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Redes al interior de Colombia

El chavismo crece en las regiones y hasta se habla de candidatos afines en los comicios locales

"El Tiempo" / Colombia
Redacción de Política y de Nación

BOGOTÁ. La injerencia del chavismo en Colombia estaba pasando inadvertida, al menos para los medios de comunicación, hasta la primera semana de marzo pasado.

Fue entonces cuando un noticiero de televisión reveló un video que, por la manera como estaba editado, dejó mal parado al embajador de Venezuela en Colombia. En las imágenes se veía al embajador Pavel Rondón en un foro en Armenia (capital del departamento de Quindío), en el que varias personas lanzaban arengas contra el presidente Álvaro Uribe.

Este hecho prendió las alarmas de los medios de comunicación y tras una minuciosa averiguación quedó al descubierto que el chavismo está creciendo y no de manera tan silenciosa. Se descubrió que está haciendo presencia efectiva en diferentes regiones, que patrocina programas sociales y que hasta tiene candidatos para las próximas elecciones locales de octubre.

Lo cierto es que tras el escándalo con Rondón, el propio canciller colombiano, Fernando Araújo, dijo que también tenía denuncias según las cuales funcionarios del vecino país invitan a reuniones políticas a habitantes de Arauca (frontera con el estado Apure) y promueven a una candidata para la alcaldía de la isla de Providencia.

De hecho, hasta diciembre pasado funcionó en Arauca el Movimiento Quinta República, que apoyó a Chávez en las elecciones presidenciales.

Un conocedor de estos movimientos, que pidió omitir su nombre, explica: "En Bogotá han tratado dos veces de constituir el capítulo colombiano del Congreso Bolivariano de los Pueblos, un proyecto movido por simpatizantes de la revolución bolivariana de Chávez en todo el continente, pero no han logrado hacerlo".

Buena parte de los chavistas colombianos, al parecer, han estado dedicados a ver cómo se pueden vincular en la política. Incluso tienen candidato para la alcaldía de Bucaramanga, capital de Santander y una ciudad con un millón de habitantes.

Carlos Felipe Flórez, quien dirige el Movimiento Bolivariano Sin Armas, de Bucaramanga, asegura que no tienen "ningún tipo de relación con el Gobierno de Venezuela" y que todo lo hacen por "la revolución socialista".

Pero agrega: "Si llegamos a dominar alcaldía, concejo y asamblea de Santander, podemos invitar al presidente Chávez para que nos apoye financieramente".

Así como el de Bucaramanga, otros movimientos niegan nexos con Chávez. El más viejo de todos, el de Cúcuta, dice tener relaciones con el Polo Democrático Alternativo.

Otros grupos, como los de La Guajira y Atlántico, dicen ser del Polo pero se declaran abiertamente chavistas. El máximo dirigente de ese partido en el departamento del Meta, Timoteo Romero, asegura que ven con agrado la orientación política de Chávez, pero que de ninguna manera permitirían la injerencia de ese país en asuntos internos del partido.

Pero no todo ha sido político. Hace seis años en Cúcuta nació el Círculo Bolivariano de la Frontera con 50 intelectuales de izquierda. Fue el comienzo incipiente del movimiento afecto a las ideas del presidente Chávez.

A Medellín llegó en el 2004, a través de la Casa Colombo-Venezolana, creada por 50 asociados colombianos. Su carta de presentación fue la financiación para que estudiantes fueran al Foro Mundial de enero del 2005 en Venezuela.

Rastreos de inteligencia
Los organismos de inteligencia de Colombia parecen estarle siguiendo los pasos muy de cerca a cualquier movimiento de funcionarios de Venezuela en Colombia. Al video del embajador Rondón se suma un episodio que nunca se contó: el año pasado organismos de inteligencia detectaron acercamientos entre municipios de Venezuela y una decena de municipios de Cundinamarca que les despertaron sospechas.

Según la información, consignada en un documento confidencial entregado al presidente Uribe, emisarios venezolanos empezaron a viajar con frecuencia a Colombia para extenderles invitaciones a mandatarios locales. "Hablaban de cursos de cooperación y hermandad --dice un investigador--, pero terminaban con traslados a territorio venezolano, con todos los gastos pagos, para participar en encuentros chavistas, como el que se registró en junio del 2006".l