Díganos lo que piensa

La guerra de la Cruz Roja
Señores Directores:
Solicito la rectificación del Comentario del Editor "La Cruz Roja, tomada casi como Santa Anita", de Juan Paredes Castro. El suscrito fue quien interpuso la acción civil judicial a la que se refieren. La Cruz Roja Peruana se encuentra en una situación de mandato judicial que deviene de una medida cautelar instaurada a partir del 18 de noviembre del 2005, por el juez del Juzgado en lo Civil 51 de la Corte Superior de Justicia de Lima, Juan Varillas Solano, a partir de un proceso judicial que se inició en junio del 2005, motivado por una fraudulenta elección de abril del 2005, que pretendió perpetuar en el poder a Edgardo Calderón Paredes, que al estilo fujimorista se reeligió por tercera vez, contraviniendo el estatuto vigente. ¿A qué "utilización de los medios judiciales y policiales dolosos" se refiere el editor? El editor escribe sobre "parálisis administrativa y judicial". La actividad humanitaria permanente de la Cruz Roja Peruana, y justamente a raíz de los problemas que se generó con los invasores del Mercado de Santa Anita, demuestran que no existe tal parálisis. Dicho argumento lo han esgrimido precisamente quienes se perjudicaron con la medida cautelar, y son los que se aprovecharon del poder de la Cruz Roja Peruana para su beneficio personal. Si bien es cierto que la cooperación española ha restringido su trabajo con nuestra institución en proyectos sociales, esto se debe a no haber querido someterse a las disposiciones legales vigentes en nuestro país. Holanda no ha tenido, ni tiene por lo menos en los últimos diez años, ningún proyecto de cooperación internacional. El editor se aventura a decirle al Poder Judicial lo que tiene que hacer. En la Cruz Roja Peruana todos los asociados que creen en la democracia quieren un proceso electoral limpio, respetuoso de su estatuto, transparente y participativo. Y eso en su momento se dará cuando se emita el fallo por el órgano jurisdiccional ya mencionado. El actual titular del Juzgado Civil 51, en una clara muestra de inobservancia de las normas procesales, ha emitido una serie de resoluciones (que actualmente están para ser revisadas por el superior jerárquico, es decir, no se encuentran consentidas) por haber cometido una serie de yerros a nivel procesal y, con el derecho que nos asiste, nos ha obligado a recurrir al órgano contralor que evalúa la conducta funcional de magistrados que incumplen sus funciones.
Atentamente,
PEDRO MACO NARVARTE
Voluntario Asociado de la Cruz Roja Peruana

Aunque no son los administradores judiciales quienes responden al comentario de Juan Paredes Castro, este afirma que no ha querido trazar la complicada historia judicial que distrae a la Cruz Roja Peruana de sus tareas humanitarias, y que, además, ha perdido colaboraciones como la de la Cooperación Española, sino invocar a las partes en conflicto y al Poder Judicial a que resuelvan las tensiones convocando a elecciones de la Junta Directiva. La administración judicial vigente solo tiene que hacer una cosa: convocar a elecciones. La longeva Cruz Roja Peruana sabrá luego qué hacer y a dónde y con quiénes ir, según sus estatutos y en el marco de la ley. No es una institución de pecho a la que hay que llevar en brazos. Es tan madura y tan recorrida como tantas de su clase.