FILOSOFEMAS
"Sin embargo, cuando se sienta realmente en peligro, el presidente Chávez empezará a comprar conciencias. Muchísimas habrán de sucumbir"
Por Francisco Miró Quesada Cantuarias, Filósofo
Acabamos de ver, en diversos diarios de la capital, la enorme cantidad de estudiantes que salieron a las calles para manifestar su indignación ante el incalificable atropello cometido por el tirano que se ha entornillado en el sillón presidencial del Gobierno Venezolano.
Como ha expresado en un significativo artículo el ex presidente del Perú Alejandro Toledo, "con la decisión de no renovar la licencia a la televisora Radio Caracas Televisión (RCTV) porque simplemente era de oposición a su gobierno, Chávez se ha convertido en una figura desestabilizadora, que cree que puede silenciar a quienes piensan diferente. Él solo quiere escuchar su propia voz".
Rigurosamente cierto. El presidente de Venezuela está intentando entrometerse en los gobiernos independientes y democráticos, que no tienen nada que ver con su gobierno. Y esta prepotencia es intolerable. ¿Cómo es posible que, sin que nadie se haya metido con él, el gobernante venezolano trate de cambiar el régimen político del Perú o de Colombia? Lo más que se ha dicho es que su gobierno no es democrático. Y a esta expresión, lo lógico y normal en un gobernante cualquiera serían expresiones como: "Quienes no son democráticos, son quienes me acusan de no serlo, pues la mayoría de sus pobladores viven sumidos en una total pobreza". U otra cosa, acompañada, como es su costumbre, por una retahíla de insultos. Pero querer intervenir en nuestro país, (y en otros), para cambiar nuestra organización democrática, es absolutamente inaceptable. Se sabe, de fuentes confiables, que el Gobierno Venezolano está moviendo gente para que pueda actuar en el país. ¿Podemos quedarnos tranquilos ante esta situación? Es impensable. No se puede imaginar que el Gobierno se quede con las manos cruzadas.
Un acontecimiento esperanzador es la manifestación de estudiantes, ocurrida al día siguiente de la clausura de RCTV. Pero no solo fueron estudiantes, sino ciudadanos de diversas condiciones. Diferentes encuestas muestran que el 80% de la población está contra la confiscación de RCTV.
Hay, pues, una esperanza. La mayoría de los venezolanos está harta de que Chávez regale petrodólares a diestra y siniestra, pues la riqueza del país es de todos los ciudadanos y no de uno solo. ¿Puede esperarse que, en algún momento, el pueblo se levante contra la tiranía y la derroque?
Nos parece difícil. Porque el Gobierno Venezolano posee una cantidad inagotable de dólares. Por otra parte, no toda la población está contra él. Estamos seguros de que no es una mayoría. Gran parte de ella está constituida por los empresarios públicos (el que no obedece es despedido inmediatamente). Pero sí hay una parte que está con él, porque algo ha hecho por algunos sectores de la población.
Otra causa de descontento popular, es que Caracas es un caos total. Diariamente se cometen varios cientos de crímenes, y la cantidad de robos es tan o más grande.
Sin embargo, cuando se sienta realmente en peligro, el presidente empezará a comprar conciencias. Muchísimas habrán de sucumbir. ¿Será posible que el pueblo, a pesar de todo, derroque al tirano? Sería lo ideal pero, desgraciadamente, el dinero tiene mucha fuerza. Hay personas dignas que resisten la tentación, pues no quieren ser cosas y lo que se vende adquiere la condición de cosa. Pero la mayoría no podrá resistir. Creo que la tiranía podrá durar mucho tiempo. Lo único que nos queda, es evitar que siga su acción desestabilizadora contra nuestra democracia.