RYSZARD KAPUSCINSKI. Polémico descubrimiento
El escritor polaco trabajó para el servicio secreto de su país entre 1967 y 1972 instituto de memoria polaca publica los archivos de otros colaboradores
VARSOVIA [REUTERS]. Según el semanario polaco "Newsweek", el escritor, poeta y periodista Ryszard Kapuscinski, a menudo considerado candidato para el Premio Nobel, trabajó como un voluntarioso espía para el régimen estatal de su país durante la era comunista, mientras escribía sus famosas crónicas sobre los más candentes puntos de conflicto en el mundo de la posguerra.
Las revelaciones de "Newsweek" sobre Kapuscinski, quien murió en enero pasado a los 74 años, es parte de una campaña del actual Gobierno Polaco que, valiéndose de los medios de comunicación, ha pasado a revelar la identidad de todas las figuras nacionales que trabajaron como agentes durante la era comunista.
Desde 1959 hasta 1981, cuando Polonia estuvo gobernada por un régimen con respaldo soviético, Kapuscinski cubrió los lugares más pobres y peligrosos del globo como corresponsal de la agencia de noticias estatal polaca PAP, en especial los países más convulsos de Latinoamérica, África y el Medio Oriente.
Durante esos años, Kapuscinski escribió "El emperador", un relato de la caída de Haile Selassie en Etiopía, "El sha", sobre el derrocamiento de Mohammed Reza Pahlavi en Irán, y las crónicas que luego integrarían el libro titulado "La guerra del fútbol".
"Newsweek" publicó algunos extractos de los archivos de Kapuscinski que se guardan en el Instituto de Memoria Polaca. Según el semanario, los fragmentos demuestran que el escritor fue un agente de la policía secreta comunista entre 1967 y 1972.
Vale la pena recordar que en aquel momento era casi imposible abandonar Polonia sin firmar un documento de cooperación con el régimen.
"Durante su cooperación demostró mucha voluntad, pero no ha provisto ningún documento significativo", dice el archivo de Kapuscinski, según extractos citados por "Newsweek".
Un diario polaco también reveló que la policía secreta reclutó a Kapuscinski, a mediados de la década del 60, y su colaboración finalizó alrededor de 1972.
"Ningún periodista estadounidense debió trabajar con la CIA para poder abandonar el país", dijo Ernest Skalski, amigo y colega de Kapuscinski. "Pero Kapuscinski tuvo que hacerlo. Si no aceptaba, no hubiera escrito sus libros. No habría Kapuscinski".
La campaña de divulgación de la identidad de los agentes del viejo régimen, que busca eliminar de la vida pública de Polonia a todos los espías de la era comunista, se lanzó en el país desde que el incondicional e implacable anticomunista Jaroslaw Kaczynski, primer ministro de Polonia, y su hermano mellizo, Lech, el presidente, asumieron el poder.
No pocas veces las crónicas de Kapuscinski tuvieron como tema las tácticas de soborno y manipulación impuestas por los gobiernos para ganarse el apoyo de sus pueblos. Es una lástima que el genial periodista no haya vivido lo suficiente como para responder de manera creativa al polémico caso que hoy lo envuelve.