Lo llevo muy tranquilo", dijo durante su primera visita a esta ciudad en la víspera de una pequeña retrospectiva de su trabajo como actor que le ha organizado el Festival de Cine La Habana Nueva York, inaugurado el 13 de abril.
Para Perugorría, el tributo a su actuación en películas como "Amor vertical" (1998), "Cosas que dejé en La Habana" (1997) y "Una rosa de Francia" (2005), no es personal, sino un reconocimiento a todo el cine cubano".
El recorrido por algunas de sus películas no incluye, con todo, la famosa "Fresa y chocolate", dirigida por el realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea y con la que Perugorría se dio a conocer amplia e internacionalmente en 1994
Sucede que en Estados Unidos y en todo el mundo el actor es famoso por su papel en ese filme, el de un homosexual, por lo que dice que esta visita a Nueva York es propicia para que el público conozca a plenitud a otros Perugorrías: el pintor y el director de cine.
"La gente va a tener una idea más completa de mi trabajo, de todo lo que hago", asegura.
Además del homenaje a su carrera como actor, el festival será la vitrina para el estreno en EE.UU. de su documental "Habana abierta" (2003), realizado junto con el cineasta cubano Arturo Soto, con quien ha trabajado en varios filmes y a quien considera "como un hermano".
Perugorría también celebra en Nueva York su primera muestra individual de pintura en EE.UU., que abre el 15 de abril en el Cuban Art Space de Manhattan bajo el título "Chivo que rompe tambó", una frase tomada de un tema del mítico cantante cubano Bola de Nieve.
"Son pinturas expresionistas, inspiradas en mi tercer documental, 'Santiago y la Virgen en la fiesta del fuego'. Son tributos a los rituales y sacrificios de animales, a la religiosidad política que hemos vivido los de mi generación", explicó.
Desde que comenzó en el cine con "Fresa y chocolate", Perugorría ha actuado en más de 35 películas cubanas, latinoamericanas y españolas, y es justamente toda esa experiencia como actor lo que ha alimentado sus otras pasiones.