Sábado, 30 de setiembre de 2006
Palabra de Antígona


La trágica heroína de Sófocles sube hoy a escena en el Teatro Británico. Audaz montaje añade a la obra de Sófocles las historias de Edipo y su descendencia.

Por Enrique Planas

La historia de Edipo y su descendencia sucedió mucho antes de que Sófocles, Esquilo y Eurípides convocaran a su público en los anfiteatros del dorado Siglo de Pericles. Esto lo sabe bien el director Roberto Ángeles, quien en su versión de "Antígona", que hoy estrena en el Teatro Británico, toma la clásica tragedia de Sófocles y la enriquece al dialogar con otros textos suyos ("Edipo" o "Edipo en Colono"), de sus contemporáneos Esquilo, Eurípides y Séneca ("Los siete contra Tebas" o "Las Fenicias") o de dramaturgos mucho más próximos en el tiempo como Walter Hansenclever y Bertolt Brecht, autores que también se inspiraron en la tragedia familiar de Layo, el padre de Edipo y que termina con Ismena, hermana de Antígona y única sobreviviente del clan. "No se sabe si la historia de Edipo fue real o si fue un mito. Pero diferentes autores, además de Sófocles, supieron desarrollarlo en su teatro, aunque con menor trascendencia. Podríamos tomarlo como diferentes versiones del mito", explica Ángeles. Por ello, no debe sorprender que, al principio de la obra, aparezcan luchando Etéocles y Polínice, los dos hijos de Edipo enfrentados por el reino de Tebas. Una escena que Sófocles jamás pensó para su obra, pero sí Esquilo. Así, el reconocido director asume los diferentes tragedias como complementarias y aprovecha sus coincidencias para ofrecerle al público un cuadro mayor de esta terrible saga.

"Vas a ver a Etéocles y a Polínice peleándose frente a la séptima puerta de Tebas y cayendo ambos muertos, uno por la espada del otro. Allí empieza la obra. Como estructura, utilizo la obra completa de Sófocles, añadiéndole extractos y fragmentos de otras obras coincidentes en temática", señala. El resultado: un incisivo y actual llamado de atención sobre la necedad del poder y de la sociedad en pleno. "Y la peor de las necedades quizás sea la de la indiferencia, nuestra incapacidad de ser solidarios con quienes sufren", añade. Sin duda, después de haber escuchado y visto los testimonios recogidos por la Comisión de la Verdad, para el director es muy difícil no considerar esta experiencia dentro de las preocupaciones del montaje. "No soy un político ni estoy involucrado a ninguna organización de derechos humanos, pero las ideas que hoy se formulan en nuestro país nos atañen a todos. Por ello, la necedad que cuesta vidas y el perdón que trata de restituir la paz es un tema clave", explica.

CONTRA LA PUREZA
Otro aspecto que interesa a Ángeles en su montaje es profundizar en el aspecto psicológico de Antígona, caracterizada esta vez por la joven actriz Fiorella de Ferrari. "¿Por qué tiene ella tanto deseo por enterrar a Polínice? --se pregunta--. En su obsesión puede deducirse algunos visos de sensualidad y deseo por su propio hermano, algo que puede asustar mucho, pues se trata de la sensual caricia de la muerte. Es una relación que me conmueve mucho. En el montaje se sugiere que ella se siente atraída por él", explica.

Por cierto, no faltará el público más purista que reaccione contra la intención de ampliar lo que escribiera Sófocles. Sin embargo, para Ángeles hay que entender las necesidades del público limeño y reconocer sus demandas. "Tal vez porque he sido profesor de colegio por muchos años, entiendo que el público necesita más claridad. No necesariamente todas las palabras del texto ayudan a trasmitir un mensaje con mayor claridad después de 26 siglos. Puede ser que incomode a algunas personas que exigen una propuesta más purista, pero espero que entiendan el objeto del montaje antes de la reproducción de un documento. Si el público llega a emocionarse, creo que habrá valido la pena", concluye.





¿Ha tenido problemas para instalar en su vehículo el cinturón de seguridad posterior?
4 Envíe su opinión


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa