Pavoni renunció a su cargo pero antes criticó el sistema actual de nuestro balompié
Por Mario Fernández G.
Después de las cuatro de la tarde de ayer, José Luis Pavoni se reunió con Manuel Burga en la Videna, le hizo entrega del informe de la última campaña de la Sub 20 en Paraguay y, junto a él, una carta. Era la de su renuncia al comando técnico de los seleccionados de menores de la FPF.
"Hasta aquí nomás. Me vuelvo a mi ciudad natal, Rosario, una vez que liquide las pequeñas cosas que me quedan en el departamento donde viví", nos dijo horas antes Pavoni, el entrenador argentino que volvió con cero puntos de las canchas paraguayas frente a un mar de críticas que aún no cesan. Y habló lo que tenía que decir, aunque a lo mejor se guardó algo más.
¿Dará conferencia de prensa antes de irse?
Para qué, si ya me crucificaron. Qué podré decir cuando hasta han publicado una foto mía en la carátula de un diario con un titular de 'estafador', y todo porque en el Perú hay demasiada libertad de decir las cosas con una simpleza que asusta. Sinceramente no quiero darle de comer a gente que no me merece respeto alguno.
¿Qué sensación tiene de su paso por el Perú?
Que estuve nadando en el mar y a 10 metros de la costa me agarró un calambre y me ahogué.
¿Y no hubo nadie que lo auxiliara?
No hubo, pero esa sensación la quiero llevar dentro. De que en el Perú estuvimos tres años --porque llegué en enero del 2004-- y que durante todo ese tiempo no hicimos nada. Y no es así.
¿Por qué?
Porque contra los resultados, como los últimos en Paraguay, nada se puede modificar. En tres días se fue al diablo todo lo que hicimos en tres años.
Pero eso de decir antes de viajar que los partidos con Chile y Bolivia eran los claves...
Qué querían que dijera. Yo declaré que los compromisos con Brasil y Paraguay eran perdibles, que no significaba que íbamos de frente a perder. Nos íbamos a jugar la clasificación contra Chile y Bolivia. Era la estrategia. Vender una imagen de ilusión era engañarnos a nosotros mismos. Fue la realidad de José Luis Pavoni.
Y casi se le gana a Brasil...
Pero no le ganamos y fíjese que fue --junto con el siguiente partido contra Paraguay-- donde mejor jugamos. Hubiera sido imprudente de mi parte decir, desde Lima, a Paraguay vamos y de arranque le ganamos a Brasil y a los dueños de casa.
Eso de que se fue todo al agua en tres días no me quedó claro.
Hay que preguntarse qué pasa con el sistema deportivo del Perú. Ocurre que es más sencillo reventarle la cabeza a Pavoni, maltratarle sin ir al fondo del tema, de analizarlo a fondo.
¿Y cómo es el fútbol peruano?
Internacionalmente es pobre. ¿Y qué significa ser pobre? Que no tiene nada y sobre eso hay que tratar de salir. Desde el dirigente, pasando por el comando técnico y los jugadores. Todos, y por igual, deben preguntarse: ¿Qué hago para salir de esta pobreza futbolística?
¿Qué más?
Por el actual sistema que hoy se presenta en el fútbol peruano no se puede crucificar a estos jóvenes que fueron conmigo. Los correctivos que hay que hacer decídanlos ustedes. Es casi como el drogadicto o el alcohólico que quiere sanarse. Hay que asumir cada uno su responsabilidad para comenzar la cura.
¿A quién culpar, entonces, de este fracaso de la Sub 20?
A mí. Yo nombré a los 20 chicos, hice las estrategias del caso, formé el once titular y ordené los cambios. Asumo plenamente la culpa. No es mi política contestarle a los jugadores, que cada uno piense lo que quiera decir.
¿Qué le diría al aficionado que paga su entrada fielmente y quiere gozar de una alegría?
Ofrecerle disculpas y que me hubiera gustado estar en otra situación y en mejor posición para confundirme con él en un abrazo sin hipocresía alguna.
Pavoni se despidió ayer de los seleccionados de menores.