Temadel día. El viernes anunció que el lunes haría el destape, pero lo mataron el sábado

 

Periodista fue silenciado para que no revelara nombres de policías corruptos

Miguel Pérez sabía qué efectivos trabajaban para narcos y delincuentes. Cuatro personas han sido detenidas para encubrir a verdaderos criminales

Por Miguel Ramírez
Unidad de Investigación

El pasado viernes 16 de marzo, antes de terminar su programa radial, el periodista Miguel Pérez Julca anunció que el día lunes 19 haría estallar una bomba periodística: "El lunes revelaré los nombres de los policías de Jaén que están coludidos con narcotraficantes y que protegen a bandas de delincuentes".

Pérez jamás imaginó que al día siguiente, el sábado 17, a las 7:20 de la noche, dos sicarios le destaparían el cráneo con dos balazos, silenciándolo para siempre e impidiendo que los nombres de los policías corruptos salieran a la luz. El lunes 19, muchos de los seguidores de Pérez esperaron con lógico interés el destape, pero nunca se difundió: el periodista ya estaba muerto.

Este hecho, hasta hoy desconocido, fue relatado a El Comercio por dos amigos del hombre de prensa y por un oyente que era fiel seguidor del programa "El Informativo" de radio Éxitos, que Pérez Julca conducía de lunes a viernes de 1:00 a 2:00 de la tarde.

Como todas las emisoras provincianas, Éxitos es una radio que opera de manera precaria y en donde ni siquiera se graban los programas informativos, por lo que no se tiene una cinta grabada del último programa de Pérez Julca. Pero este Diario ha obtenido el testimonio de tres personas que han recordado este hecho clave para esclarecer el asesinato del periodista.

Ellos son Fernando Jiménez Córdova (quien era el encargado de manejar el equipo de sonido mientras el periodista estaba en el aire), Pepe Morales Requejo (periodista que compartía información con Pérez Julca) y un radioescucha que pidió mantener su nombre en reserva.

"Antes de despedir su programa, anunció que revelaría algunos nombres de policías metidos en corrupción. También dijo que daría a conocer un caso sobre lo que ocurría en el gobierno regional", contó Jiménez.

Pepe Morales, por su parte, declaró que "Pérez hizo ese anuncio el viernes porque él ya tenía la información con los nombres de hasta tres policías corruptos de la delegación de Jaén, que se dedicaban a extorsionar a narcotraficantes y delincuentes".

El radioescucha afirmó: "Recuerdo que el día lunes sintonicé el programa del periodista Miguel Pérez para saber qué iba a decir sobre los policías corruptos, pero allí me enteré de que lo habían matado el día sábado".

Lo que han relatado los testigos apunta a corroborar la sospecha, según la cual en el asesinato de Miguel Pérez Julca estarían involucrados malos policías de Jaén, ciudad en donde la violencia, los asaltos y crímenes son cosa de todos los días, a la vez que los narcotraficantes y asaltantes no son reprimidos con eficacia por la policía.

INVESTIGACIÓN SOSPECHOSA
Hay otro hecho, revelado por El Comercio hace tres semanas, que da respaldo a esta hipótesis. El grupo especial de la policía, que el ministro del Interior, Luis Alva Castro, designara para investigar el crimen, realizó una investigación equivocada e insuficiente. Los agentes, entre otras cosas, llevaron a declarar con engaños a varios testigos y los interrogaron sin presencia del fiscal y de un abogado defensor.

La investigación policial, realizada en el tiempo récord de una semana, concluyó con la detención de Alí Zamudio Saavedra 'Balán' y José Hurtado Vásquez, quienes fueron sindicados como el sicario y el autor intelectual de la muerte del periodista, respectivamente.

Sin embargo, de acuerdo con indagaciones realizadas por este Diario, el día y la hora en que fue asesinado el periodista por el supuesto 'sicario' Alí Zamudio, este se encontraba en su casa comiendo una parrillada, junto con más de veinte personas; y José Hurtado fue acusado por la policía de ser el autor intelectual del crimen a través de la declaración de Gloria Rojas Vásquez, una testigo que supuestamente había declarado que, dos días antes del crimen, vio a Hurtado merodeando la casa de Pérez Julca en una moto con dos tipos. Días después, la mujer envió una declaración jurada al juez que investiga el caso en la que denunciaba que nunca había dicho eso y que la firma que estaba en el documento de su 'declaración' no era de ella.

MÁS REVELACIONES
La semana pasada, El Comercio volvió a Jaén y allí obtuvo varias versiones, documentos y hechos que comprometerían en el crimen a tres subalternos de la policía (cuyos nombres iban a ser revelados por el periodista Miguel Pérez) y a dos comandantes de esta región.

