El legado del maestro

Rescatando el Perú

Reconocidos intelectuales opinan sobre el legado más importante que nos dejó Julio César Tello Rojas a 60 años de su muerte. La vigencia de una vida y una obra dedicadas a rescatar una visión del Perú del futuro, desde los escombros y restos de un pasado que entonces era desconocido. Así se rescata sus aportes sobre el autoctonismo de la cultura andina, su labor en el fomento y la construcción de museos, y su perseverancia por la conservación de nuestro patrimonio cultural.

Luis G. Lumbreras
Arqueólogo y ex director del Instituto Nacional de Cultura
"Su contribución más importante fue cambiar la imagen que teníamos respecto al Perú. En su tiempo, a raíz de las ideas del doctor Max Uhle, se creía que nada de lo que existía aquí había sido elaborado por los peruanos. Uhle le había dado forma científica y sistemática a la vieja idea de que nuestra cultura era producto de otras civilizaciones. Tello contradijo esa hipótesis, algo que no era fácil en su época, y rescató la tesis del autoctonismo, es decir que la civilización peruana era producto de los peruanos. Este es un punto de partida fundamental para entender la importancia de Tello. Él le dio a la arqueología un sentido diferente, de rescate de nuestra propia identidad, de autovaloración, que fue muy importante en su momento. Él planteó la tesis de una evolución, de un crecimiento de la civilización peruana. Esa fue su primera gran contribución. Y la segunda, que está ligada a la primera, fue establecer que nuestra civilización fue fundamentalmente el producto de la capacidad de los peruanos para someter un medio duro y difícil, y que esto se hizo a base de un progresivo dominio sobre el territorio. Consideraba que este proceso se inició con la agricultura en una zona de montaña y de ahí pasó a los llamados andes orientales, luego a los andes occidentales, donde se tuvo que intervenir el medio ambiente, para cambiar la tierra, crear canales de riego, construir andenes e implantar la agricultura, con lo cual surge la civilización. Por eso le puso tanto interés a Chavín, que se convirtió en una suerte de icono de esta civilización triunfante, que finalmente llega al litoral, donde el dominio es básicamente tecnológico. Por eso andaba buscando en toda la costa la presencia de Chavín. Se imaginaba una suerte de invasión de la sierra a la costa y en ese proceso se encontró con la cultura Paracas. A raíz de esto hizo el enunciado de la diversidad de culturas en el Perú.

En su momento, contra Tello se fueron todos, peruanos y no peruanos. Lo veían, además, como un indio metido en temas que usualmente eran abordados por extranjeros. Por eso su contribución más importante fue construir una visión del Perú, algo que le costó mucho trabajo y perseverancia".

Rafael Vega Centeno
Profesor de la Escuela Académico Profesional de Arqueología de la UNMSM
"Lo que más me interesaría resaltar es su figura. Él es un intelectual bastante singular, pues tiene una formación de primer nivel para su época, con una maestría en la Universidad de Harvard. Pero nunca se convierte en un intelectual de alta productividad, que escribe libros y publica investigaciones, tanto así que muere dejando muchas cosas inéditas. Por eso su mayor legado no está ahí. Su gran obra fue consolidar los museos en el Perú. Él había visto los museos en Europa y se indignaba de ver lo famélico que era nuestro Museo Nacional de entonces. Gran parte de sus expediciones a Paracas o Nasca fue para incrementar nuestra colección museística porque su mayor preocupación era hacer llegar este conocimiento al público y sabía que el lugar estratégico para que se produzca este encuentro era el museo.

Por eso me atrevería a decir que su legado más notorio es haberle ofrecido al Perú museos de arqueología y antropología, como el de San Marcos, y crear conciencia entre los arqueólogos peruanos de que el museo es el lugar indicado para albergar sus hallazgos y descubrimientos".

Mariana Mould de Pease
Historiadora
"Más allá de cualquier hallazgo específico, la mayor contribución de Tello a la arqueología peruana es haber luchado por una metodología de trabajo a través de la cual la conservación arqueológica es tan importante como la investigación. Ese, para mí, es el gran legado de Tello: la idea de que conservación e investigación son parte de lo mismo; indesligables e imprescindibles. La mayor prueba de la clara percepción de Tello sobre estos asuntos es la colección que él mismo trabajó y organizó para que viajara por el Perú con fines didácticos, pero que arbitrariamente fue enviada a la Exposición Panamericana de Sevilla, en 1929. Cuando se dio cuenta de que era inevitable el viaje de la colección al exterior, Tello documentó y catalogó muy bien cada una de las piezas que se enviaban, con el firme propósito de que regresaran. Lamentablemente, muchas de estas obras nunca volvieron, por una serie de avatares políticos tanto del Perú como de España. Hay documentos que cuentan cómo Tello luchó hasta su muerte por la repatriación de esos bienes, y cómo su discípula Rebeca Carrión hizo lo mismo".

