Dirigirá a los celestes desde el clausura y durante un año y medio
Juan Carlos Oblitas regresó a su casa. Ayer fue presentado como nuevo técnico de Sporting Cristal
Llegó feliz y con deseos renovados, llegó con su mejor traje de noche sin importar que sea mediodía y con una carta abierta para el día después de mañana. Juan Carlos Oblitas se presentó puntual a su encuentro con el amor pasado. Él es 'Ciego', pero sus citas no lo son (ni lo serán). Sabe por qué ha regresado, lo ha pensado bien.
Su cariño por la celeste fue intenso, por momentos tórrido, comenzó con desconfianza pero terminó con declaraciones incondicionales. Oblitas no es Vittorio Gassman, pero en su presentación como nuevo técnico de Sporting Cristal ayer en La Florida, protagonizó su peculiar versión de "Nos habíamos amado tanto".
Ha vuelto, lo esperaban todos, firmó por un año y medio después de dos reuniones con los directivos cerveceros.
Como buen ex no agotó promesas de político, ni quiso dejar que ganen las apariencias en una reunión feliz. Sí, ha vuelto, pero como buen ex va a intentarlo sin saber (ni mucho menos imaginar) cuál será el final de esta historia que podría ser musicalizada por Juanes ("Volverte a ver").
'CHORRI' TAMBIÉN
"Me siento feliz de volver, ya estoy viejo para estar viajando de un lado a otro. Tenía que ser muy buena la oferta del exterior para irme", dijo Oblitas, quien llegará junto con su hijo Fernando como asistente técnico y con el argentino Víctor Polián como preparador físico.
A Juan Carlos Oblitas, campeón en 1991, 1994 y 1995 con los cerveceros, el Extremo Celeste una vez le escribió una canción. "De la mano del 'Ciego'...", decía en la parte del coro. Y esa mano ahora es de rescate (o de sanación), la celeste estuvo a punto de ahogarse y ha vuelto a nadar con dificultades con el 3-1 a la 'U'.
Nunca el 'Ciego' tuvo poses de héroe, pero ahora debe ser primero el alivio y después la motivación. Cuando él estuvo, nadie habló de vivir con el pecho frío. Ese término no había nacido ni estaba en proyecto.
Vuelve el 'Ciego', vuelve el 'Chorri' (Palacios firma en unas horas), Soto también. Los esperaron todos, y ahora la casa comienza a ordenarse.
El jefe de familia ha regresado, dice que no le molesta que lo llamen paternal (en su tiempo libre juega con sus nietos). Cristal ha regresado con su ex, con dosis de madurez, con lecciones aprendidas. Oblitas aceptó la coquetería, se entregó al guiño. Es purito amor bajo el puente.