"Los asháninkas sembramos la planta de hoja de coca solo para nuestro consumo personal, aunque hay veces en las que algunos propietarios de cocales más grandes contratan como peones a jóvenes y niños de la comunidad. Ellos trabajan para costear después la matrícula de su colegio".
VIRGILIO PIZARRO
JEFE DE LA COMUNIDAD ASHÁNINKA DE SAMPANTUARI
"Yo trabajo en la chacra desde muy niña. Empecé en la chacra de mis papás y después, en la de otras personas que me pagaban algunos soles por deshojar la coca. Ahora trabajo con mi esposo. Tenemos solo media hectárea, es chiquita nuestra chacra. Lo que más sembramos es coquita, porque con eso entra siquiera algo de plata para la casa".
MARTA, 16 AÑOS
ADOLESCENTE DE LLOCHEGUA
"Aquí no hay gente con dinero. Yo calculo que solo el 10% de la población debe tener algo de dinero, el resto subsiste con las justas. El futuro de los niños es incierto, los campesinos quieren educar a sus hijos pero no saben cómo, ellos están más preocupados por los quehaceres de la chacra que por la educación de sus hijos".
PERCY ARECHE
TENIENTE ALCALDE DE MOQUEGUA
"Tengo siete hijos con los que trabajo en nuestra chacra de café, cacao, yuca y coca, pero también trabajamos en otros cocales porque la plata no nos alcanza. Al día gano hasta S/.25. A mí me pagan diez soles y a mis hijos, quince. Con esa plata compro azúcar, sal y el resto lo guardo para las medicinas y para los estudios de mis hijos ".
WENCESLAO LÓPEZ
AGRICULTOR DE PALMAPAMPA
"Si la participación laboral infantil es mayoritaria en el ciclo de producción de la coca, existen indicios de que también desarrollan tareas de transformación de la coca, en las conocidas pozas de maceración, y que son utilizados en su comercialización. Es escalofriante tener que reconocer que los niños trabajan procesando hoja de coca".
MARÍA DEL PILAR MEJÍA FRITSCH
SOCIÓLOGA, ESPECIALISTA EN TRABAJO INFANTIL