EL MEJOR REGALO FUE LA COMPAÑÍA DE SUS HIJOS

Aquellos hombres que admiramos

El Día del Padre fue celebrado ayer en un ambiente de cariño y admiración

Por Alberto Villar Campos

Tiene 83 años, 10 hijos, 21 nietos y 13 bisnietos. Se llama José Díaz Bazán y ayer fue, sin duda, el hombre más feliz del Parque de la Amistad en Surco. Rodeado de más de una decena de familiares --llegados para la ocasión de Arequipa, Cajamarca y Trujillo-- y con esa serenidad que solo puede venir de una vida de esfuerzos y sacrificios, don José recuerda con satisfacción lo mucho que cuidó a su familia y lo unidos que son --gracias a ello-- ahora. "Un padre tiene que ser modesto, consciente y cariñoso con sus criaturas, para que estos tengan después algo que sentir por sus viejos", sentencia con sabiduría don José.

Ajeno a la parafernalia mercantil que ensombrece el festejo por las madres, el Día del Padre se vivió ayer, sobre todo, como un sincero y respetuoso homenaje hacia esa persona que, silenciosamente, busca igualar el cariño de su esposa. "Nosotros tenemos una deuda con ellos que nunca podremos pagar --dice Abel Díaz Marín, a la derecha del padre--. Por ello tenemos que agradecerles en vida lo que nos han dado".

A juzgar por el rostro de don José, sus hijos parecen haber cumplido al pie de la letra su palabra.

AMAR ES COMPARTIR
Marcial Zelaya no puede ocultar su felicidad al ver al niño de sus ojos, Joseph, que con apenas seis meses exhibe orgulloso unas curiosas y pequeñísimas zapatillas del equipo de fútbol favorito de su madre: Alianza Lima. "Yo soy del Boys", dice el hombre, reponiéndose de un campeonato relámpago de fulbito que acaba de terminar en San Borja. Junto a su esposa, Marcial cuenta que su hijo lo acompaña a los partidos desde que tenía siete días de nacido. "Lo único que espero dejarle a mi hijo es una buena educación", revela, visiblemente emocionado.

Algunos minutos antes, Abel Soto salió de su casa junto con el segundo de sus tres hijos, que lleva su nombre. Ambos recorren las calles de San Borja en bicicleta cada semana, compartiendo un momento impagable en el que disfrutan contándose una semana ajetreada por el trabajo y el colegio. "Tener hijos es lo mejor que puede pasarle a una persona", indica.

Como ellos, Roberto Torres aprovechó el domingo para compartir con sus hijos Giancarlo, Roberto e Isabella. "Es bonito verlos crecer --dice, mientras juega con la más pequeña--. Criarlos de la mejor manera, como te criaron a ti".

PADRES DEL RECUERDO
Y esta fecha es, cómo no, también propicia para recordar. En el cementerio municipal de Surco, decenas de familias llegaron desde muy temprano para homenajear a sus padres. Marina Rodríguez es una de ellas. Cuenta que llegó de Nueva York a visitar la tumba de su progenitor, Tomás, y no tuvo mejor idea para celebrar que ofrecerle una breve, pero conmovedora serenata criolla.

Algunos metros más allá, Rosa Espejo recuerda a Henry, su hijo, quien vivía en el extranjero y falleció el 14 de junio del 2006 en Lima. Él, cuenta, es padre de una niñita de 5 años. "Siempre fue cariñoso, la quiso mucho", revela. El amor, como se ve, sabrá vencer cualquier obstáculo.

Para ella y para muchos otros, este será un día que recordarán siempre. Feliz día, papá.