Alan García afirma que se pretende integrar y fortalecer el instituto armado. Ministro Wagner sostiene que los cambios abrirán paso a las reformas
Por Orazio Potestá
El aviso de la renuncia del comandante general del Ejército, César Reinoso Díaz, se dio a conocer pasada la medianoche del lunes, cuando las ediciones de los diarios de Lima ya se encontraban prácticamente cerradas. El nombre del sucesor fue una sorpresa: el general de división EP Edwin Donayre Gotzch.
Ayer martes, el presidente de la República, Alan García, quiso ponerle paños fríos al tema al señalar que ese y otros cambios en el Ejército eran absolutamente normales y que buscan fortalecer el trabajo y la integración dentro de la institución militar.
Así las cosas, García explicó: "Tradicionalmente, diciembre es el mes de los cambios en las Fuerzas Armadas. Hemos hecho adelantos en el Ejército por los problemas e investigaciones que se vienen realizando".
Además, el ministro de Defensa, Allan Wagner, dio a conocer que "se busca un cambio generacional en la conducción del Ejército", por lo cual se había escogido al general de división más joven: Edwin Donayre, miembro de la promoción 1975.
Añadió que ese nombramiento "es apropiado para abrirle camino al proceso de reformas en el Ejército y asegurar una mayor transparencia".
Hay que recordar que el general Luis Cateriano fue designado jefe de Estado Mayor y que el general Francisco Vargas Baca será el nuevo inspector general.
UN GENERAL SIN SALIDA
Se dijo ayer en Palacio de Gobierno que el general César Reinoso Díaz, hasta ayer comandante general del Ejército, había renunciado al cargo en forma voluntaria y sin presiones.
Sin embargo, eso no sería tan cierto. Durante la semana pasada las explicaciones de Reinoso sobre la seguidilla de denuncias por corrupción (pertrechos y alimentos malogrados a la tropa) no habrían convencido plenamente al ministro Wagner.
Así, los documentos y expedientes mostrados con particular empeño por Reinoso no lograron disipar las dudas ni trocar las reticencias existentes en su contra y otros altos mandos del Ejército de las promociones 1973 y 1974.
De acuerdo con fuentes de las Fuerzas Armadas, tanto el Poder Ejecutivo como el Ministerio de Defensa decidieron darle a Reinoso una salida decente, serena y sin escándalos, a diferencia de lo que usualmente ocurría en el gobierno de Alejandro Toledo.
Basta recordar las abruptas y sonadas renuncias en el 2004 de José Graham y de Orlando Denegri, comandantes del Ejército y la FAP, respectivamente.
UNA RECETA PARECIDA
La misma fórmula contra el bullicio y la batahola se habría aplicado en el caso del jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general EP José Williams Zapata, quien es catalogado por algunos como un héroe y ejemplo para los infantes y comandos, pero cuyo presunto enriquecimiento ilegal en agravio del Estado --reconoció tener cuentas bancarias en Gran Caimán con cifras de dinero desconocidas hasta el momento-- fue informado recientemente por El Comercio en diversos artículos.
El caso es que el también ex jefe del Frente Huallaga entre 1999 y 2000 fue pasado a retiro y asignado a la Junta Interamericana de Defensa (JID), con sede en Estados Unidos, cargo que viene acompañado por un salario de miles de dólares. ¿Un castigo o un premio? Eso depende.
En la edición del pasado 12 de octubre, nuestro Diario informó que Williams Zapata, al ser de la promoción 1973 de la Escuela Militar de Chorrillos, pasaba a retiro el 31 de diciembre del 2007, por lo que tenía posibilidades de acceder al mando del Ejército.
Además, siempre les dijo a sus colaboradores que ese cargo le correspondía en forma natural.
LA SORPRESA DE DONAYRE
Desde hace semanas los medios de prensa especulaban sobre los posibles sucesores de Reinoso, pero no figuraba Donayre.
Su nombramiento, primer lugar del arma de Ingeniería en la promoción 1975, ha significado pasar por alto a los miembros de la promoción 1974.
Además, si se considera que los actuales cargos en el Ejército eran ocupados por los integrantes de la hornada 1973, es obvio que la decisión busca cortar por lo sano y apartar a los altos oficiales que se encuentren vinculados con los actos de corrupción.
PARA TENER EN CUENTA
Hay corrupción estructural
4 Las bruscas movidas dentro del Ejército tienen su origen en el fenómeno de la corrupción. ¿Pero es esta estructural? Fernando Rospigliosi responde afirmativamente. "Las graves irregularidades encontradas recientemente demuestran esa tesis", dice.
4 El ex comandante del Ejército Nicolás Hermoza Ríos reconoció ante el Poder Judicial que era una costumbre cobrar comisiones por las compras de pertrechos y uniformes.
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