El reciente relevo de uno de los tres vocales que juzgan a Luis Valdez Villacorta, alcalde de la provincia de Coronel Portillo (Pucallpa), y al ex vocal Solio Ramírez Garay, ambos señalados como autores intelectuales del asesinato del periodista Alberto Rivera Fernández, habría tenido diferente efecto en una y otra parte de este proceso. Valdez y Ramírez sentirían más cercano el lazo de la justicia.
En el entorno de los deudos del periodista asesinado, la designación del vocal Pablo Lévano Véliz en reemplazo de la doctora Miriam Calmet Caynero significa un importante contrapeso en una sala que despertaba una serie de dudas. En ese tribunal de la Corte Superior de Ucayali, también denominado Sala Permanente (y ahora último, Primera Sala Especializada en lo Penal), el alcalde y su coacusado tenían, hasta hace solo unos días, todas las de ganar, según muchos observadores.
El asunto era tan preocupante que el doctor Carlos Rivera, abogado del Instituto de Defensa Legal (IDL), comentó antes de dicho cambio que entreveía cierta sombra de impunidad en el juicio. Y por tal motivo planteó la necesidad de que el caso fuese trasladado a Lima.
Hoy las cosas parecen haber cambiado. Al parecer, la designación del vocal Lévano Véliz habría caído como un baldazo de agua fría a Valdez y a Ramírez, cuyos abogados, tal como lo ha señalado el doctor Rubén Cerna Ayala (defensor de un sector de los deudos del periodista Rivera), se opusieron tenazmente a este cambio.
Y es que la doctora Calmet, por quien los vocales integrantes de su sala, Leoncio Huamaní Mendoza y Juana Tejada Segura, dieron su voto para que no abandonara ese tribunal, tenía y tiene vínculos estrechos con nada más y nada menos que el actual abogado del burgomaestre: el doctor Raúl Ortecho Castillo.
Ortecho, como es público y notorio, defiende a Luis Valdez Villacorta en este proceso, aunque el alcalde de Pucallpa también ha contratado al estudio Nakazaki para que lo asesore en el juicio que se le sigue por la muerte del periodista radial ocurrida el 21 de abril del 2004.
En medio de estos vaivenes judiciales, en Pucallpa se cuestionaba el hecho de que la doctora Calmet, entonces presidenta de la sala que juzga a Valdez, tuviera como abogado en el tema de su pasado divorcio y en otros de carácter personal al doctor Ortecho.
Aquello, a tenor de los comentarios de letrados, le quitaba seriedad e imparcialidad a un proceso donde Valdez se juega su futuro personal y político. Las dudas, por cierto, son razonables.
Es preciso recordar, asimismo, que el fiscal superior Delbo Rodríguez Ticona se opuso a su vez al alejamiento de la doctora Calmet. ¿Por qué lo hizo? Hay quienes no encuentran una explicación coherente a esa actitud, sobre todo si se considera que de por medio estaba la Resolución Administrativa 156-2007-P-CSJUC/PJ, emitida por el doctor Edgard Padilla, presidente de la Corte Superior de Ucayali que disponía el ingreso de Lévano por Calmet.
Pero hay aun más opiniones en relación a los vínculos entre la doctora Calmet y el abogado Ortecho. El doctor César Huamán Fernández (abogado de otra parte de los deudos y hermano del asesinado periodista) recordó que hace algunos años la doctora Calmet trabajó varios meses en el estudio del mencionado letrado cuando ella estuvo fuera temporalmente del Poder Judicial. "Yo mismo he conversado con la doctora en el estudio de Ortecho debido a un caso que yo estaba manejando", comentó Huamán.
Las cercanas relaciones entre Valdez Villacorta con ciertos sectores del Poder Judicial no solo se circunscriben al caso antes mencionado. También es necesario mencionar la relación del alcalde con el actual presidente de la Sala Civil y ex presidente de la Corte Superior de Ucayali, doctor Luis Arce Córdova, a través de uno de los hermanos de este.
En efecto, Nelton Arce Córdova, hermano del magistrado, es hoy un importante funcionario de la Municipalidad de Coronel Portillo. Desde el 10 de abril del 2004, apenas 11 días antes del asesinato de Rivera, el alcalde Valdez Villacorta nombró a Nelton Arce Córdova director de Abastecimiento de la comuna ucayalina, cargo que hasta la fecha ostenta. ¿Pura casualidad o un acto interesado?
De otro lado, se comenta que Valdez Villacorta tiene muy buenas relaciones con el actual vocal superior de la Sala Civil, Daniel García Chávez, con quien incluso firmó una carta en la que ambos acusaban de subversivos a tres periodistas, uno de los cuales era, precisamente, el periodista radial Alberto Rivera Fernández (ver nota aparte).
El escrito, dirigido al entonces ministro de Justicia, Fausto Alvarado, tiene como fecha el 5 de enero del 2004. Tres meses después, Rivera fue asesinado por los presuntos sicarios Lito Fasabi Pizango 'Chino Lito' y Ángel Mendoza Casanova 'Gatillo'.
Por estos días, como se sabe, se desarrolla el juicio oral en el que el alcalde y el ex vocal Solio Ramírez son sindicados como presuntos autores intelectuales de dicho homicidio.
En el documento remitido al ministro, el cual también firmaron otras autoridades de la región, se cuestionaba la actitud de los periodistas Alberto Rivera, Paul Garay y Eduardo Cenepo por apoyar la toma de tierras por parte de pobladores de asentamientos humanos.
Se los calificó de "politiqueros y subversivos", y se pidió al ministro que tomara las medidas del caso para preservar el Estado de derecho y la democracia. Los periodistas debieron pasar a la clandestinidad aduciendo una ilegal persecución contra ellos.
Pero al margen de si era verdad o no que los citados hombres de prensa estaban embarcados en acciones desestabilizadoras, lo cuestionable es que Daniel García Chávez, siendo entonces presidente de la Corte Superior, considerada la principal autoridad judicial de la región, haya firmado un documento ventilando su posición sobre el tema.
Según los entendidos, el presidente de la corte no debió firmar documento alguno, tomando partido por tal o cual persona, ya que tarde o temprano dichas acciones y las personas involucradas podrían ser objeto de acciones judiciales, por lo cual pecó de haber adelantado opinión.