Plantean Fondo de Inclusión que dará prioridad a 3,5 millones de niños. Administración del órgano demandaría solo 10% de fondos de los programas
Por Fernando Chevarría León
Burocracia y grandes niveles de filtración (se estima que el 30% de beneficiarios de los programas sociales no deberían contar con ayuda), de desnutrición y de mortalidad infantil, entre otros males, son el magro resultado de la mayoría de los casi 80 programas sociales que se aplican en el Perú. A pesar de que en ellos se gasta unos US$1.200 millones anuales, casi siempre son dirigidos por oportunistas del gobierno de turno y no por expertos.
¿El actual gobierno está trabajando para revertir esta situación y hacer que el gasto social camine? En noviembre pasado, el primer ministro Jorge del Castillo señaló que se estudiaría la fusión de algunos programas y que en enero ya se tendría novedades al respecto. "Es toda una adecuación presupuestal. No se trata de decir: 'los junto'. Es todo un proceso", manifestó el presidente del Consejo de Ministros.
Razón no le falta a Del Castillo. ¿Pero qué garantiza que el gasto de los programas mejorará bajo esta fusión, de la cual aún no se conoce nada? Pues, lamentablemente, nada.
"Lo que se requiere es que estos programas sean administrados de manera independiente de los vaivenes políticos y que beneficien a quienes más los necesitan", afirma Enrique Vásquez, experto en temas sociales y profesor del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP).
¿Cómo lograrlo? Según Vásquez, una alternativa viable es crear lo que el CIUP ha bautizado como el Fondo de Inclusión Social (FIS), un organismo público autónomo similar al Banco Central de Reserva (BCR) o a los organismos reguladores bajo el cual se fusionen en una primera etapa 44 programas sociales de los campos de salud, educación, nutrición, bienestar familiar, infraestructura, empleo, recursos naturales e infraestructura vial, los cuales manejan en su conjunto unos US$803 millones.
Bajo el esquema planteado, el gasto administrativo no sería mayor al 10% de los fondos disponibles. Este es un punto muy importante, ya que actualmente hay programas que destinan más del 40% de sus fondos a gastos administrativos.
Al fusionar los programas -- advierte el experto-- también se lograría manejar un solo sistema de información. Vale decir, se tendría un solo padrón de beneficiarios y de proveedores.
Vásquez aclaró además que bajo el FIS se realizarían concursos públicos para determinar al encargado de la provisión de bienes y servicios públicos en las zonas focalizadas (que deberían ser las de extrema pobreza).
"Con un solo sistema de información, una focalización adecuada y el sistema de licitaciones, se obtendría una gran mejora en lo que respecta a la calidad del gasto. Así, calculamos que se llegaría a atender a por lo menos diez millones de pobres de las zonas de la selva, sierra y costa rural, donde la prioridad la tendrían los 3,5 millones de niños que son actualmente los más excluidos. Ojo, aquí se propone ampliar la cobertura con los mismos recursos. Acá no se está pidiendo más recursos", afirma el catedrático.
EL APORTE MINERO TAMBIÉN
Vásquez afirmó que el FIS también sería una instancia receptora de fondos del aporte minero, no por coacción, sino por interés de las empresas mineras por colaborar más y mejor en la lucha contra la pobreza. Agregó que se podría captar fondos provenientes de la cooperación internacional.
Finalmente, informó que hace varias semanas el CIUP les hizo llegar a diversos representantes del Gobierno la propuesta para la creación del FIS, pero que hasta la fecha no ha recibido comunicación alguna y que espera que sea evaluada en cualquier momento para ver su factibilidad. Eso esperamos todos.
MÁS DATOS
4 El Fondo de Inclusión Social (FIS) estaría dirigido por un directorio de siete personas cuyo presidente sería designado por el presidente de la República. De acuerdo con Enrique Vásquez, los otros seis directores deberían ser representantes de las municipalidades, la sociedad civil, los empresarios, las organizaciones sociales, la cooperación técnica internacional y del mundo académico.
4 El órgano propuesto por el CIUP contaría además con ocho gerencias (una para cada rubro de ayuda) que serían manejadas por técnicos que trabajarían en base a metas por período.
4 Entes como el FIS han sido implementados en países como Costa Rica, Chile y Brasil con mucho éxito.