Compañía Iberia niega maltrato a legisladoras; sin embargo, inicia una investigación del caso
La presidenta del Congreso, Mercedes Cabanillas, envió ayer una carta de protesta e indignación a la compañía aérea Iberia por el supuesto trato discriminatorio que la noche del sábado habrían recibido las legisladoras Hilaria Supa y María Sumire (UPP), cuando intentaban viajar a Madrid (España) para asistir a una cita de legisladoras indígenas.
En la misiva --cuya copia se remitió al embajador de España en el Perú, Julio Albi de la Cuesta-- Cabanillas puntualiza que, según la Ley 28867, en nuestro país la discriminación está penada hasta con tres años de cárcel.
Iberia negó haber discriminado a las parlamentarias. Sin embargo, ha abierto una investigación interna para conocer los detalles del incidente y depurar responsabilidades, si las hubiera.
Según Supa y Sumire, la supervisora de vuelos de la aerolínea, Paula Bolívar, se burló de su dicción. "No hablan bien el castellano, quéjense donde quieran", les habría espetado.
Ambas perdieron el vuelo a Madrid luego de que en Iberia les dijeran que no había cupo en el avión, pese a que sus boletos electrónicos habían sido emitidos el 17 de octubre; es decir, con cinco semanas de anticipación.
MOLESTIA MÚLTIPLE
El titular de la Comisión de Defensa del Consumidor, Yonhy Lescano (AP), adelantó que convocará mañana a los representantes de Iberia a fin de que expliquen el asunto.
Igualmente, el Instituto Nacional de Defensa de Competencia y de la Protección Intelectual (Indecopi) verá el caso para decidir si abre un proceso administrativo contra la aerolínea.
La defensora del Pueblo, Beatriz Merino, opinó que el Estado debería protestar a través de los canales diplomáticos.
Asimismo, el primer ministro Jorge del Castillo dijo que no basta con una protesta, sino que el caso amerita una sanción.