EL FENÓMENO CHÁVEZ EN AMÉRICA LATINA. La percepción de un "horrible proyecto" quedó atrás

Ecuador y la fuerza del petróleo

El país del Orinoco necesita un socio vital para salir a la cuenca del Océano Pacífico

"El Comercio" / Ecuador
Arturo Torres

QUITO. Sobran los dedos de una mano para contar las personas ante quienes el comandante Hugo Chávez, ya como presidente de Venezuela, ha rendido honores militares. Uno de los personajes que tuvo ese privilegio vive en Quito. Es el general retirado René Vargas Pazzos, quien es un puntal en la relación entre Ecuador y Venezuela.

Vargas, ex jefe del Estado Mayor del Ejército y ex ministro de Energía, conserva el video que captura ese momento inolvidable, el 16 de enero pasado, al día siguiente de la posesión de Rafael Correa como presidente.

Al mediodía, Correa y Chávez ingresaban al Palacio de Carondelet, sede del Gobierno, cuando vieron a Vargas, de 74 años, detrás del cordón de seguridad. Correa rompió el protocolo y lo abrazó. Chávez se acercó y se cuadró ante el general en retiro, en medio de la sorpresa de los presentes.

A los saludos de ambos mandatarios siguió una propuesta que Vargas no pudo rechazar: ser el nuevo embajador en Venezuela y así poner en marcha convenios estratégicos embalsados en diversos campos.

La relación entre ambos países tiene su historia. Hace casi 200 años, Ecuador, junto a Venezuela y Colombia, fue parte de la Gran Colombia (1822-1830) y al iniciar su vida republicana su primer presidente fue el general venezolano Juan José Flores. Hasta el 2000 la unidad monetaria fue el sucre, como un tributo al mariscal, también venezolano, que lideró el proceso independentista y vivió en Quito. La libertadora del libertador Simón Bolívar fue la quiteña Manuela Sáenz...

Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999, los lazos buscan reafirmarse al calor del discurso bolivariano, bajo la bandera de la unidad regional y el rechazo a la política estadounidense.

Con la posesión del coronel Lucio Gutiérrez en la presidencia, en enero del 2003, la alianza parecía tomar cuerpo, por las similitudes entre ambos: uniformados, golpistas, apresados, nacionalistas. Sin embargo, no fue más que un espejismo. La ilusión acabó a los pocos meses, cuando Gutiérrez se declaró "el mejor amigo de EE.UU.".

Su sucesor, Alfredo Palacio, llegó al poder después de la rebelión forajida, que toma del movimiento bolivariano una de sus fuentes de inspiración. Bajo el régimen de Palacio se firmaron cinco acuerdos de cooperación con Venezuela, sobre todo en el campo energético. Sin embargo, voces discordantes dentro del propio Gobierno denunciaban el "horrible proyecto bolivariano de Chávez para desestabilizar a Ecuador". Esto ocurrió a mediados de junio del 2005 y tuvo como efecto la congelación de los convenios.

Cuando la llama bolivariana parecía extinguirse, el general Vargas la reavivaba. En ese lapso viajó varias veces a Venezuela y festejó su cumpleaños en el Palacio de Miraflores, junto con Chávez y sus allegados. Además, escribió el libro "La unión cívico militar para el éxito de una revolución", del cual el mandatario llanero es coautor.

Su amistad empezó cuando el comandante venezolano estaba en desgracia, apresado por intento fallido de golpe: el general ecuatoriano le enviaba libros sobre la vida de Manuela Sáenz a la cárcel.

A Rafael Correa, Vargas lo conoció en un foro petrolero meses antes de que el hoy presidente fuera nombrado ministro de Economía por Palacio. El militar ecuatoriano fue el eslabón que unió la cadena Chávez-Correa.

De hecho, Vargas con su movimiento Alianza Bolivariana Alfarista apoyó directamente a Correa en su carrera a la presidencia. Un pilar también fue el embajador venezolano Óscar Navas, amigo personal de Vargas, quien canaliza directamente hacia Caracas los pedidos ecuatorianos.

En apenas cuatro meses de gobierno, ambas naciones firmaron 12 acuerdos binacionales, 10 de ellos en petróleos y energía, según la cancillería y el Ministerio de Energía.

En los dos regímenes anteriores (2003-2006) se sellaron cinco acuerdos. En total, desde 1838, Ecuador y Venezuela han firmado 75 documentos de cooperación, según los archivos de cancillería.