Pedro Novoa Bellota
Arqueólogo, Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe
"Julio C. Tello fue un hombre de obras. Un ejemplo para todos los arqueólogos peruanos que desean aunar a la investigación rigurosa una práctica que impacte positivamente en la sociedad.

Tello sumó a su fundamental aporte académico -fue el primero en establecer la profundidad y originalidad de la sociedad andina- las actividades necesarias para que las evidencias del pasado permanecieran seguras pero asequibles al público general: impulsó leyes a favor del patrimonio arqueológico, contribuyó a la puesta en valor de sitios arqueológicos y creó museos para albergar y exponer los materiales arqueológicos que recuperó de coleccionistas y en sus investigaciones.

Tello tuvo el mérito, además, de haber hecho una obra -que aún podemos apreciar y disfrutar, sesenta años después de su muerte- en un tiempo en el cual el desprecio hacia nuestras raíces andinas era abierto e intenso. Tello, maestro andino, fue un ejemplo de entrega y trabajo en condiciones adversas. Su obra es fundamental para comprendernos, identificarnos y valorarnos como peruanos".

Trayectoria vital de Julio C. Tello
1880 Nace en la provincia de Huarochirí el 11 de abril. 1908 Se gradúa de Bachiller en Medicina con la tesis "La antigüedad de la sífilis en el Perú".
1911 Obtiene un Master en Antropología en la Universidad de Harvard, EE.UU. Inicia su periplo europeo. Estudia en las universidades de Cambridge, París, Berlín y Londres.
1912 Representante del Perú en el XVIII Congreso de Americanistas. Se casa con Olive Nabel Chessman. Regresa al Perú.
1913 El gobierno lo nombra su representante en la expedición arqueológica que Alex Hrdlicka realiza en la costa. Es nombrado Jefe de la Sección Arqueológica del Museo Nacional.
1916 Integra la Misión científica de la Universidad de Harvard que explora el Marañón.
1917 Es elegido Diputado por Huarichirí en las filas del Partido Democrático Nacional.
1918 Se gradúa de Doctor en Ciencias Naturales con la tesis "El uso de las cabezas humanas artificialmente momificadas y su representación en al antiguo arte peruano".
1919 Emprende la expedición a chapín por encargo de la Universidad de San Marcos. Organiza el Museo Arqueológico de esta universidad.
1920 Organiza la colección Larco Herrera, adquirida por el Estado el año anterior, base del Museo de Arqueología de la avenida Alfonso Ugarte.
1921 Publica "Introducción a la Historia del Antiguo Perú", en donde propone por primera vez una cronología de las culturas prehispánicas.
1923 Publica su famoso ensayo "Wira Kocha" en la revista Inca.
1925 Incia la exploración de los valles costeños de Chincha y Pisco. El 26 de julio descubre las cavernas de Paracas.
1926 Expedición a los valles costeños del norte (Santa, Virú, Moche y Chicama).
1927 En este año y hasta 1930 explora la costa sur y estableciendo la fase Paracas Necrópolis.
1929 Publica "Antiguo Perú. Primera época".
1931 Explora la Hoya del Mantaro encontrando las ruinas de Huari-Huacaurara y Conchopata.
1933 Exploración al Valle de Nepeña.
1934 Nueva expedición a Chavín.
1935 Expedición a los valles de Chancay, Chillón y Rimac. Publica su importante estudio "Kotosh".
1937 Expedición al Valle de Casma auspiciada por la Universidad de San Marcos y Nelson Rockefeller. Descubrimiento del Templo de Sechín.
1939 Publica su estudio "Las primeras edades del Perú por Guaman Poma. Ensayo de interpretación". 1940 Nueva expedición a Chavín.
1941 Descubre en Urubamba, cerca de Machu Picchu, las ruinas de Huiñay-Huayna, el último de sus grandes descubrimientos.
1942 Publica "Origen y desarrollo de las civilizaciones prehistóricas andinas", en donde rectifica su cronología de la cultura andina.
1944 Publica "El descubrimiento de la Cultura Chavín". 1945 Se crea el Museo Nacional de Antropología (hoy Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia) y Tello es nombrado su primer Director. Estudia las Necrópolis de Ancón.
1947 Muere de cáncer al estómago en la clínica del hospital Loayza el 3 de junio. (Jorge Moreno Matos)