Municipalidad de Lima tomaría hoy posesión del terreno de Santa Anita

Trasladan a local judicial enseres que quedaron dentro del mercado

Juez dio por concluida la devolución de pertenencias

Se los vio salir por la Carretera Central, dirigirse hacia El Agustino y avanzar por la Vía de Evitamiento rumbo al norte: eran ocho camiones que, a las dos de la tarde, salieron del mercado de Santa Anita cargados hasta el tope con muebles, colchones, macetas, botellas de vidrio y otra clase de enseres que habían quedado en los puestos luego del desalojo.

Su destino era un depósito del Poder Judicial. Mientras terminábamos esta nota, al final de la jornada, fuentes de la Corte Superior de Lima precisaron que aún faltaba retirar un último lote. Cuando los camiones lleven los bienes restantes a las instalaciones judiciales, y el mercado quede definitivamente vacío, el tribunal procederá por fin a la entrega formal del predio a su legítima propietaria, la Municipalidad Metropolitana de Lima. La diligencia, de no mediar problemas, debe producirse hoy.

REZAGADOS
El lunes en la tarde, el juez Carlos Morales Córdova, titular del Juzgado Penal 31 de Lima, dio por terminada la devolución de las pertenencias de quienes el lunes 28 de mayo fueron desalojados del terreno en el que se instalará el Gran Mercado Mayorista de Lima.

"Unas 720 personas pudieron recoger las cosas que había en los puestos. En todo caso, los bienes que no hayan sido entregados podrían ser reclamados en la oficina de Cuerpo del Delito (del Poder Judicial) por quienes acrediten su propiedad", dijo Fidel Pintado, representante de la Defensoría del Pueblo.

De hecho, desde las primeras horas de ayer un grupo de los desalojados, quizás un centenar, se agolpaba todavía en la esquina de las avenidas La Cultura y Metropolitana, detrás del cerco que mantiene la policía, con la esperanza de que se les permitiera ingresar a retirar sus pertenencias.

Muchos de ellos eran --en palabras suyas-- rezagados: no estuvieron a tiempo cuando el juez autorizó a pasar a los de su pabellón. Otros aseguraban que no se les dio la oportunidad de entrar o que, una vez adentro, la policía los obligó a salir cuando vieron que traían alguna herramienta para desmontar sus calaminas. Esas personas pertenecían, por lo menos, a 20 pabellones distintos, según sus declaraciones.

Era evidente la angustia que sentían ante la idea de perder artefactos, muebles, ropa, triciclos o los libros de sus hijos, pero lo que más les preocupaba era no poder llevarse las calaminas y las puertas metálicas enrollables que habían instalado en los puestos.

La Corte Superior de Lima confirmó que el juez Carlos Morales no autorizó el retiro de estos implementos.

Mientras tanto, numerosos desalojados siguen acampando al aire libre, con sus niños, entre las avenidas Metropolitana y Separadora Industrial, en la parte posterior del mercado. Allí han montado un mercadillo.

CLAVES
Se organizan para comprar terreno

4 Los ex ocupantes se están empadronando a la espalda del mercado de Santa Anita donde se han instalado temporalmente, al parecer con la idea de formar una nueva asociación.

4 El propósito es buscar o negociar juntos un lugar adonde puedan trasladarse a fin de dedicarse a actividades comerciales. No descartan comprar un terreno.

4 La semana pasada recibieron alimentos, agua y carpas del Inabif y del Instituto Nacional de Defensa Civil. Desde el sábado no reciben ayuda.