De los 12 últimos protocolos, solo uno está en plena ejecución: "Es el intercambio de crudo por derivados. Hasta el momento se han realizado siete embarques y el beneficio económico para Ecuador es de 6,1 millones de dólares. El procedimiento elimina intermediarios", explica Jorge Albán, subsecretario de Energía.

Con este sistema de canje, Ecuador busca ahorrar unos 60 millones de dólares anuales. La estatal Petroecuador produce 217.000 barriles diarios de crudo, el 65% de los cuales es exportado. El resto de la producción se destina a las refinerías locales para la elaboración de derivados, pero como Ecuador es deficitario en este proceso, debe importar gasolina.

El Gobierno Venezolano también entregó a Ecuador 10.000 toneladas de úrea como fertilizante para el agro a precios convenientes. A pocas semanas de la gestión de Correa, Venezuela envió aviones a Ecuador para transportar a cientos de ecuatorianos a España, luego de la quiebra de Air Madrid. Y desde el 2005 lleva a cabo la Misión Milagro, que ha llevado a territorio venezolano a 1.870 personas para ser operadas por problemas de la vista.

Los programas de asistencia de Chávez no solo están dirigidos a Ecuador, sino a Argentina, Bolivia, Paraguay, Cuba y Uruguay.

El diario inglés "Financial Times" reveló que "Venezuela está dirigiendo casi 20.000 millones de dólares de su bonanza petrolera hacia un fondo opaco sobre el cual Chávez tiene poderes discrecionales para gastar en causas de desarrollo o 'políticas' en su país o el extranjero". Mientras Caracas afirma que su objetivo es luchar contra la pobreza e integrar a la región, los críticos dicen que se trata de una práctica populista, como un contrapeso político al Gobierno de Estados Unidos.

Teodoro Bustamante, sociólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), alerta sobre los efectos reales de los acuerdos petroleros con esa nación. Él acaba de publicar un estudio sobre los impactos de la explotación hidrocarburífera en Ecuador. "La contratación debe ser transparente, sin términos de confidencialidad; tiene que rebasar la esfera del discurso político, porque el membrete bolivariano genera confusión".

El experto se pregunta si las condiciones ambientales y sociales de las operaciones fueron tomadas en cuenta: "Eso no se está aclarando en los convenios".

El subsecretario de Energía , Jorge Albán, responde que en las cartas de intención no todo está definido. Pero asegura que ningún documento es reservado, al menos en esa cartera de Estado.

Para Pablo Andrade, catedrático de la Universidad Andina, una prueba de fuego para medir la magnitud de la alianza con Venezuela también será la transferencia de tecnología de PDVSA, para la explotación y refinación de petróleo a Ecuador. "Hay que ver la letra de los convenios, tan poco difundidos, para valorar si las condiciones son favorables para el país. El diablo siempre está en los pequeños detalles".

Más allá de la retórica, Venezuela necesita de Ecuador como un socio vital para salir a la cuenca del Pacífico. El mercado del futuro está en China, el resto de tigres asiáticos y la India, sedientos de combustibles para abastecer su creciente demanda, explica Albán.

De ahí la necesidad de construir en alianza con Venezuela dentro de los próximos cinco años una o varias refinerías en Manabí, cuyo costo estimado es de 5.000 millones de dólares.

Pese a las expectativas generadas, en el campo del intercambio comercial con Venezuela los beneficios para Ecuador no son significativos. Desde hace varios años, el país tiene una balanza comercial negativa con su par, que impone restricciones a ciertas importaciones.

En el 2006, el déficit fue de 113 millones de dólares: Ecuador exportó a Venezuela 317 millones e importó 430 millones, según el Banco Central.

"Es indispensable que ese país levante una serie de trabas que mantiene para la libre importación de productos como las conservas, el atún y la cebolla blanca", explica Carlos Rivadeneira, presidente de la Cámara Ecuatoriano-Venezolana, que agrupa a 180 empresarios.

El Ministerio de Relaciones Exteriores diseña una iniciativa para equilibrar el intercambio binacional y para determinar los productos ecuatorianos que podrían incluirse en el sistema de canastas familiares del hermano país.

Aunque el comercio de autos es el rubro más importante en el intercambio, Ecuador también exporta productos manufacturados como software, pañales, cobijas, tejidos, confitería, enlatados, etc.