La fuerza de un clásico italiano

Por María Elena Peschiera
Enviada especial

BUENOS AIRES. En 1910 Ermenegildo Zegna fundó el grupo Ermenegildo Zegna en Trivero, un pequeño pueblo en los Alpes italianos. El joven empresario se esforzó por crear tejidos de gran calidad para indumentaria masculina, centrando su estrategia en la selección de las mejores materias primas, en la innovación del producto, en el proceso de producción y en la promoción de la marca.

En diciembre del 2006, Ermenegildo 'Gildo' Zegna (cuarta generación) asumió el cargo de CEO del reconocido 'holding' que acaba de inaugurar en Buenos Aires una tienda de 1.100 metros cuadrados, diseñada por Gianmaría y Roberto Beretta.

A los 51 años Gildo es genio y figura en el mundo empresarial europeo. Consolidado como el hombre fuerte de los Zegna y encargado de dirigir la expansión de la empresa, concedió una entrevista exclusiva a El Comercio, en la que el ejecutivo detalla la fórmula de su éxito: detectar las habilidades de cada miembro de la familia y, de acuerdo con eso, asignarles una función.

¿A qué se debe este notorio crecimiento del mercado del lujo?
Las estadísticas indican un crecimiento de 11%. En primer lugar, se debe a que hay más riqueza, no solo en los países nuevos, como China, Rusia, Turquía o México, sino en Inglaterra, Japón y Estados Unidos. Por otro lado, hay lo que se conoce como el " lujo accesible", una apertura de las marcas de lujo hacia productos menos caros. Esto crea nuevos usuarios. Cuando Zegna empieza a hacer perfumes, le da la posibilidad a un número de clientela más importante de entrar a nuestra marca para llegar mañana a los trajes a la medida, que es otro asunto. El tema de los viajes, de la globalización, en que el mexicano compra en Milán primero y mañana en México, también ayuda.

¿Cómo se renueva una empresa familiar de estilo clásico y cómo logra mantener el interés del mercado?
De dos maneras. La primera, teniendo nuestros propios tejidos, una licencia que nadie la tiene y que a nuestra marca nos da una fuerza increíble. Además de poderlo hacer una temporada antes, estamos pensando en el otoño invierno 2008, vemos el tema de innovación de tela, también en lo tecnológico: hemos inventado el high performance travel, que es un tejido que no se arruga; el microsfer, que no se mancha; o el element, que reacciona según la temperatura (se cierra cuando hace frío y se abre cuando hace calor). La segunda es seguir añadiendo ideas de marcas. Hace cinco años Zegna era Zegna, no había un proyecto Zegna Sport, ni Z Zegna, de accesorios. Claramente era menos interesante para las generaciones más jóvenes. Coté Fashion, Coté Sport, Coté Accesorios es lo que hemos añadido los últimos tres años, para la compra impulsiva a nuestra marca, que es una característica femenina.

¿Como entró a la empresa?
A los 17 años yo era un buen esquiador y pensaba ser entrenador de esqui. A los 18 años me fui a estudiar a Londres, luego a Estados Unidos. Fue una cierta imposición el tener vacaciones aprendiendo un idioma o adquiriendo experiencia en el rubro textil, la confección, la tienda o incluso fuera de la empresa. Tuve la suerte de que a los 25 años, mientras hacía una maestría en Estados Unidos, me tuve que hacer responsable de la marca allí. Tomar esa decisión fue una cosa fantástica. No fue fácil al comienzo, una cosa es empezar a 200 metros y otra a 5 mil kilómetros. Al principio claro que hubo errores, pero me quedó mucho de esta experiencia.

¿Usted es un hombre de negocios o participa en el diseño?
Me meto en todo (ríe). Yo creo que más que en diseño me meto en el producto, es lo que me gusta más. Hay que estar en contacto continuo con las situaciones de una organización compleja, hay que mantener el coche en camino. Tenemos un equipo fenomenal de jóvenes de distintos países, un comité de productos en el que participo cuatro veces por temporada y en el que sigo el desarrollo de las colecciones y doy mi opinión, porque como viajo muchísimo, cuando ves tendencias u oportunidades que serán mejor , hay que transmitirlas.

¿Usted considera que se nace con clase o esta se hace?
Yo creo que un poco de los dos. Es un proceso continuo, nadie nace perfecto, hay que mejorar continuamente porque el mundo cambia tan pronto y yo creo que la clase de estilo es parte de esto.

Una persona puede aprender...
Un terno Zegna puede ayudar y mucho, pero no es suficiente, es actitud... hay que trabajar en ello.

¿Un hombre nunca viste de marrón?
No, eso no es así. Es uno de los colores más de moda de las últimas dos temporadas. Hay que coordinarlo bien, según como uno lo pone sale diferente. Es como hacer una composición de flores, pueden ser flores magníficas, pero si no las pones con los colores apropiados, sale mal.

Una mujer para usted es...
Clásica, moderna, sexy sin ser vulgar , que lleve accesorios finos y discretos. Que no lleve la ropa con todas las iniciales puestas. Lo que me fijo más: en la cartera, en el foulard y en los zapatos, son quizás los accesorios que más fuerza tienen.

Un hombre debe ser....
Monocromático... es lo más elegante. El estilo está en la parte tangible, en aquello que se nota, en la prenda que acompaña al individuo.

Lujo máximo
La más alta jerarquía del lujo italiano se llama Altagamma, y Ermenegildo Zegna es miembro de su directorio. Afirmar la excelencia de las compañías que la integran y promover el estilo de vida y la cultura italianos alrededor del mundo es la misión de este grupo de élite, integrado por marcas como Alberta Ferretti, Brioni, Emilio Pucci, Fendi, Max Mara, Loro Piana, Tod's, Versace y Valentino, además de Zegna.

Guiados por rubros como la moda, la gastronomía, el diseño industrial, línea blanca, equipo de caza, autos de lujo y etiquetas de lujo, Altagamma también apunta a desarrollar una sinergia entre sus compañías que la integran con el fin de elevar el nivel y grado de competitividad entre ellos y ser punto clave dentro de un perfil alto, gran visibilidad, iniciativa de comunicaciones y eventos.

Altagamma resalta también por un concienzudo estudio del mercado al que van dirigidas sus marcas. El verano pasado, en Roma, la asociación de productores dio a conocer estadísticas que revelaron que los consumidores gastaron 75 mil millones de euros al año en el mundo en artículos de lujo, de los cuales el 26%, es decir 19.9 mil millones de euros, fue gastado en marcas italianas.