Año y medio después
Ministerio de Educación otorga 25.483 soles a los familiares de los trece heridos y dos fallecidos
El 17 de octubre del 2005, una pared de 50 metros del colegio Antenor Orrego de San Juan de Lurigancho cayó sobre un grupo de comerciantes que ocupaban la zona desde hacía más de diez años. Quince personas resultaron heridas y fueron llevadas al hospital Hipólito Unanue, pero dos de ellas --Alejandra Cóndor Quispe (54) y su hija Nancy Yauripaitán Cóndor (30)-- murieron en el trayecto. En la atención médica de los heridos y en el sepelio de los fallecidos, sus familiares gastaron en total S/.25.483.
Un año y medio después, el Ministerio de Educación decidió otorgar una subvención a los familiares de las víctimas, con el fin de sufragar esos gastos, puesto que la pared que se desplomó era de un colegio del Estado. Mediante un decreto supremo publicado ayer en "El Peruano", fue aprobado dicho pago.
El accidente se produjo aproximadamente a las 11:30 a.m., en el lugar se encontraba un centenar de comerciantes; pero, felizmente, la mayoría de ellos advirtió que la pared se venía abajo y pudo correr para ponerse a buen recaudo.