico denominado Pongo ("puerta" en quechua). El último y más importante, el Pongo de Manseriche ("el que espanta") tiene una longitud de dos kilómetros encajonado entre dos colosales paredes rocosas de hasta 40 metros de altura. Antes de ingresar, el ancho alcanza 250 metros y dentro del Pongo es de 25 metros. Su amplísimo y rico recorrido nos muestra a anónimos habitantes, que en las entrañas de nuestro territorio porfían por dibujar el mapa de nuestra cultura. Este documental pretende ser el testimonio de esa lucha.


  Añade este artículo a tus marcadores favoritos menéame blinklist furl technorati del.icio.us Ayuda

Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa