CAPACITARÁ A FUNCIONARIOS DE SUS CEDES DESCENTRALIZADAS EN ESTA TAREA
Comisionados supervisarán colegios, centros de salud y trabajo
Por Fabiola Torres López
Desde que se propagó la epidemia del virus del sida en nuestro país, la preocupación estatal se ha concentrado en que cada vez más personas seropositivas se incorporen al Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (Targa) para sobrellevar la enfermedad. Es un avance que hoy más de 6.000 de ellas reciban medicamentos, pero se ha hecho poco aún contra las transgresiones de sus derechos humanos por el estigma y la discriminación que genera el virus del sida.
Han sido las propias personas afectadas quienes poco a poco se han organizado en Grupos de Ayuda Mutua (GAM) y en organizaciones no gubernamentales para denunciar la violación de sus derechos: la pérdida del empleo por haber sido diagnosticadas con la enfermedad, limitaciones de atención y rechazo en los hospitales y en centros de estudios, así como el abandono de sus propias familias.
La Defensoría del Pueblo ha recibido denuncias de este tipo en los últimos tres años y ha cumplido una labor de mediación y hasta de capacitación de personas en los lugares donde ocurrieron casos de discriminación contra las víctimas. Sin embargo, Denise Ledgard, defensora adjunta para la administración estatal de la Defensoría del Pueblo, reconoce que dicha intervención ha sido limitada y, por ello, a partir de este año trabaja en la incorporación de acciones de vigilancia social de los derechos de las personas seropositivas. Ello implica que la Defensoría del Pueblo, con financiamiento de Onusida, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Acción 2, capacitará a todo el personal de sus oficinas defensoriales, empezando por los que están ubicados en áreas geográficas de alta prevalencia de la enfermedad, para ejercer un rol de vigilancia contra la discriminación y estigma de la población que vive con el virus del sida. Una de sus acciones será la supervisión de colegios, centros de salud, trabajo y otros organismos públicos. Dicha tarea empezará en el segundo semestre de este año. "No solo esperaremos que los casos lleguen a nuestras oficinas, sino vamos a identificar barreras para el acceso en materia de derechos de salud, información, trabajo, identidad y educación de las personas más afectadas viviendo con VIH/sida", señala Ledgard.
Si bien la Ley 26626 (Ley Contra Sida) indica que es nulo el despido laboral cuando la causa es la discriminación por ser portador del VIH/sida, pocas personas pueden hacer uso de su derecho a quejarse. El informe sobre derechos humanos de las mujeres seropositivas, elaborado por Flora Tristán en el 2006, revela --a través de los testimonios de personas-- que los empleadores buscan otra excusa para despedirlas y es difícil probar legalmente que lo hacen por su enfermedad.
Otra de las preocupaciones de la población que vive con el virus del sida es la sostenibilidad del tratamiento que recibe, ya que solo hasta este año el Perú cuenta con el financiamiento del Fondo Global para cubrir tratamientos. No obstante, el Ministerio de Salud ha dicho que el Estado garantiza los medicamentos gratuitos que reciben los pacientes.
La Defensoría del Pueblo nombrará comisionados en cada una de sus oficinas para que se encarguen de vigilar, específicamente, los derechos humanos de las personas que viven con VIH/sida. Sus primeras intervenciones se centrarán en las poblaciones más vulnerables y expuestas: trabajadoras sexuales, homosexuales y personas privadas de su libertad en Lima, Loreto y Chimbote.
PARA RECORDAR
No tienen que repetirse más casos
[Marzo del 2007]
Un niño seropositivo es discriminado en la cuna-jardín 073 de San Juan de Lurigancho.
[Julio del 2006]
Las municipalidades de Pisco e Ica solicitan la prueba de Elisa para contraer matrimonio.
[Febrero del 2006]
Maltrato a pacientes con VIH por parte de funcionarios del hospital Daniel A. Carrión de Huancayo.
[Marzo del 2005]
Bebe con VIH es rechazado en wawa wasi Niño Jesús de Praga de Piura.
[Mayo del 2005]
Niegan atención médica a mujer seropositiva en el hospital Apoyo I-Santa Rosa de Piura.