LANZAMIENTO "Begin to Hope"
El último trabajo de la notable cantante nacida en Rusia ya está disponible en las tiendas locales. Fue uno de los mejores discos editados durante el 2006
Por Raúl Cachay A.
Fiona Apple seduce, pero también irrita cuando parece sufrir más de la cuenta y su forma de entender la expresión artística se torna excesivamente dramática y autoindulgente. Tori Amos seduce un poco más, pero quienes la hemos seguido desde los ya lejanos "Little Eartquakes" (1992) y "Under the Radar" (1994) sabemos a la perfección que no hay mayor amenaza para la salud mental de cualquier ser humano medianamente equilibrado que tomarse demasiado en serio la a veces insoportable gravedad de su discurso.
La adorable Regina Spektor simplemente seduce. Y divierte, desconcierta e incomoda cada vez que se lo propone.
"Begin to Hope", el primer álbum que edita para una discográfica establecida ("Soviet Kitsch", su trabajo anterior, tuvo una primera edición artesanal, como sus dos primeros discos, grabados en casa y distribuidos por ella misma en sus conciertos), es un maravilloso carnaval de excentricidades. De hecho, la misma Spektor asemeja un personaje concebido por algún novelista con amplia cultura musical: desde su mismo nombre, que parece denotar una falsa alcurnia (valga la oportunidad para rendir un brevísimo tributo al pobre Phil Spector, otro excéntrico recalcitrante, que ahora mismo tiene un pie y medio en la cárcel) hasta sus datos biográficos (nació y se crio en Rusia, luego se mudó con toda su familia judía al Bronx neoyorquino), todo en esta intérprete de voz juguetona y referentes indefinibles destila singularidad.
"Begin to Hope", ya disponible en las tiendas de discos locales, es un álbum que transita muchos temperamentos y echa mano de incontables argucias: el piano es el protagonista, claro, casi tanto como la voz de Spektor, pero aquí también hay lugar para la interpelación romántica (el adictivo sencillo "Fidelity", la conmovedora "Samson"), el relato de interminables faenas nocturnas ("Hotel Song") y la capitulación entusiasta frente al ser amado ("Better"). Las letras de sus canciones también están cargadas de alusiones indescifrables, casi tanto como de una trepidante y entrañable emotividad: temas como los ya mencionados "Fidelity" y "Better" están diseñados para ser bailados con el corazón en la mano.
El culto por la música de Spektor empezó en cafés y en los minúsculos escenarios donde se suele desenvolver el movimiento 'anti folk' de Nueva York. Luego, célebres fanáticos como el productor de los Strokes, Gordon Raphael (trabajó con ella en "Soviet Kitsch") y los integrantes de Kings of Leon se encargaron de difundirlo. Ahora, gracias a "Begin to Hope", se encuentra al alcance de todos nosotros. No tarden en descubrirla.
BEGIN TO HOPE
Autor Regina spektor
Sello Sire
Nacionalidad Rusoestadounidense
Duración 47:19