En 15 días se detallará el tráfico de información clasificada
Por Ítalo Sifuentes Alemán
A partir de mañana y durante los próximos 15 días, la Comisión de Inteligencia del Congreso analizará en sesiones reservadas el estado en que se encuentra el Sistema Nacional de Inteligencia (SINA), luego de que se conociera que el capitán de corbeta Carlos Barba vendía información de la Marina de Guerra del Perú a empresas de seguridad.
Así lo informó el presidente interino de ese grupo de trabajo, José Urquizo (PNP). El parlamentario explicó que, después de ese plazo, la comisión emitirá un informe final en el que se debiera haber identificado a los cómplices de Barba, el contenido de la información que este vendió, así como las recomendaciones para que este hecho no se repita.
Antes de ello, el ministro de Defensa, Allan Wagner, y el comandante general de la Marina, Eduardo Darcourt, deberán presentarse mañana ante esa comisión para entregar los resultados de la investigación realizada al respecto.
Ayer, el ministro Wagner manifestó en RPP Noticias que la Marina agotará sus esfuerzos para ir hasta el fondo de las investigaciones y hallar a los responsables de la presunta venta de información confidencial.
"La Marina hará lo necesario para que se adopten las sanciones o acusaciones (...), todo dentro del debido proceso", señaló.
Wagner consideró necesario fortalecer el SINA, así como identificar y corregir las brechas que habría en este organismo formado por los servicios de inteligencia de la Marina de Guerra, el Ejército, la Fuerza Aérea del Perú, la Policía Nacional y los ministerios del Interior y de Relaciones Exteriores.
"Uno puede tener un buen sistema, pero fallan las personas. Lo que observamos es que han fallado las personas, y la investigación de los hechos nos debe conducir a determinar dónde ha habido brechas en el sistema que deban ser corregidas", refirió.
Hasta el momento --agregó-- se tiene certeza de que información de inteligencia fue suministrada a empresas de seguridad. Sin embargo, enfatizó que "no se puede comenzar a especular y avanzar conclusiones sobre algo que está en proceso de investigación".
Las pesquisas están a cargo de Inspectoría General de la Marina, institución que ya habría identificado a dos cómplices de Barba y que trabajarían en la Dirección de Inteligencia de la Marina.
El titular de Defensa expresó que la Marina se encuentra bastante afectada por este caso, por lo que investiga si en su interior hay una red dedicada a vender información clasificada.
Según Urquizo, los servicios de inteligencia nacional atraviesan una crisis desde hace 15 años por haber estado en las manos corruptas de Vladimiro Montesinos y por la dejadez en que incurrieron los siete jefes que tuvo el otrora Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) durante el gobierno de Alejandro Toledo.
Para salir de la crisis --continuó-- se requiere dotar de mayores garantías a la calidad de la información manejada dentro del SINA; revisar la Ley 28664, que le dio vida a este sistema; ejercitar un mayor control gubernamental, judicial y político de sus actividades; y ser celosos del cumplimiento de los perfiles de las personas que trabajan en esa entidad.
Al respecto, el ex jefe del Estado Mayor del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante (r) Carlos Tubino Arias-Schreiber consideró que el SINA se recupera de una crisis de muchos años y que el caso de Barba es un hecho aislado.
AL GRANO¿Qué trabajo ha realizado la Comisión de Inteligencia del Congreso?
La comisión tiene como propósito vigilar las acciones del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) y sus componentes. Los temas que comúnmente se han abordado se centraron en terrorismo, narcotráfico, seguridad ciudadana y la evaluación de los conflictos sociales. Esas son las preocupaciones en el ámbito interno.
¿Y en el ámbito externo?
Realizamos análisis político sobre la actividad mundial. Nos preocupan las relaciones bilaterales que el Perú tiene con diversos países; la presencia de las FARC en zonas próximas a la frontera con Colombia; el proceso integracionista de Venezuela, Bolivia y Ecuador; las fricciones que podrían producirse entre Colombia y Ecuador por las fumigaciones de la hoja de coca en su frontera; el fortalecimiento de la relación Ecuador-Brasil y el acuerdo de promoción comercial de nuestro país con Chile.
¿También el límite marítimo con Chile?
Es un tema que propició que convoquemos a especialistas para que nos informen sobre el caso. También nos preocupa el tratado de libre comercio (TLC) entre Japón y Chile, cuyas inversiones y mejora de puertos afectarían de una u otra manera la economía del país. En el tema del narcotráfico, personalmente, me preocupa que la cooperación estadounidense, que obviamente es dueña de sus recursos, no haya manejado de forma adecuada la lucha antin