Honoris causa Para el Nobel Orhan Pamuk

Un mediador entre Oriente y Occidente

BERLÍN  [AGENCIAS]. El premio Nobel de Literatura 2006, el turco Orhan Pamuk, recibió el viernes el doctorado honoris causa de la Universidad Libre de Berlín, uno de los principales del país europeo, por su contribución a la filosofía y a las letras internacionales.

Pamuk, de 54 años de edad, tiene la reputación de ser el escritor turco más sobresaliente de la actualidad. Sus obras han sido traducidas a 45 idiomas y su último libro es "Estambul: Recuerdos de una ciudad", que está por salir a la venta en el mercado alemán.

La Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Libre de Berlín entregó el galardón al premio Nobel de Literatura 2006 por ser un caso excepcional en el mundo de la Literatura, así como por ser un mediador entre culturas.

En años anteriores, el título se ha entregado al escritor mexicano Carlos Fuentes (2004), al premio Nobel de Literatura 2005, el húngaro Imre Kertesz; así como al escritor alemán Günter Grass, premio Nobel de Literatura 1999.

Pamuk declaró al recibir el título académico su fe en las Ciencias Humanas y dijo que estas son un invento de Occidente. Asimismo destacó que la ciencia debe ocuparse en forma intensiva de interrogantes, como la fe y la moral, los fundamentos de la convivencia humana y del placer humano.

El vicerrector de la Universidad Libre de Berlín, Klaus Hempfer, manifestó en su discurso laudatorio que Pamuk no se considera a sí mismo escritor político. Afirmó que la calidad estética de sus textos hace de él una instancia moral, y que por esa vía se convierte finalmente en escritor político.

La ceremonia para entregarle el honoris causa de la Universidad Libre de Berlín se iba a efectuar en febrero pasado, pero el amigo de Pamuk, el periodista turco-armenio Hrant Dink, fue asesinado en plena vía pública, en Estambul. Las amenazas de los nacionalistas turcos y la situación surgida en Turquía a raíz de ese asesinato lo hicieron cancelar el viaje a Alemania para recibir el galardón.

Como se recuerda, en una entrevista concedida al semanario alemán "Der Spiegel", Pamuk mencionó que tras la muerte de Dink, gran cantidad de intelectuales se encontraba en una depresión profunda y para él fue un choque terrible. El escritor prefirió distanciarse de los hechos, y se refugió en las cátedras que sostiene en la Universidad de Columbia de Nueva York.

Por otro lado, aunque han existido amenazas de muerte contra él de turcos fundamentalistas, Pamuk considera que nada ni nadie lo obligará a embarcarse al exilio.