De acuerdo con la versión de dos amigos de Miguel Pérez, cuyos nombres mantendremos por seguridad en reserva, el periodista iba a revelar en su programa radial del lunes 19 de marzo las identidades de los suboficiales Ántero Contreras Ayala (conocido con el apelativo de 'Rojo'), Joselito Paz y William Pérez, de quienes había obtenido información de estar comprometidos en casos de corrupción. Los tres policías tienen más de diez años laborando en esa ciudad, se encargan de todos los casos de criminalidad y son prácticamente intocables.

También, siempre según lo afirmado por los compañeros del periodista, Pérez iba a mencionar los nombres de los comandantes Alberto Mendoza Guevara y Jorge Velezmoro Ruiz, jefes de la policía en Jaén y en San Ignacio, respectivamente.

En su descargo, el comandante Mendoza respondió que cualquier acusación contra él y su personal eran falsas.

El semanario "Nor Oriente" de Jaén, que dirige el periodista Alejandro Carrascal Carrasco, en su edición del 1 de abril pasado reveló por primera vez que en el asesinato de Miguel Pérez estarían comprometidos policías de Jaén, que son los mismos que el periodista radial iba a denunciar en su programa de estar involucrados en hechos ilícitos.

El artículo titulado "¿Por qué el silencio de la PNP? Hay quienes señalan a malos policías" dice lo siguiente: "Nos preocupa la persistente y contundente acusación contra algunos malos efectivos policiales, que a no dudarlo el jefe PNP de Jaén (el comandante Alberto Mendoza) ya lo sabe. Pretender guardar silencio hasta el día que tenga que informarse, cuando ya hayan terminado las investigaciones (del crimen), no va a contribuir para que se exculpe a esta institución tutelar".

"Son tres los suboficiales que por ahora reservamos sus nombres y están siendo señalados como presuntos cómplices que estarían involucrados en este sangriento suceso, como que son cinco los presuntos integrantes de la banda que mucho tendría que ver con el asesinato de Miguel Pérez Julca", decía la revista.

Entrevistado por este Diario, Alejandro Carrascal confirmó que en dicho artículo se refería a los suboficiales Ántero Contreras, Joselito Paz y William Pérez. Incluso, Carrascal dijo: "Lo que se debe pedir es que se anule todo. Empezando por el atestado policial, que es un disparate. No porque los que los elaboraron no sean idóneos, sino porque contiene muchas evidencias de complicidad para ocultar al verdadero asesino".

"Aquí tiene mucho que ver el comandante Manuel Mendoza, quien conoce, sabe, los ve, está con ellos y hasta hoy no ha dicho nada, y tampoco les ha sucedido nada a estos malos policías (se refiere a los tres suboficiales aludidos) que fueron cuestionados por el difunto comunicador, a raíz de un asalto que hubo a la empresa Brahma. Allí los asaltantes se llevaron 18.000 soles, estos policías capturaron a los delincuentes, pero solo recuperaron 5.000 soles. Lo peor es que dejaron que se escapara Wálter García Valdivia, un peligroso delincuente apodado 'Zurdo', que estaría involucrado en la muerte de Miguel Pérez".

UNA NUEVA PISTA
Hay otro detalle, que también hasta ahora era desconocido: en la mañana del día en que fue asesinado Miguel Pérez, el comandante Jorge Velezmoro, que en ese momento se encontraba como jefe provisional de la policía en Jaén, citó al periodista en el restaurante El Pulpo, cuyo dueño es Luis Cubas.

Cubas relató que Velezmoro llegó acompañado por su esposa. Después ingresó el periodista Pérez y ambos conversaron más de ¡dos horas! Luego el hombre de prensa recibió una llamada telefónica y se retiró. Más tarde se fue con unos amigos a un bar y a las 7:20 de la noche lo mataron.

¿Qué conversaron el comandante Velezmoro y el periodista? Solo ellos lo saben. Lo curioso es que cuando El Comercio entrevistó a Velezmoro en la comisaría de San Ignacio, este negó el encuentro con el periodista. Solo admitió que estuvo en ese restaurante con su esposa, pero, según dijo, nunca habló con Pérez ese día.

"Yo hablaba con Pérez, pero nuestras conversaciones eran intrascendentes, sin importancia, hablábamos de la ciudad, del clima, de deportes", respondió escuetamente.

Desde el mismo día en que se perpetró el crimen, es rumor general en Jaén que en el asesinato del periodista Miguel Pérez Julca habrían participado policías corruptos. Por eso, el hecho de que ninguno de los policías mencionados en este artículo haya sido interrogado hasta ahora por el grupo especial de la policía que el ministro Luis Alva Castro llevó a Jaén despierta fundamentadas sospechas en ese sentido. ¿Se impondrá el mal llamado espíritu de cuerpo entre policías?