En febrero, una lobita marina fue rescatada al borde de la muerte. Fue rehabilitada y devuelta a su hábitat la semana pasada
Al borde de la muerte, con el ojo derecho destruido, neumónica y desnutrida apareció una lobita de mar en la playa El Silencio, el 12 de febrero. Felizmente, gracias al aviso de unos vecinos, el pequeño animal fue acogido por el grupo de rescate Orca.
Con apenas 12 kilos y 112 cm de largo, la lobita fue bautizada con el nombre de Teresa. Le calcularon aproximadamente un año de edad, y luego de los exámenes de rigor concluyeron que había sido impactada en el ojo con un objeto punzocortante.
La lesión no había afectado su cerebro ni su cráneo, pero su localización y la severidad lo hacían inoperable, por lo que Teresa perdió la visión de ese ojo.
El caso no es aislado. Como advierte Alessandra Romano, vicepresidenta de Orca, es frecuente que los pescadores agredan a estos animales porque compiten por el mismo recurso: los peces.
Alessandra recuerda que hace un tiempo rescataron a Claudia, una lobita de mar de la edad de Teresa que fue golpeada salvajemente por un grupo de pescadores que le desfiguraron el rostro y mataron a su madre. Después de eso el animal quedó no solo malherido, sino además con un trauma: temblaba cada vez que veía una figura humana. Por fortuna, se le rehabilitó exitosamente y fue devuelta al mar.
La misma suerte corrió esta vez Teresa, que fue puesta en libertad el último sábado en la playa Wakama, en el kilómetro 179 de la Panamericana Sur.
Ambos casos pudieron ser atendidos gracias a las llamadas de emergencia de los vecinos y a la intervención de Orca, que trabaja junto con la Policía Ecológica. Es importante que las personas sepan que pueden denunciar a esta organización los casos de maltrato a animales marinos.
Tenga en cuenta que está prohibido matar un lobo de mar para comercializar su piel, "pero la ley no contempla ninguna pena por matar uno sin motivo. Sin embargo, es posible denunciar el hecho como delito flagrante contra la ecología, y el infractor puede tener una pena de hasta 10 años", observa el doctor Carlos Yaipén, presidente y director de ciencias de Orca. Ya lo sabe. No debemos callar ante la crueldad.
El dato
Si usted ve un acto de crueldad contra mamíferos marinos, denuncie en Orca. Teléfonos: 9938-9430 y 9410-9840.
El próximo programa de voluntarios en Orca se abre en mayo. Los interesados pueden escribir al correo inforca@orca.org.pe