Conozca las bondades y los beneficios de la Caja China, y sorprenda a sus invitados con una deliciosa comida
Maneras de cocinar hay muchas, pero pocas tienen la capacidad de reunir a comensales y cocineros al mismo tiempo, y hacer que todos sean partícipes de lo que será un delicioso banquete.
La caja china permite que invitados y anfitriones compartan no solo la comida, sino también su cocción, ya que alrededor de esta se arma una fiesta a la espera y expectativa del resultado.
Edson de Souza, promotor y productor de una caja china a la que denomina criolla, comenta que los beneficios de este sistema son infinitos.
LA COCCIÓN
Lo más resaltante es el tiempo de cocción de las carnes. Un cerdo entero puede cocinarse a la perfección en tan solo cuatro horas, puesto que el calor de la caja tiene un efecto de olla a presión, la cual solo será abierta una vez durante la cocción para darle vuelta al animal y luego para disfrutar del delicioso resultado.
Por otro lado, se puede usar de dos maneras al mismo tiempo. Mientras el cerdo se hace dentro de la caja, afuera, con una parrilla, se pueden asar verduras u otra carne de manera convencional.
Definitivamente, es menos esclavizante que trabajar en la parrilla, ya que --como se mencionó anteriormente-- no es necesario vigilar la carne ni darle vueltas constantemente porque esta se cocina a la perfección y prácticamente sin supervisión.
Para las personas que cuentan con espacios pequeños y poco ventilados, esta es una buena opción, ya que no bota humo.
Además, la caja china es desarmable y fácil de transportar, así que puede guardarla y sacarla cuando sea necesario.
No pierda la oportunidad de probar este nuevo sistema de cocción y, sobre todo, de disfrutar del delicioso sabor de una jugosa y tierna carne.
HISTORIA DE LA CAJA CHINA
Hace muchos años en Cuba, un señor de apellido Guerra vio con curiosidad cómo un grupo de chinos que había sido enviado a la isla para trabajar en la construcción del ferrocarril cocinaba un cerdo de una manera diferente. Ellos hacían un hoyo en la tierra, recubrían sus paredes con piedras y sobre estas colocaban al animal. Es decir, la versión china de nuestra pachamanca.
Finalmente tapaban este hueco con trozos grandes de metal. Encima de ellos prendían fuego y esperaban unas cuantas horas. Esta técnica no solo era novedosa, sino también rápida y ofrecía resultados sorprendentemente deliciosos.
Años después, este señor, al ver que era imposible imitar el minucioso trabajo de los chinos, decidió hacer una caja que copiara las condiciones del sistema original: nació así la caja china.
MÁS INFORMACIÓN
Edson de Souza
Teléfono: 9817*1660 / 435-4307
www.cajachinaperu.com