Los servicios de salud y educación en Huancavelica son tal vez los más postergados del país. Y la provincia de Angaraes es quizá el más emblemático ejemplo de lo que refleja todo el departamento.
Basta señalar que en esta provincia huancavelicana hay solo 23 puestos de salud y 18 camas para hospitalización. Están ubicados en zonas rurales y no están equipados adecuadamente. Faltan medicinas, no tienen personal médico y menos personal especializado. Ocasionalmente suele haber un enfermero que atiende las emergencias.
No es de extrañar, entonces, que las condiciones de salubridad y alimentación de estos lugares sean deficientes, por lo que hay una incidencia casi crónica de enfermedades infectocontagiosas y gastrointestinales.
Pero la educación también está rezagada. La provincia de Angaraes tiene el 29% de analfabetos de todo Huancavelica. De estos son más de 6.500 las mujeres y casi 2 mil varones. En toda la provincia hay 42 jardines, 128 escuelas y 20 colegios secundarios. En las zonas rurales hay pocos alumnos y las tasas de deserción escolar son altas, debido a que todos se dedican a actividades agropecuarias para subsistir.
Los centros educativos requieren de aulas nuevas, mayor dotación de mobiliario y material educativo, en ninguno de estos lugares existen bibliotecas.
Las familias pobres de las comunidades alejadas, como Utcuy, prefieren educar a los hijos varones, las mujercitas apenas si alcanzan culminar la primaria.