SIGUEN LAS DIATRIBAS
Presidente ruso amenaza con apuntar sus misiles hacia Europa
PRAGA [ELCOMERCIO/AGEN-CIAS] El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ofreció ayer a Rusia cooperar con el proyecto militar estadounidense en Europa para disipar los temores de un regreso a la Guerra Fría, pero criticó severamente el estado de la democracia durante el mandato de Vladimir Putin.
La Guerra Fría terminó, se acabó, y el proyecto estadounidense de instalar un escudo antimisiles en Europa es una medida puramente defensiva, que no apunta a Rusia, dijo Bush en Praga, primera etapa de su gira europea.
Pero por la tarde criticó el estado en que se encuentra la democracia en Rusia con unas declaraciones que pueden perjudicar el ambiente de la reunión que mantendrá con Vladimir Putin mañana en Alemania.
"En Rusia se han tambaleado las reformas que prometían dar el poder al pueblo, con preocupantes consecuencias para la evolución democrática", dijo Bush en una conferencia que congregó a disidentes y defensores de la democracia.
La degradación de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia durante las últimas semanas puede hacer sombra a la gira de Bush por Europa y la cumbre de países industrializados en la que Bush y Putin participarán entre hoy y el viernes en Heiligendamm (noreste de Alemania).
El proyecto de Estados Unidos de instalar un radar y misiles interceptores en República Checa y Polonia, que fueron países de la órbita soviética, cuenta con el rechazo de Rusia.
El presidente ruso reavivó recientemente el espectro de la gran confrontación geoestratégica al amenazar con apuntar de nuevo sus misiles hacia Europa.
Bush, que hizo estas declaraciones al término de sus entrevistas con el presidente y el primer ministro checos, Vaclav Klaus y Mirek Topolanek, respectivamente, reiteró que el escudo antimisiles protegerá a los aliados de Estados Unidos de la amenaza balística de países peligrosos, entre los que cuenta a Irán.
Esta querella es la más espectacular de una serie de contenciosos entre los rusos, de un lado, y los estadounidenses y europeos, del otro: estatuto de Kósovo, aprovisionamientos energéticos, conflicto judicial con los británicos en el candente caso del asesinato de un ex espía ruso.
Además de estos indicios de deterioro en las relaciones entre el este y el oeste, Bush reconoció la existencia de "fuertes desacuerdos" con Putin y también con China, empezando por la cuestión de las libertades.
POLONIA SIN COMPROMISO
A pesar del acuerdo del Gobierno de República Checa con la instalación de un escudo antimisiles de Estados Unidos en Europa central, Polonia no se siente obligada a aceptarlo, subrayó ayer ante periodistas el primer ministro polaco, Jaroslav Kaczynski.
"Esa es la postura checa", dijo Kaczynski refiriéndose al acuerdo alcanzado entre ese país y Estados Unidos durante la visita a Praga del presidente estadounidense, George W. Bush. "Plantearemos condiciones determinadas, y ese es en este momento el contenido de las negociaciones".
EN PUNTOS
1. Tras la finalización de la Cumbre del G-8 en Alemania, Bush y Kaczynski se reunirán en la península polaca de Hela. Se espera que el proyecto de instalación del sistema de misiles en Polonia y República Checa sea el centro de las conversaciones.
2. El Ministerio de Defensa ruso criticó la participación de Rumanía y Bulgaria en unas maniobras conjuntas con Estados Unidos.
3. Moscú apuntará con sus misiles a aquellos países europeos que acojan en su territorio instalaciones militares estadounidenses que, en opinión de Rusia, amenacen su seguridad.