Al menos 3.000 aguarunas bloquean acceso a la frontera en distrito de Nieva. Afirman que colonos del vecino país se llevan el cedro y la caoba.
Por Wilfredo Sandoval
Ataviados con vestimentas típicas y pinturas de guerra, unos tres mil nativos, la mayoría de la etnia aguaruna, se apostaron en el ingreso al distrito de Santa María de Nieva para impedir la circulación de cualquier ciudadano hacia la frontera con el Ecuador.
La drástica medida fue adoptada en protesta por el ingreso en los últimos meses de grupos de colonos ecuatorianos a territorio nacional, específicamente a los frondosos bosques de la comunidad aguaruna de Comaina (provincia de Condorcanqui), donde provistos de motosierras talan decenas de miles de pies tablares de cedro y caoba.
Personal del Ejército acantonado en la zona informó a los funcionarios del Inrena de Chachapoyas que la situación es bastante tensa, debido a que las actividades ilegales de los vecinos del norte perjudican la extracción formal de madera que llevan a cabo los nativos de Comaina, quienes por décadas se dedican al aprovechamiento de estas especies maderables.
A través de radiogramas enviados desde la frontera con el Ecuador al jefe de la Sexta Región Militar, con sede en Bagua, Luis Cateriano, se informa que los aguarunas exigen la presencia de una comisión de peritos del Inrena, con la finalidad de adoptar medidas correctivas para impedir que los ecuatorianos continúen explotando los recursos maderables de las comunidades nativas ubicadas en las márgenes del río Santiago.
En los documentos se indica que los vecinos de la frontera tienen acceso directo hasta nuestro territorio porque cuentan con carreteras que llegan hasta varios cantones (provincias) por donde ingresan con pesados camiones. En estos vehículos transportan la madera debidamente seleccionada y lista para su comercialización en las ciudades más importantes del vecino país.
En la zona los colonos ecuatorianos tienen grandes facilidades para llegar a territorio peruano porque tienen fronteras vivas, mientras que en el lado peruano no hay presencia del Estado.
El jefe del Inrena de Amazonas, Otto Herrera Villanueva, dijo que evaluaba el envío de personal a la zona del conflicto, el cual se encargará de verificar si realmente los colonos ecuatorianos extraen madera de nuestros bosques ubicados cerca de la línea de frontera.
Mientras tanto, se informó que nativos de otras comunidades vecinas siguen llegando a Santa María de Nieva para sumarse a la protesta.