Carta al lector: Que no prime la repartija

Tal como temíamos, primó la repartija. Los congresistas pensaron primero en el partido que en el país. Prefirieron contar con un miembro del Tribunal Constitucional 'a la carta', en vez de cumplir con su obligación de dotar a este máximo tribunal de los magistrados más capaces.

Por ello, ha hecho bien el país en ponerse en 'pie de guerra' contra el caballazo grosero. Y es que el Perú está cambiando en muchos aspectos. Conforme vamos percibiendo los efectos del progreso, nos vamos haciendo más conscientes de la necesidad de contar con instituciones sólidas que coadyuven a ese avance. Sin embargo, muchos congresistas obcecadamente continúan procurando usufructuar políticamente en base a viejas tretas.

¿Qué habría pasado hace unas décadas con el intento del actual caballazo por parte del Congreso? Con más o menos pataleta pública, seguramente habría pasado. Pero no hoy. El país, y seguramente usted con él, ha saltado como un resorte y el Congreso, con toda su conciencia sucia a cuestas, se ha visto enfrentado al imperio de la opinión pública.

Por eso también la solución no está en ponerle un parche a la barrabasada y procurar limpiarla con la renuncia de un cabeza de turco. No. Aquí hay un problema estructural que solo se soluciona declarando todo el proceso viciado. [Editorial en A4] Está plenamente establecido que las votaciones para magistrados son singulares y no en bloque, así lo confirman también nuestros consultores. [A2] Además, todos somos testigos de la forma dolosamente encubierta en que el proceso se realizó.

Pero hay mucho más para tener en cuenta. Los peruanos ya no estamos dispuestos a que los partidos copen políticamente las instituciones; no aceptamos que nos manipulen ocultándonos información o que lleguen a compadrazgos a espaldas de los intereses del país. ¡Ya no más caballazos! A no ser, claro, que aceptemos regresar a las oscuras épocas del contubernio y el subdesarrollo.

Por último, permítame que llame su atención sobre la gran importancia que la prensa cobra en estos casos. Sin ella, usted no habría estado lo suficientemente enterado de lo que le estaban haciendo. Hoy, estamos en posibilidad de reaccionar y exigir en bien del país que no prime la repartija. De usted, de nosotros, depende.

Alejandro Miró Quesada C.
Director

QUÉ SIGNIFICA
Un pilar fundamental para el país
No es poca cosa el poder que tiene el Tribunal Constitucional en sus manos, ya que --de acuerdo con lo que establece la Constitución Política del Perú-- es el órgano de control de la Carta Magna; vale decir, que es el organismo encargado de velar por la vigencia y supremacía de la Ley Fundamental. Entre sus funciones tiene la de conocer, en instancia única, las acciones de inconstitucionalidad; resolver las resoluciones denegatorias de hábeas corpus, amparo, hábeas data y acción de cumplimiento; y conocer los conflictos de competencia o de atribuciones asignadas por la Constitución.