PRIMER ENCUESTRO EN EL VATICANO

El Papa pide a Bush esfuerzos de paz en el Medio Oriente

Pontífice expresó preocupación por crítica situación de los cristianos en Iraq

ROMA [EL COMERCIO/AGENCIAS]. Desde su elección como líder de la Iglesia Católica, por primera vez Benedicto XVI se reunió con el presidente estadounidense, George W. Bush, y le solicitó esfuerzos más intensos para lograr la paz en el Medio Oriente.

En una audiencia privada de unos 35 minutos en la biblioteca del Papa, el Sumo Pontífice pidió a Bush una nueva ronda de negociaciones sobre el conflicto en la convulsionada región, y sostuvo que solo mediante el diálogo entre las partes se puede llegar a una solución pacífica.

Benedicto XVI expresó su preocupación por la crítica situación de los cristianos en Iraq, Israel y los territorios palestinos.

Bush aseguró que el Gobierno Iraquí "trabaja duramente por la tolerancia de la minoría cristiana y por un país en el que convivan las diferentes razas y creencias".

Ante el interés del Papa por la cooperación con África acordada en la reciente cumbre del G-8 en Heiligendamm, Bush opinó que fue una cumbre con éxito, en la que se logró encaminar una fuerte iniciativa a favor de los pobres y de los enfermos de sida en el continente negro. Al comienzo de la cumbre, Benedicto XVI había pedido un aumento sustancial de la ayuda para África.

Según informó el Vaticano, en la reunión también se tocaron temas como la defensa de la vida, la familia y el matrimonio. El Papa y Bush comparten una postura común en asuntos éticos como el aborto y la investigación con células madre, a los que ambos se oponen.

Tras la cita, Bush no dudó en halagar al Pontífice y calificó el encuentro de conmovedor. "Soy presidente de Estados Unidos desde hace seis años y medio, y como tal puedo decir que he estado en lugares insólitos y he conocido personas muy interesantes. Puedo decir que la experiencia de hoy (ayer) fue para mí conmovedora", declaró a la prensa. "Hablé con una persona muy inteligente y que transmite amor", agregó.

Mientras tanto, alrededor de unas 10.000 personas se manifestaron en Roma y otras ciudades contra la visita del mandatario estadounidense.

En estaciones ferroviarias de Venecia, Mestre y Padua, numerosos manifestantes bloquearon por momentos la circulación de los trenes. También se dieron incidentes en Florencia y Ancona.

entrevista con PRODI

Después de reunirse con el Papa, Bush se entrevistó con el primer ministro italiano, Romano Prodi. Ambos líderes parecieron querer ir más allá de sus diferencias sobre la situación en Iraq.

Prodi describió sus conversaciones con Bush como amistosas y dijo que discutieron sobre China, África, el cambio climático y la pobreza, Kósovo, Líbano y Afganistán, entre otros temas.

El líder italiano expresó que ambas naciones no tienen problemas bilaterales serios y comparten los mismos enfoques en muchas cuestiones.

"Básicamente coincidimos en cómo debería ser el futuro del mundo", afirmó Prodi.

Esta vez se le averió la limusina
ROMA [EL COMERCIO/AGENCIAS]. Los incidentes han caracterizado la gira de George W. Bush en Europa. Ayer, cuando regresaba del Vaticano hacia la embajada estadounidense, el mandatario tuvo que cambiar de limusina por un desperfecto en el motor, según la agencia italiana ANSA.

Sin embargo, eso no fue todo: la carrocería del nuevo carro oficial era demasiado ancha para el portal de entrada en la embajada, por lo que Bush tuvo que bajarse y continuar su trayecto a pie.

El viernes, en su último día en Alemania durante la cumbre del G-8, se enfermó del estómago y se quedó varias horas en cama, ausentándose del encuentro programado con líderes de países emergentes, entre ellos el presidente brasileño, Lula Inácio Lula da Silva.

Tras recuperarse, viajó a Roma después de una breve visita a Polonia. Hoy concluirá su gira europea en Albania.