Entrevista. PEDRO BARRETO JIMENO

"Doe Run debe asumir un rol ético",Llegan a acuerdo con sindicato,

A la cabeza de un grupo de líderes religiosos, el arzobispo de Huancayo insta a la minera a tomar el liderazgo para solucionar el problema de contaminación de La Oroya

Por Manuel Marticorena Solís

Los buenos precios de los metales permitieron que el año pasado la minera Doe Run Perú (DRP) obtuviera utilidades por US$150 millones. Según el arzobispo de Huancayo, Pedro Barreto, este monto --que no estaba en los planes de la empresa-- permitiría adelantar las inversiones para mejorar la crítica situación ambiental de La Oroya, de la cual el complejo metalúrgico de DRP es el principal responsable.

Barreto no está solo. Con un grupo de líderes religiosos de diferentes confesiones en el Perú (católica, luterana y evangélica), se ha dado la tarea de pedirles a la empresa y a sus propietarios asumir una responsabilidad ética ante el problema de La Oroya. Este impulso los ha llevado incluso a tocar puertas en Estados Unidos. El arzobispo nos comenta los resultados.

¿Cómo surgió la idea de ir a Saint Louis para entrevistarse con los ejecutivos de Doe Run Company?
Existe un grupo interreligioso que se llama Los Amigos de La Oroya y del Valle del Mantaro, formado en Saint Louis de Missouri (Estados Unidos), por miembros de las iglesias presbiteriana y evangélica, la comunidad judía y otros grupos religiosos. Nos invitaron para que una comisión del Perú hablara con el presidente de la Doe Run Company (DRC), Bruce Neils, que está en Saint Louis, y con el propietario de esta corporación, el señor Ira Rennert, el cual reside en Nueva York.

¿Estos ejecutivos los recibieron?
Inicialmente les escribí una carta, como coordinador de la comisión religiosa, para informarles que estábamos interesados en hablar con ellos no de la parte científica y técnica del problema de La Oroya, sino de la parte moral, la que nos corresponde como creyentes de Dios. Tanto desde Missouri como desde Nueva York nos respondieron que ellos ya no tienen nada que ver con DRP y que, a partir de enero del 2006, esta es una empresa independiente y con el único que teníamos que hablar era con el presidente de DRP, el ingeniero Juan Carlos Huyhua. Él nos recibió el viernes 8 de junio, en el Perú, y le transmitimos que nuestra finalidad es eminentemente ética y queríamos que el dueño de la empresa tuviera un liderazgo para cambiar la situación de contaminación en La Oroya, dado que en el 2006 ganaron US$150 millones en utilidades netas.

DRP no mantiene una relación con Doe Run Company, pero sigue llevando su nombre.
Sigue llevando el nombre, pero es una sociedad limitada independiente de la DRC. En ese sentido, dijeron la verdad porque posteriormente confirmamos en Estados Unidos que DRP ya no formaba parte de DRC. Pero en la entrevista con Huyhua le preguntamos, junto con el pastor Rafael Goto, presidente del Concilio Evangélico Nacional del Perú, quién era el dueño actual de DRP. No respondió, porque dijo que no estaba autorizado a revelar el nombre.

¿Finalmente quién es el propietario de Doe Run Company ?
Luego nos enteramos de que el dueño seguía siendo Ira Rennert. DRP es una empresa más del holding que tiene el señor Rennert.

¿Cuando viajaron a Estados Unidos llegaron a reunirse con Ira Rennert?
No, definitivamente no.

¿Qué tipo de liderazgo ético le proponen a la empresa?
Nosotros queríamos invitar a Ira Rennert, único dueño de DRP, a que se convenza de que debe hacer una inversión social en La Oroya; que luego de haber ganado US$150 millones en utilidades por las operaciones de La Oroya el año pasado, ponga parte de este monto a disposición de la sociedad civil. Así se podrá, por ejemplo, bajar las emisiones tóxicas, algo que no se ha hecho hasta ahora, o hacer el traslado de la población de La Oroya antigua a otra parte, porque es la más expuesta a la contaminación. Es decir, que asuma ese gesto de liderazgo ético, porque sin duda ha ganado ese dinero a costa del medio ambiente y la salud de la población de La Oroya.

