RUSIA. CONFLICTO BALÍSTICO con EE.UU.
Canciller Lavrov niega que se haya reconocido que Irán sea una real amenaza para Occidente
MOSCÚ [EFE]. En un episodio más de la polémica que viven Washington y Moscú por el tema de un escudo antimisiles que Washington quiere instalar en Europa, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, afirmó ayer que EE.UU. debe congelar la instalación del programa mientras estudia la propuesta rusa y ambos países celebran consultas.
"Proponemos a EE.UU. llevar a cabo un análisis conjunto y profesional para esclarecer este asunto y encontrar una postura de consenso", señaló Lavrov.
Insistió en que la oferta rusa a EE.UU. de emplear juntos un radar que Rusia alquila a Azerbaiyán permite que Washington renuncie a emplazar un radar propio en la República Checa y diez cohetes interceptores en Polonia para frustrar un eventual ataque de Irán.
Al mismo tiempo, el ministro ruso se mostró sorprendido de que la oferta sobre el empleo conjunto del radar azerbaiyano de Gabalá se haya interpretado en Occidente como el reconocimiento por Moscú de que Irán es una amenaza, pues el Kremlin sostiene que el escudo de EE.UU. está dirigido contra Rusia y amenaza su seguridad.
Agregó que Moscú propone a todos los países interesados a sumarse al análisis conjunto multilateral de las amenazas estratégicas que pueden surgir en el mundo de aquí al 2020.