Congresista Gonzales Posada comprobó graves problemas de seguridad en cuartel
Después de casi tres horas de inspección, el presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, Luis Gonzales Posada, confirmó que la escasa vigilancia que existía en el cuartel El Polvorín de Pisco facilitó, entre febrero y los primeros días de setiembre de este año, el robo de 91.000 balas para fusiles AKM y 44.970 municiones para fusiles-ametralladoras.
"La preocupante sustracción de 135.970 municiones de este fortín militar no solo compromete a dos suboficiales que prestaban servicios en este cuartel, sino que podría involucrar también a algunos altos mandos militares de los gobiernos de Toledo y Fujimori que no atendieron los pedidos que formularon distintas jefaturas de este cuartel a fin de reforzar las medidas de seguridad", advirtió.
Además, se ha podido comprobar un grave deterioro en el sistema de control y seguridad de El Polvorín. "Los sensores que permitían un riguroso control en los cinco kilómetros de contorno del cuartel están inservibles, se ha vulnerado e inutilizado todo el cerco eléctrico, existen serios problemas en el sistema de iluminación nocturna, no hay equipos de radiocomunicación interna, han desaparecido los sistemas de vigías, así como los detectores de metales, además de haberse reducido el personal", reveló Gonzales Posada.
Asimismo, el congresista descartó que se haya producido el robo de cohetes, munición antiaérea y granadas, como se afirmaba en un medio escrito.
Las cifras
43 millones de soles demandará reforzar la seguridad en el cuartel El Polvorín.
49 personas, entre civiles y militares, han sido detenidas desde que el pasado 9 de setiembre se detectó en Pisco este tráfico de municiones.