Gracias a las gestiones del Mincetur y del canciller, se acaba de anunciar que sí prosperarán las negociaciones de la región andina con la Unión Europea
Por Beatriz Boza
La transferencia de más de S/. 4,2 mil millones del Poder Ejecutivo a los gobiernos locales evidencia un proceso de descentralización fruto de la globalización de las inversiones, del consumo de materias primas, del auge de la China y de la India, y de la formación de bloques de negociación comercial e integración política en todo el mundo. En ese contexto, es curioso cómo 'hacia adentro' hablamos de las ventajas de formar macrorregiones, mientras que nuestro discurso 'hacia fuera' resalta la necesidad de separarnos de la región andina en la cual estamos insertos desde los años 70. ¿Son tendencias contradictorias? ¿Qué nos aporta la Comunidad Andina de Naciones (CAN)? ¿Si Venezuela ya se salió de la CAN y nuestros vecinos parecen no compartir nuestras prioridades, para qué continuar? ¿Son Bolivia y Ecuador tan distintos a nosotros?
El impacto de la CAN se evidencia en Gamarra, en cada una de las marcas registradas en Indecopi y en cada viaje que hacemos al exterior. La salida de Venezuela de la CAN complicó el negocio de Gamarra porque se cambiaron las reglas de la noche a la mañana. Gracias al régimen común de protección de la propiedad intelectual que tienen todos los países andinos, cualquier empresario con una marca registrada ante Indecopi puede oponerse al registro de una marca semejante en los países andinos. Eso reduce costos a los empresarios y facilita el comercio. Y para ingresar a un país andino no se requiere visa ni pasaporte, basta nuestro DNI. en el ámbito de los ciudadanos, salirnos de la CAN significaría tener que cambiar de pasaporte pues el actual nos identifica primero como Comunidad Andina y solo luego como República del Perú.
Gracias a las gestiones del Mincetur y del canciller, se acaba de anunciar que sí prosperarán las negociaciones de la región andina con la Unión Europea, una muy buena noticia para nuestro país pues el comercio con Europa ha venido creciendo sostenidamente abriendo mercados para nuestros productos. Los europeos habían condicionado esa negociación a la participación de los países andinos en su conjunto pues ellos conciben sus relaciones en el mundo en términos de bloques comerciales más allá de fronteras territoriales y soberanía nacional. Así, por ejemplo, un pueblo con identidad y tradiciones marcadas, como los catalanes, se sienten catalanes, españoles y europeos a la vez (salvo quizás cuando el Barza juega con el Real Madrid). Es precisamente en el marco de esa integración que se perfila la identidad local, adquiriendo un espacio propio e integrado al mundo a la vez. Contrario a la tendencia mundial, parecería que en la región andina estamos aún concentrados en todo lo que nos distancia, sin apreciar todo lo que nos une y lo mucho que juntos podríamos lograr.