Por Fernando Vivas
Como para compensar el flaco servicio que hacen a la reflexión ciudadana con su esperpento "QTM" (abreviatura de 'qué tal mañana', aunque también pudiera ser de 'quién tontea más'), el Canal 9 ha lanzado el mañanero "ATV noticias: primer reporte".
Esta hora noticiosa está más cerca, en su estructura, del clásico noticiero nocturno que del modelo de "Buenos días, Perú". Donde la competencia tiene dos o tres horas de magacín informativo con secuencias variadas, ATV se concentra en el relato de noticias, la mayoría relatadas por los conductores, Álvaro Ugaz y Juliana Óxenford.
Juliana es más acelerada y parlanchina que Álvaro. Posee menos experiencia periodística en general, pero tiene más TV que él, que se la ha pasado los últimos años en RPP. Lo apabulla con ligerezas mientras este, con cierta timidez, trata de masticar algo que parezca un comentario editorial. Falta, para consolidar este mañanero, lograr una conducción dialogante entre conductores tan distantes.
La microonda no política es una secuencia indispensable en un mañanero, pues equivale, para el televidente que recién se levanta, a un primer contacto con la calle, una manera vital de confirmar las señas de día, hora y clima que los conductores ya le han dado en el set sin que preste mucha atención. En "ATV noticias: primer reporte", Mathías Brivio, que alguna vez lo hizo para "Primera edición" de América, tiene ese cometido que complementa con una agenda cultural en el set. Pero mejor está en la calle.
A propósito de la escenografía, hay una confusión: la representación de una salita doméstica hace esperar que sucedan más cosas en ella, y sin embargo el eje del programa es la mesa de conducción. Unos lápices gigantes esculpidos en madera parecieran simbolizar el viejo oficio de escribir en un medio en el que mandan las imágenes y los gestos.
Sí hay que destacar que es un noticiero que balancea lo político, lo policial y lo social, sin mayores coartadas efectistas, y que deja espacio a informes especiales. Esperemos que aporte a recuperar la influencia que alguna vez tuvieron los mañaneros. l