El 'Camello' rompió su silencio de varios meses y explica por qué se alejó del club y por qué ahora, con Oblitas, está dispuesto a regresar. Una nota imperdible con un referente de los celestes body <>
Por Guillermo Oshiro
goshiro@comercio.com.pe
De aquel exitoso equipo del tricampeonato y del campañón en la Libertadores de 1997, solo él ha sobrevivido con el paso del tiempo. Su permanencia en el club del Rímac, con tres breves paréntesis en Brasil, Argentina y México, lo ha transformado en el tótem que venera todo el pueblo cervecero. Jorge Antonio Soto Gómez, o simplemente el 'Camello', es, para bien o para mal, el último símbolo de un Sporting Cristal que sufrió la fuga masiva de sus grandes e ilustres hijos.Él sigue al pie del cañón, vestido de celeste, aunque hoy no lleve la cinta de capitán en el brazo izquierdo y tenga que recibir el calor popular lejos de las canchas.
Está de licencia --dejó el club antes de la salida de Jorge Sampaoli--, gozando de unas vacaciones pedidas expresamente por él, sin purgas de por medio ni dedos acusadores. Dice que fue la mejor decisión para no alimentar más el mito popular que lo sindicó como el cáncer que carcomió todas las defensas del 'Hombrecito'. Pero esa es historia pasada y apuesta por un futuro prometedor, con Juan Carlos Oblitas de por medio y no más silencios que guardar. El 'Camello' habla de todo y lo aclara todo, aunque sea un hombre de pocas palabras que prefiere hablar en la cancha, su hábitat natural.
¿Qué haces con tanto tiempo libre?
Nada, descansando y, principalmente, recuperándome de una lesión (cerca del tendón de la pierna izquierda). Esto me ha dado la posibilidad de estar más tiempo con mis hijos y he podido compartir todo el tiempo que no he tenido con ellos.
¿Ellos no te piden que dejes el fútbol?
Al contrario, me dicen: 'Papá, cuándo juegas'. Nicolás, el último, para insultando a todos los jugadores de Cristal. Él va al estadio y ve bien el fútbol. Lo veo bien enchufado, concentrado en los partidos. Tiene 6 años y juega al fútbol, pero se parece más a José (su hermano), porque se mete más carretillas... Mis hijos son muy hinchas. Cuando están en la cancha, hasta de casualidad tengo que hacer un gol.
¿Quiere decir que vuelves sí o sí?
Sí, sí, ese fue el acuerdo que tuve con los dirigentes y voy a cumplir mi palabra. Yo tengo contrato hasta fin de año y después se verá.
Estas vacaciones te han servido para pensar muchas cosas...
Pero yo estoy tranquilo con mi conciencia. Mi cabeza está tranquila. Hablé con los dirigentes, con el presidente Francois Mujica y con García Rossell, y decidimos que esto era lo mejor para todos.
¿También para ti, que seguramente eres el que más sufre?
Para mí y mi familia, sí, fue la mejor decisión que pude tomar.
¿Por qué decidiste pedir esta licencia?
Por la relación entre ambos (se refiere a Sampaoli). De repente le hacía un daño a él o no podía trabajar tranquilo pensando que yo era un peso con el que debía cargar. Hay muchas cosas que uno lo tiene adentro, pero ya pasó. Hay que mirar el futuro con optimismo y olvidar algunas cosas.
¿Y por qué se llegó a ese punto sin encontrar una solución antes?
Porque no había comunicación.
¿Quiere decir que les costó pasar de un técnico como José del Solar, que tenía mucho contacto con el plantel, a uno como Sampaoli, que es más cerrado?
Tal vez sí, nos costó bastante. Él fue muy cerrado, no aceptaba la opinión de los demás. Moría en la suya y murió en la suya. Pero la responsabilidad del mal momento es de todos, porque quizá no creímos en su proyecto pese a que él no tuvo la confianza o no supo transmitir sus ideas al grupo en general, no solo a mí. Personalmente sigo pensando que es un buen técnico.
En tu caso, Sampaoli decía que te exigía cosas que pensaba que podías desarrollarlas por tu capacidad...
Lo que no me gustó es que pensara que yo lo tenía muy cómodo con los otros técnicos y nunca fue así. Siempre di lo mejor, incluso cuando me pusieron en diferentes puestos. Nunca dije nada, pero ya está, prefiero hablar de otras cosas.
¿Sientes que este momento es muy parecido al que pasaste en la época de Paulo Autuori?
No, lo que pasa es que acá se ha manipulado mi situación. Hoy es totalmente diferente a la situación que pasé con Autuori. En esa oportunidad el técnico sacó a cinco jugadores y ahora es diferente. Eso de vacaciones forzadas no existe. Yo lo hablé con los dirigentes y lo dije bien claro: por el bien de Sampaoli y por el mío, me tomé estas vacaciones hasta esperar el Clausura. Ahí se definía mi futuro.
¿Pero hubo gente del club que los llamó engreídos y de estar, en muchos casos, acostumbrados a lo fácil?
Diego (Rebagliati) no debió hablar en ese momento. Yo no me sentí tocado, los jugadores en general sí. Y molestó mucho, porque dijo que no tenía amigos en el fútbol... Él ha sido jugador y sabrá por qué lo dijo.
¿Molesta que te sindiquen como el cabecilla, como el que quiso sacar al técnico?
No, uno ya está acostumbrado y sé que siempre va a ser así. Ojalá que al 'Ciego' le vaya bien, porque si no, van a decir que yo lo quiero sacar (risas).
FELIZ CON EL 'CIEGO'
La llegada de Oblitas te debe motivar doblemente.
¡Claro! Es mi papá futbolísticamente hablando. Fue mi primer entrenador en Cristal y estoy muy contento, porque su llegada va a ser importantísima para el club. Con él tengo más confianza y lo bueno es que te dice las cosas claras y en la cara. Que me dirija después de mucho tiempo me motiva mucho, ya estoy contando las horas para volver.
Con las vueltas de Oblitas, del 'Chorri' Palacios y la tuya, el hincha no puede exigir otra cosa que el título
Para nosotros mismos no va a haber ninguna excusa. Desde la pretemporada tenemos que meternos en la cabeza que somos un equipo grande y que hemos hecho mal las cosas en el Apertura. Tenemos que mejorar sí o sí, no hay otra. Además, seguramente el hincha va a soñar y va a ir más a la cancha, porque Roberto (Palacios) es un gran jugador y el 'Ciego' es importantísimo en la parte táctica. Todos debemos estar al 110% para mejorar y borrar el Apertura. Con él sí vuelvo.
Hace un tiempo dijiste que a fin de año te retirabas. ¿Que Oblitas se quede año y medio posterga tu retiro?
Vamos a esperar qué dice Juan Carlos (risas). Él es el que decide, pero cada día que pasa me siento con más ganas de jugar, aunque voy paso a paso y si Dios quiere, si hacemos un buen Clausura, quizá me anime a seguir jugando, pero eso se verá en su momento. Hoy no me he planteado la idea de terminar mi carrera en diciembre, porque dependerá también de cómo voy con mi lesión.
Pero por ahí dicen que no eras hincha de Cristal cuando llegaste.
Siempre he sido hincha de Cristal, pregúntale a José. Lo que pasa es que yo vivía al frente de la tribuna sur de Alianza y tenía que decir que era hincha de ese equipo o si no me pegaban (risas).