La medida busca detener la propagación de la rabia en China
Por Patricia Castro Obando, corresponsal
BEIJING. Primero fue la política de una sola China, que se opone a la independencia de Taiwán. Después vino la política de un solo hijo para controlar el número de nacimientos. Y ahora Beijing ha impuesto la política de un solo perro o perro único, que limita la posesión de un can, como máximo, por cada hogar, además de otras medidas estrictas.
Pero a diferencia de las anteriores, la nueva política está causando una serie de manifestaciones y protestas por parte de la ciudadanía, que incluso se está organizando para luchar por los derechos de los animales, como pocas veces se ha visto en la capital china.
El pasado fin de semana, frente al Zoológico de Beijing, al menos 200 personas participaron en una manifestación con pancartas y perros de peluche para denunciar la nueva política, en una capital donde los ciudadanos temen expresar públicamente su descontento con las regulaciones del Gobierno.
La policía vigiló de cerca el movimiento y, según los manifestantes, 19 personas fueron arrestadas. Los demandantes temen que la ley lleve a una confiscación y sacrificio masivo de canes en la capital china, como sucedió en el suroeste del país en agosto pasado, cuando 50.000 perros fueron eliminados de forma brutal.
PERROS CON PAPELES
De acuerdo con la nueva disposición que cubre las ocho zonas más importantes de Beijing, cada familia solo podrá criar un perro que no supere los 40 centímetros de altitud y se encuentre debidamente registrado y vacunado.
La licencia tiene actualmente un valor de 500 yuanes o 62 dólares al año, la décima parte de su precio original. En 1994, una licencia costaba 5 mil yuanes (625 dólares) y en el 2003 unos mil yuanes (125 dólares). Se advierte que el propietario de una mascota sin licencia será procesado.
Además queda terminantemente prohibido tener canes peligrosos en estos distritos. China considera peligroso a casi todos los perros de raza grande, incluido el pastor alemán, los cuales solo pueden habitar en las afueras de la ciudad y deben estar encerrados.
No obstante, los pequeños perros como los pekineses blancos --los más comunes en China-- también han visto reducido su espacio. Según la medida, los propietarios no pueden llevar a sus mascotas a lugares públicos, incluidos parques y jardines.
PERRO MUERTO
La nueva política de un solo perro viene precedida de la campaña contra la rabia que causó la muerte de 318 personas en setiembre --el doble de los fallecidos en todo el año 1996-- y 326 personas en octubre pasado.
El punto más alto se registró en el 2004, con 2.660 personas que fallecieron a causa de esta enfermedad, cifra que será largamente superada este año. Durante los tres primeros trimestres del 2006, el país registró 2.254 casos de rabia, un crecimiento del 29,69% respecto al mismo período del año anterior.
Según el Ministerio de Sanidad, solo el 3% de los perros en China está vacunado contra la rabia, aunque algunos activistas chinos aseguran que incluso 4.000 perros que habían sido vacunados fueron sacrificados, en caso de que la vacuna no hubiera sido efectiva.
"Muerto el perro, se acabó la rabia", parece ser el lema de Beijing, paradójicamente en el Año del Perro, según el calendario chino.
MÁS DATOS
4 Beijing tiene 9 millones de habitantes y casi un millón de perros, de los cuales la mitad no está registrada.
4 China, con 1.300 millones de habitantes, posee unos 150 millones de perros como mascota.
4 El país asiático ocupa el segundo lugar en el mundo, luego de la India, en casos reportados de fallecimiento por rabia.
4 Según la agencia oficial de noticias Xinhua, el abandono de canes está calificado como delito.