Ellos podrían decir que están cumpliendo las normas establecidas por el Estado y que no están obligados a hacer este tipo de inversiones.
En realidad, ellos tienen toda la razón al decir que están cumpliendo fielmente la legislación en el Perú.

¿Cumplir las exigencias normativas no es suficiente?
No, porque a veces son leyes injustas. Son leyes inmorales.

¿Lo dice por la ampliación del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) que otorgó el Gobierno?
Y por otras cosas más. El Estado tiene que velar por la salud pública, por encima de la economía.

¿Si no han logrado que el propietario de DRP los reciba, cuál ha sido el sentido del viaje?
Ha sido poner en el tapete la situación de La Oroya. En Estados Unidos nos hemos reunido con los representantes de las iglesias presbiteriana, católica y la comunidad judía en Saint Louis. En Nueva York nos hemos reunido con la organización Iglesias por la Paz, que agrupa a todas las confesiones del mundo; la Iglesia Mundial, que agrupa a las evangélicas; y con el representante de la Santa Sede ante las Naciones Unidas para explicarle el asunto. Además, ha habido una gran cobertura periodística. El caso ha llamado mucho la atención.

¿Cuáles serán los siguientes pasos?
Estamos intentando impulsar esta campaña de la solidaridad ética, por la cual queremos convencer a los empresarios de que no pueden tener una vida doble: por un lado la empresa y por el otro, la vida personal de sus dueños. Los empresarios, sobre todo los de Doe Run, deben tener ética, ser transparentes, fomentar un diálogo sincero con el apoyo de la sociedad civil.

¿Qué tipo de acciones concretas espera que tome DRP si acepta su propuesta de liderazgo ético?
Una de las acciones podría ser que asuman el mismo estándar de vigilancia ambiental que tienen en Estados Unidos. En Saint Louis, DRC tiene una fundición igual a la que existe en La Oroya y tuvieron casi los mismos problemas que ocurrieron en La Oroya. El Estado la obligó a comprar las casas de aquellos que estaban cerca de la fundición, porque estaban envenenando a la gente. Eso lo vio la comisión interreligiosa que viajó a Estados Unidos. Hoy, en esa refinería, la chimenea no bota humo y no hay elementos fugitivos. Ante eso, nos preguntábamos por qué La Oroya está como está.

¿Considera que la empresa tiene intención de abrirse al diálogo?
Me cuesta creer que cambien la estrategia que han seguido durante tantos años, de no decir la verdad y poner a su favor a las autoridades, de invertir en cosas que no tienen sentido, de decir que están ayudando porque pintan una escuela o arreglan un parque. Pero sí apuesto a que han decidido participar en la mesa de diálogo que tenemos, para buscar salidas coherentes al problema de contaminación y salud que agobia a La Oroya. Ellos recién han aceptado integrarla, espero que con la ayuda de las personas que participan en esta mesa cambie esa forma de actuar.

Llegan a acuerdo con sindicato
La empresa minera Doe Run Perú llegó a un acuerdo con el sindicato unitario de trabajadores de la unidad Cobriza, ubicada en Huancavelica, para solucionar demandas laborales exigidas por estos últimos desde hace, aproximadamente, tres meses.

En ese sentido, ambas partes firmaron un acta en presencia de funcionarios del Ministerio de Trabajo, que actuaron como mediadores.

Según el acta, Doe Run Perú se compromete a mejorar las condiciones a un grupo de empleados, comprar una ambulancia nueva para la unidad y realizar inversiones en aspectos recreativos para los hijos de los trabajadores y de nutrición para el personal.

LA FICHA
Nombre:
Monseñor Pedro Barreto Jimeno.
Cargo: Arzobispo de Huancayo.
Experiencia: Se ordenó como sacerdote en diciembre de 1971. Es propulsor de la mesa de diálogo para solucionar el problema ambiental y de salud de La Oroya, que agrupa a varias autoridades y de la cual es el coordinador general.